En horas previas a la sesión preparatoria de este miércoles, asoma un posible interbloque entre el Pro, la UCR y otros bloques aliados de LLA.
Política
La causa por coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad vuelve a apuntar al financista Maximiliano Vallejo, dueño de Sur Finanzas. Los audios entre Miguel Ángel Calvete, Lorena Di Giorno y Alan Pocoví revelan cómo se movía el dinero a través de una estructura con cripto, facturas falsas y la plataforma Neblockchain.
Auguadra, un contador de bajo perfil, “buen trato” y leal a Santiago Caputo, al frente de la SIDE - Por Jaime Rosemberg
Jaime RosembergEl flamante jefe de los espías trabajó para el padre del asesor presidencial y fue vocal del Banco Ciudad por el macrismo

Santiago Caputo podría haber optado por otro nombre, con más trayectoria y espalda política. Pero eligió a un leal probado, Cristian Auguadra, como nuevo titular de la SIDE, en reemplazo de Sergio Neiffert, que terminó su gestión anoche, enemistado con el asesor presidencial y sin presentar formalmente su renuncia al cargo.
¿Vuelve Juntos por el Cambio?: se negocia un nuevo armado en Diputados por la tercera fuerza
Parlamentario.com
En horas previas a la sesión preparatoria de este miércoles en la Cámara de Diputados, bloques aliados del oficialismo negocian el armado de un interbloque que los coloque como tercera fuerza del recinto, objetivo al que aspiraban en un principio dos grupos de gobernadores.
El radicalismo intenta frenar su fractura interna en Diputados antes del recambio legislativo
Urgente24.com
Rodrigo De Loredo, uno de los líderes del radicalismo en Diputados.
A 48 horas de la sesión preparatoria, el radicalismo atraviesa uno de los momentos de mayor tensión interna desde la llegada de Javier Milei al poder. Con menos bancas y un peso político disminuido, el centenario partido intenta recomponer músculo parlamentario y evitar una nueva atomización justo cuando empieza a discutirse la conducción del Comité Nacional.
La disputa por mantener un bloque cohesionado se libra en simultáneo a dos reuniones paralelas que dejaron expuesta la fragmentación: por un lado, el armado de Provincias Unidas, un espacio federal que busca ubicarse como término medio entre La Libertad Avanza y Fuerza Patria; y por el otro, el intento de reconstruir un bloque radical “puro” que vuelva a reunir a los legisladores que quieren preservar la identidad histórica de la UCR.
Ambas discusiones avanzan con ausencias sugestivas y movimientos silenciosos que, según admiten dentro del partido, pueden derivar en un quiebre definitivo.
Dos reuniones, dos rumbos y un partido radicalismo partido
Mientras un grupo de 17 diputados —peronistas dialoguistas, socialistas, macristas díscolos y algunos radicales— se reunió la semana pasada para darle forma al nuevo bloque Provincias Unidas, otro sector de la UCR se citó ese mismo día para intentar recomponer un espacio propio sin alianzas externas y con disciplina interna.
“Somos un partido con vocación de poder. La unidad tiene que ser el punto de partida”, planteó uno de los diputados que impulsa el regreso a un único bloque radical. En tono crítico, remarcó que “romper bloques se naturalizó” durante la conducción nacional de Martín Lousteau.
El senador —que pasará a Diputados el 10 de diciembre— no participó de ese encuentro. Según reconstruyó el diario La Nación, su ausencia no fue casual: Lousteau ya tiene definido su desembarco en Provincias Unidas, el mismo sello bajo el que fue electo diputado por la Ciudad. Queda por verse cuántos correligionarios seguirán ese camino.
Evolución, Democracia para Siempre y los indecisos
Entre los nombres que podrían acompañar a Lousteau aparece Mariela Coletta, integrante de Evolución. Aunque en el nuevo bloque dan por sentado su apoyo, trascendió que también estuvo presente en la reunión del radicalismo tradicional, un gesto que alimentó la incertidumbre.
Otro caso abierto es el de Pablo Juliano, presidente del debilitado espacio Democracia para Siempre. Su grupo, que nació como disidencia, ahora enfrenta el dilema de volver al bloque radical, alinearse con Lousteau o mantenerse en solitario hasta 2027. Sin señales públicas, su destino es hoy una incógnita.
Las dudas también se extienden a otras provincias.
El diputado electo por Corrientes, Diógenes González, aún no definió dónde se ubicará, en medio de la presión política sobre el gobernador Gustavo Valdés para asumir la conducción nacional del partido. En Jujuy, María Inés Zingarán y Jorge Rizzotti podrían terminar en bloques distintos: uno en la estructura tradicional y otro en Provincias Unidas.
Alianzas que pesan y heridas abiertas
Dentro de la UCR no todos están dispuestos a perdonar la alianza electoral que, en varias provincias, unió al radicalismo con La Libertad Avanza. Para algunos sectores, ese acuerdo implicó un quiebre ético y programático que aún hoy impide recomponer confianzas.
Otros, en cambio, prefieren mirar hacia adelante. “Hay que reconstruir una agenda. Alfonsín fue el primero en plantear una reforma fiscal y laboral. No podemos quedarnos entrampados en lo que pasó en campaña”, señaló un diputado que apuesta a la convivencia interna.
Un Senado estable y una Cámara baja en ebullición
Mientras en Diputados la interna radical se mueve minuto a minuto, en el Senado la situación es más tranquila: allí, el bloque se mantendrá unido tras el recambio del 10 de diciembre, según confirmaron fuentes parlamentarias.
La Cámara baja, en cambio, se convirtió en el territorio donde se juega el verdadero poder del partido. La posibilidad de que el radicalismo llegue dividido a la sesión preparatoria es un escenario real y preocupante para varios gobernadores e históricos dirigentes, que temen iniciar un nuevo año legislativo con un partido debilitado y sin conducción clara.
La pulseada continúa y los acuerdos (o rupturas) podrían definirse recién sobre el filo del inicio del período extraordinario.
Fuente: https://urgente24.com/actualidad/politica/el-radicalismo-intenta-frenar-su-fractura-interna-diputados-antes-del-recambio-legislativo-n614335
Guerra en el peronismo: acorralar a Máximo, el primer paso para jubilar a Cristina - Por Franco Lindner
Franco LindnerHay coincidencia entre los aliados de Axel Kicillof en que el hijo de la ex presidenta no debería seguir como jefe del PJ bonaerense. Después de desbancarlo, ¿sigue ella?
Franco Lindner
Editor de Política, Información General y de la web de NOTICIAS. Autor de "El martirio" (Planeta).

Hay un estado de rebelión evidente en el peronismo después del mazazo que significó la derrota de octubre, a nivel nacional e incluso en el bastión de la provincia de Buenos Aires.
¿Qué fondos maneja Sur Finanzas, la financiera cercana a “Chiqui” Tapia?; la SIDE de Neifert se encolumna detrás de Karina Milei; ¿intervienen la AFA después del Mundial?; Trump, máxima presión sobre Maduro

En los libros de historia referidos a la Edad Media, hay un tema clásico que lleva el título “la querella de la investiduras”. Se trata de un conflicto entre el Papa y el emperador alemán, el emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico. Esa pugna que duró mucho tiempo. Ambos discutían para determinar quién era la autoridad legítima al momento de designar obispos y abades, en una época donde los jefes de monasterios gozaban de un poder impresionante, incluso económico, por la cantidad de tierras que poseían.
e manera degradada y laica, podríamos aplicar ese slogan hoy a la Argentina en un conflicto lleno de opacidades: una querella de las investiduras entre el jefe del Estado real, Javier Milei, y el jefe de ese Estado dentro del Estado que es la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia. La llegada de Tapia a la AFA ocurre, en alguna medida, de la derivación del poder político que encarnó su exsuegro Hugo Moyano.
En un momento en el que la política está impugnada en el mundo y sus dirigentes tienen enormes dificultades para representar a la gente, el fenómeno del fútbol ocupa un lugar importante ya que logra simbolizar la identidad colectiva y la pasión de los grupos humanos. Eso explica por qué la corrupción en la AFA moviliza tanto a la opinión pública.
Milei entiende bien esta cuestión. Experto de enorme sensibilidad al momento de manejarse con la opinión pública, adoptó una bandera. Al recibir al canciller israelí la semana pasada en Buenos Aires, en la postal del encuentro se puede ver un sillón, el “sillón de Rivadavia” que tiene encima una camiseta de Estudiantes de La Plata encima. De esta manera, Milei manifiesta su apoyo al club que preside Juan Sebastián Verón, quien; text-rivalizó con Tapia no solo por la copa otorgada a Rosario Central, sino también por el poder y la concepción en la administración del fútbol, y la forma de organización de los clubes en sociedades anónimas deportivas (SAD) o entidades sin fines de lucro.
Esta pelea se traslada también al terreno penal. El camino que va desde la institucionalidad del fútbol a la dimensión mucho más sórdida del delito se llama Sur Finanzas, que pertenece a Ariel Vallejo. En la superficie, pareciera que el negocio menos contaminado de esta financiera es descontar cheques a los clubes y ejercer algún dominio sobre el fútbol en complicidad con quienes manejan los números de la AFA. Allí sobresale la figura de Pablo Toviggino.
Hay una investigación que está impulsada por la ARCA, por la DGI, que es de gran interés para Milei, ya que se constituye como un instrumento dentro del conflicto por el dominio del fútbol y su organización. Quienes están cerca de aquella pesquisa se hacen una pregunta inquietante: ¿mueve solo dinero del fútbol o hay dinero de otras fuentes? Por los volúmenes que movíaSur Finanzas, algunos sospechan de fondos vinculados al juego clandestino o al narcotráfico. Todo ello en un país donde las mafias de este tipo son cada vez más frecuentes en la información periodística. Algunos ejemplos son la mafia del fentanilo, la mafia de la venta de medicamentos al Estado para personas con capacidades diferentes y la mafia que asesinó a tres chicas instaladas en situaciones desamparadas. Ahora se le suma una más: la mafia financiera que movería dinero del crimen organizado en el conurbano bonaerense.
La DGI reporta políticamente a Santiago Caputo, el “Mago del Kremlin”, quien está perdiendo poder en otras áreas del Estado, como la SIDE. Es un secreto a voces en el Gobierno que Sergio Neifert, que fue puesto por Caputo al frente del organismo de inteligencia, hoy prefiere reportar a Karina Milei por medio de Lule Menem. Es un cambio importante dentro del esquema del Estado, que sufrió variaciones desde que Milei ganó las elecciones de manera contundente en octubre. Dicho sea de paso: en la reorganización presupuestaria que dispuso el Ejecutivo por DNU, la SIDE recibe $26.000.000 adicionales en su presupuesto.
El escándalo de la AFA toca a la política en distintas capas. Los negocios de Vallejo nacen en Adrogué. Se lo vincula a la clase política del sur del conurbano y a un personaje en particular: Martín Insaurralde. Es el heredero de todo un organigrama político vinculado al juego en la provincia de Buenos Aires y que se remonta en el tiempo hasta Eduardo Duhalde y Jorge Rossi. Hay una conexión además entre el dinero que se mueve en Sur Finanzas con otros políticos. Hubo maniobras durante el gobierno de Alberto Fernández para obtener dólares oficiales de baja cotización del Banco Central, simulando operaciones de comercio exterior, y venderlos en el mercado del dólar blue con una fenomenal diferencia. Esto enriqueció a mucha gente. ¿También a Vallejo?
Hay otra dimensión por la cual la política es alcanzada por este mundo de arbitrariedades y opacidad: el negocio de la basura. Parece una metáfora. Tapia preside el Ceamse. Había sido puesto allí por Mauricio Macri en la época en que ese negocio era controlado por Diego Santilli en su calidad de ministro de Espacio Público de la ciudad de Buenos Aires. El gobierno porteño se negó a renovarle el mandato a raíz de los conflictos entre Macri, Tapia y Moyano. Por eso el titular de la AFA logró volver al Ceamse, ahora como presidente, de la mano de Axel Kicillof, quien tuvo a Insaurralde como jefe de Gabinete. ¿Está todo este entramado asociado con la condición de funcionario de Tapia? ¿Qué papel juega Moyano?.

Toviggino, encargado de las finanzas de la AFA, está también salpicado. Es íntimo del gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y de Sergio Massa. Se mantiene allí el cruce entre política, fútbol y negocios. Es un nexo macro pero que se reproduce microscópicamente en muchos lugares del país y en el conurbano bonaerense en los clubes de fútbol, más que nada en los equipos del ascenso. Ahí residen las fuerzas de choque que usan los intendentes durante la semana y que sábado y domingo prestan servicios de barrabravas.
Tapia no es el presidente de cualquier federación de fútbol. La AFA está representada por una selección argentina que ganó el último Mundial y en la que juegan figuras estelares a nivel internacional. El mismo Tapia es un personaje de renombre como lo fue alguna vez Julio Grondona. Esto enciende una cantidad de reflectores inconveniente al titular de la AFA y sus colaboradores, también por una novedad de los últimos tiempos que cobrará más importancia el año próximo: el negocio del fútbol entró en los Estados Unidos. ¿Hay una lupa puesta desde EE.UU. en este entramado financiero? En 2026 se disputará el Mundial en territorio norteamericano. Es probable que nadie en el mundo del fútbol, inclusive las autoridades estadounidenses, quiera que estalle un escándalo internacional antes de la Copa del Mundo. Luego de la competencia, hay quienes presumen que las numerosas irregularidades en la AFA y su vínculo con el submundo de los negocios ilegales llevarán a un posible acuerdo entre Trump, Milei y Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para intervenir la Asociación del Fútbol Argentino. Algo similar había ocurrido con una comisión durante el gobierno de Macri.
¿Habrá sanciones para dirigentes del fútbol argentino? ¿Podrían después del Mundial 2026 quitarle a Tapia la visa para viajar a Estados Unidos? Cuando uno camina por la vereda de la sombra pero se maneja con dólares y abre negocios en territorio norteamericano, se expone al sistema judicial de aquel país. Horacio Cartes podría dar su testimonio. El expresidente de Paraguay y antiguo líder del Asociación del Fútbol Paraguayo, y por esa vía muy influyente en la Conmebol, por negocios con el contrabando de cigarrillos, tiene prohibido el ingreso a EE.UU. Es un temor que tiene también Pablo Otero, el “rey del tabaco”, en la Argentina.
La importancia de una sanción externa es significativa ya que, probablemente, Comodoro Py duerma en el tema AFA. Cuando uno se detiene a ver las autoridades de este organismo y quienes encabezan los tribunales de disciplina y ética, son todos jueces. En la AFA han tomado recaudos para complicar a Comodoro Py, lo que no es difícil de hacer, para dotarse de una malla de seguridad que impida que las causas avancen.
Todo lo que advertimos en relación a los negocios con la AFA toca muchas dimensiones de la vida pública, inclusive judiciales. También llegan a un vínculo que se volvió importante para la política doméstica: la relación entre Milei y Trump. Entre otras cosas, por la expansión de la asociación hacia Estados Unidos y por el mundial que se va a jugar el año que viene en ese país.
La relación de Milei con Trump tiene dimensiones muy importantes para la vida local. De hecho, es muy probable que el viernes se anuncie la letra concreta del acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos. Este es un tema de mucha importancia, técnico y probablemente aburrido. Pero significa que, en un momento en que muchos sectores productivos argentinos se sienten expuestos a un problema recesivo, entre otras cosas por el atraso cambiario o, como se suele decir para no irritar a nadie, el “dólar estable”, se aceleran procesos de apertura comercial.
Esto es importante: economistas ortodoxos, alineados con la orientación general pro mercado del Gobierno, aperturistas, están inquietos porque estos procesos de apertura que tienen que ver con negociaciones de libre comercio se están produciendo en un momento de atraso cambiario.
El acuerdo afecta al sector automotor y al campo, en distintas dimensiones. Abre para Estados Unidos el mercado de la carne pero impone un costo adicional al campo porque las grandes multinacionales que diseñan semillas alteradas por tecnología pretenden cobrar el royalty no sólo de esas semillas sino también por los granos que se cosechan por la plantación de esas semillas. Eso significa un alto costo adicional para los productores.En los primeros 15 días de este mes se debería estar votando en Europa el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea.
Estamos al comienzo de un proceso comercial que tiene muy inquieto a un empresariado ya afectado por las condiciones de un programa económico que, según los grandes industriales argentinos, no tiene sensibilidad ante lo productivo. A esto hay que sumar un sistema local muy gravoso por la legislación laboral y la carga impositiva, dos políticas que sofocan la vitalidad de las empresas.
No es el único tema de convergencia entre Milei y Trump. Hay otro detalle muy importante sobre la mesa. Cuando Milei estuvo en Naciones Unidas y se encontró con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, el funcionario le pidió el apoyo para una sola línea de acción exterior de los Estados Unidos: el conflicto con Venezuela y la pretensión del gobierno de Trump de que Maduro deje el poder. Y eso está ocurriendo en estas horas: hay un despliegue militar que no se vio en América Latina desde la Crisis de los Misiles, en 1962. Fue la crisis que se desató cuando EE.UU. detectó que la Unión Soviética, en plena Guerra Fría, instaló misiles que apuntaban a su propio territorio en Cuba. Eso implicó un despliegue de fuerzas de parte del gobierno de Kennedy que no tuvo una réplica hasta ahora. Con esta exhibición de fuerzas de todo tipo sobre Venezuela y el mar del Caribe se repite aquel fenómeno. Estados Unidos acaba de hundir un barco en poder de narcos venezolanos. Allí hay todo un problema que mantiene alerta al Pentágono por las derivaciones legales de ese tipo de hundimiento.
Estamos en vísperas de lo que podría ser una guerra que complique a muchos países. La Argentina está totalmente alineada con Estados Unidos, ¿Pero Brasil? ¿Cuál sería su reacción en ese escenario? Lula, en su reunión con Trump, planteó que no le gustaba este tipo de intervención. Así como no le gustaba que en 2023 Venezuela quisiera atacar Guyana por una cuestión de límites. Brasil, que se siente el líder de la región y tiene frontera con Venezuela, plantea que no quiere problemas. Para ellos no es gratis una eventual guerra o ataque en Venezuela porque las fuerzas armadas brasileñas van a tener que decir algo.
Estamos ante un momento crucial para la región, con versiones. The Miami Herald publicó una nota y replicó otra de The New York Times, afirmando que hay negociaciones con Maduro para que deje el poder, que se vaya con su familia a un lugar seguro, y el chavismo inicie una transición hacia la democracia.
La oposición en la Argentina tiene poco que decir acerca de este panorama. Sobre todo el peronismo, que está afónico por una gran derrota electoral, por el pésimo gobierno de Alberto Fernández, y porque tiene a muchos de sus líderes principales sentados en el banquillo de los acusados enfrentando causas muy complicadas, como la de Cuadernos. Uno de los dirigentes más importantes del kirchnerismo, Axel Kicillof, el más relevante después de Cristina, fue acosado en la Legislatura bonaerense porque no logró conseguir autorización para el endeudamiento en la Provincia. Esta semana tal vez se despeje la incógnita.
Es un peronismo muy acorralado con la causa de los Cuadernos, donde los mismos defensores de los acusados aceptaron que se lea todo el escrito de elevación a juicio. Con lo cual martes y jueves se registra un anecdotario muy poco edificante de todo lo que fue la corrupción que aparece en esa causa investigada por Diego Cabot y su equipo en el diario LA NACION. La expectativa de que habría con el kirchnerismo una negociación para cubrir la Corte se ha vuelto más y más brumosa. Hay una orden de Milei y de su hermana de no negociar nada ahora, sino en marzo, igual que en la provincia de Buenos Aires. El Gobierno espera en marzo, cuando ya esté definido el mapa parlamentario, capturar voluntades del peronismo quebrando los bloques dominados por el kirchnerismo tanto en el Congreso de la Nación como en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires.
Como parte de este panorama circulan nombres de candidatos para la Corte. Aparece el de un abogado que también lo fue en la horneada anterior, cuando se propuso a Ariel Lijo, quien finalmente fue rechazado. El nombre que surge es el de Miguel Licht, un funcionario importante porque es el presidente del Tribunal Fiscal de la Nación, donde se definen las cuestiones tributarias. Hoy es la comidilla de todo el mundo del Derecho por una serie de tuits que publicó.
Él, que es un abogado muy inteligente y perspicaz, aunque un poco distraído, dice: “Llueve y, mientras la ciudad se repliega bajo los paraguas, me conviene recordar que hay momentos en los que la tormenta empuja a abrir un libro. Por eso, cuando llueve, no hay mejor gesto de libertad que leer. Y si además ese libro es gratis, la invitación se vuelve casi un acto de justicia poética. Así que, mientras el agua golpea los vidrios, te propongo entrar al enlace y descargar el libro. No hay algoritmos ocultos, no hay muro de pago, no hay suscripciones de anzuelo”.
Es un regalo que le intenta hacer a todos los que quieren leer su libro, Tratado de interpretación constitucional: aportes de la Halajá en la interpretación jurídica. Es decir, aportes de la interpretación judía del Talmud para la interpretación constitucional. Interesantísimo este aporte de Licht, que es promovido por muchos abogados para que ocupe un lugar en la Corte.
Aparece un abogado, que le tomó la invitación: Ricardo Ramírez-Calvo. Él afirma: “Revisando el listado de citas de un libro sobre interpretación jurídica y, sin profundizar demasiado, noto que está lleno de libros y artículos inventados, que no conocen ni sus autores. Esto ya supera la chantada. Es un libro de ficción o escribe con la luz (auf Deutsch) apagada”. Habla en alemán porque en ese idioma “Licht” significa “luz”.
Está hablando de que Licht, en su libro, cita libros que no existen y sus autores desconocen. Lo curioso es que uno de ellos es nada menos que Carlos Rosenkrantz, miembro de la Corte a la que aspiraría a ingresar Licht. Licht contestó y entramos en el terreno del humor: “Doctor, gracias por la dedicación a la lectura y por tomarte el trabajo de señalar lo que viste. En determinadas ocasiones la desprolijidad, el apuro y hasta alguna intervención poco feliz de la IA pudieron jugarme una mala pasada. Reconozco, a modo de ejemplo, una cita del artículo de Rosatti [otro citado que no escribió)
Es interesante que Licht quiera entrar a la Corte, seguramente postulado por el Gobierno, porque él dice que no comparte las ideas de Milei debido a que cree en la justicia social. Sería una postulación de alguien que no está alineado con algo tan importante para este gobierno.
No estamos hablando solamente de un intelectual del Derecho o alguien que solo aspira a entrar a la Corte, sino de un funcionario de la Magistratura que preside el Tribunal Fiscal. Él defiende la utilización de inteligencia artificial en ese tribunal que preside. Hasta ahora, el uso que demostró lo llevó a un mar de errores en un libro que aparentemente está hecho de punta a punta con el chat.
Novedades del mundo institucional, nuevas adquisiciones y aportes de la Justicia, que está dormida frente al tema de la AFA, en Comodoro Py, y también a la hora de escribir libros en el Tribunal Fiscal de la Nación.
El “bull market” político de Milei y la venganza de Karina contra Tapia - Por Pablo Ibáñez
Pablo Ibáñez
El Gobierno saca provecho de la deriva peronista. El plan B de Karina con Villaverde. Idas y vueltas detrás de la avanzada oficial contra el presidente de la AFA. La pelea con Villarruel que catapultó a Presti. Biopsia de la guerra por la deuda de Kicillof.
– ¿Es una decisión suya? ¿O de quién es la orden? El clima político dentro de la oficina del jefe del Regimiento 29 de Formosa sobrepasó los 36° de temperatura que, a las 6 de la tarde, hacía a la intemperie a principios de octubre. En voz alta, Victoria Villarruel le ordenó al uniformado que detallara la autoría de la orden para impedirle hacer su discurso en el acto por el 50° aniversario del copamiento de Montoneros al batallón del Ejército, hecho que Gildo Insfrán declaró “Día del Héroe Formoseño”, en reconocimiento a los conscriptos muertos. “Yo voy a hablar igual, aunque sea a los gritos. Vengo a este homenaje hace muchos años”, había dicho antes Villarruel. Insfrán y los demás presentes asistían en silencio a un espadeo inusual: la discusión abierta, que una fuente calificó como “violenta”, entre la vicepresidenta de la Nación y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el Teniente General Carlos Presti, que 50 días después sería nombrado por Javier Milei como ministro de Defensa. Aquella tarde, Presti –que la semana que pasó participó en la reunión de gabinete como ministro anunciado, la de los abrazos y pogos de Milei– trasmitió que era una orden del presidente, pero -como suele ocurrir en los asuntos no económicos- se tradujo como una imposición de Karina Milei. “Usted es un subordinado mío, no me quiera dar órdenes. Retírese”, cerró el intercambio Villarruel, que desafió la intimación de Presti y habló. Aunque no logró hacer cumplir el mandato, Presti demostró lealtad a los Milei y ganó millas como sucesor de Luis Petri. Para Villarruel fue el anticipo de lo que vendría si, como ocurrió, el Gobierno salía fortalecido de la elección del 26-O. Lo verificó en la cumbre en la que Patricia Bullrich le pidió una rendición incondicional: que ceda la caja del Senado y despeje la presidencia provisional. Como en Formosa, Villarruel dijo no. La vice ganó tiempo pero el calendario –con la foto actual– parece jugar en su contra. En febrero, Bullrich volverá a pedir el lugar que ocupa Bartolomé Abdala, otra “viuda” libertaria, con el argumento de que en ese escalón de la línea de sucesión presidencial debe estar sentado un leal a la Casa Rosada. Para entonces, habrá dos mapas mejor definidos: el reparto legislativo y el clima político y económico. Cenital no es gratis: lo banca su audiencia. Y ahora te toca a vos. En Cenital entendemos al periodismo como un servicio público. Por eso nuestras notas siempre estarán accesibles para todos. Pero investigar es caro y la parte más ardua del trabajo periodístico no se ve. Por eso le pedimos a quienes puedan que se sumen a nuestro círculo de Mejores amigos y nos permitan seguir creciendo. Si te gusta lo que hacemos, sumate vos también. Martín Menem sumó, como anticipó Cenital, a los exmacristas santafesinos Verónica Razzini y Alejandro Bongiovani, de la Fundación Libertad, y con la renuncia de Silvia Lospenatto -y su reemplazo por la bullrichista Lorena Petrovich- lleva su bloque a 95. José Nuñez, de Santa Fe, sería el pasajero 96 que dejará en tablas a LLA y UxP si se cuenta, todavía, a los catamarqueños en esa bancada. Jalil se reunirá este lunes con Lucía Corpacci, exgobernadora, actual senadora y dirigente históricamente ligada a Cristina Kirchner. La matemática legislativa excede a la electoral. Según el detalle del politólogo Pablo Salinas, Milei sacó 40,7% de los votos pero se quedó con el 50% de las bancas en juego -12 de 24– para el Senado. En Diputados, se quedó con el 42% de las bancas en disputa: 53 de 127. Sin embargo, la expansión del bloque fue mucho mayor: pasó de 37 a 95 bancas, lo que supone un aumento del 156%. Un bull market absoluto. La novedad más relevante es que la rebeldía de Jalil (no es nueva, de hecho hace meses lo sacaron del grupo de WhatsApp de los goberandores del peronismo) es aceptada, quizá sea mejor decir comprendida, por Corpacci. Los argumentos son dos. Uno: la necesidad del gobernador de tener mejor diálogo y recursos –esto a partir de tomar el control mayoritario de la empresa YMAD, dedicada a la explotación de oro y plata (entre otros metales) para gobernar la provincia, algo que Corpacci hizo en el cuatrienio Macri. En esa línea, asoman las chances del PJ de retener la provincia en el 2027 cuando Jalil no puede reelegir. La fractura del PJ sería, mirado desde fines de 2025, un ticket seguro a la derrota. El segundo es un misil silencioso al corazón del peronismo que preside Cristina Kirchner. Con el PJ a la deriva, cruzado por internas, no hay incentivo para alinearse con un ecosistema que -asegura Jalil pero también susurran otros gobernadores y repiten legisladores- carece de plan y de norte. Se reitera la queja de que todo sigue igual, con las jefaturas y los mismos métodos, como si el peronismo no hubiese perdido las elecciones nacionales en 2021, 2023 y 2025. En ese deterioro progresivo, el poder de fuego del PJ se fue licuando hasta ser, desde el 10 de diciembre, una oposición con peso legislativo entre bajo y moderado. En el Senado es donde el PJ retiene más influencia. Fue determinante, por caso, para bloquear hasta acá la asunción de Lorena Villaverde, senadora de LLA por Río Negro. La denuncia por ingresar más de 400 gramos de cocaína a Estados Unidos, causa que derivó en un acuerdo con la Justicia a cambio de información, explica parte del problema: la cuestión jurídica no es la objeción porque no hay causas de Villaverde en Argentina. Se aplica lo de “idoneidad moral”, es decir, si los demás senadores consideran que su comportamiento la hace moralmente apta para integrar el cuerpo. El riesgo implícito es que una mayoría eventual haga uso de ese criterio para impedir que asuman senadores opositores. El dato puntual: Villaverde no solo tuvo las causas en EE.UU. sino que mantuvo, según detalla su coterráneo Martín Soria, relación con personas que orbitan el mundo turbio del narco, como es el caso de Claudio Cicarelli, familiar de “Fred” Machado, a quien se vincula sentimentalmente con la senadora electa. “Hay que ver quiénes son los 37 que ponen el dedito para dejar entrar al narco al Senado”, apuntó una senadora del PJ. Desde los bloques provinciales y desde la UCR expresaron su recelo a votar a Villaverde. Surgió una pregunta obvia: ¿quiere el Gobierno que Vilalverde asuma o prefiere que la rechacen porque es el camino más simple para evitar que la oposición le recuerde sistemáticamente su prontuario? El viernes juraron 23 de los 24 senadores electos. Villaverde no. Ezequiel Atauche, el jujeño que todavía es jefe del bloque de LLA en el Senado, avisó en la reunión de Labor Parlamentaria que no tenían los votos para aprobar el pliego de la rionegrina y que preferían esperar. Por eso apareció un plan B: que Karina Milei, entre la dificultad de juntar manos y el costo político a futuro, le pida a Villaverde que renuncie a la senaduría y siga como diputada nacional, cargo del que todavía le quedan dos años. Como un modesto gesto de autoridad, y de no sumisión, Villarruel le hizo pasar un mal rato a Karina en el Senado cuando la hermanísima concurrió a la jura de los senadores libertarios, entre ellos su nueva aliada, Patricia Bullrich, y no pudo usar, como pretendía, el palco presidencial. Protocolo tuvo que hacer, al final, algunos movimientos y desplazar a los familiares de Alejandro Fitzgerald, que juró como secretario Administrativo. Milei, por lo pronto, está en una encrucijada: la FIFA es explícita respecto de que no acepta la intromisión política de un Gobierno en las asociaciones de fútbol de los países, bajo la amenaza de que puede disponer la prohibición de los torneos internacionales. ¿Puede cualquier presidente, no solo Milei, correr el riesgo de tomar una decisión que podría derivar en que la selección de futbol de Argentina, la campeona, no pueda participar del Mundial 2026, que será seguramente el último de Leo Messi? El Ejecutivo celebra -y alimenta- la lluvia ácida contra Claudio «Chiqui» Tapia. Pero, por ahora, no parece dispuesto a ir más allá de las gestualidades, como posar con la camiseta de Estudiantes. Una casaca del equipo platense, cuyo presidente es Juan Sebastián Verón, le regaló hace meses (en pleno fervor por las SAD) el empresario Foster Gillet cuando lo visitó en Casa Rosada junto a su representante en Argentina, Guillermo Tofoni. El jefe de Gabinete y portavoz Manuel Adorni anunció que el presidente no viajará a EE.UU. para participar del sorteo del Mundial, ceremonia que será el 5 de diciembre. Había sido invitado por Donald Trump y, según contaron en Casa Rosada, sería el único mandatario –además de Trump, naturalmente– que estaría en el palco presidencial. ¿Por qué no viaja? “No va para no convalidar a Chiqui”, apunta una fuente y usa un “apodo” tuitero con el apellido de Tapia. Pasó algo más: las diez asociaciones del fútbol de Sudamérica que conforman la CONMEBOL eligieron a Tapia como su representante ante la FIFA, lugar que durante décadas ocupó Brasil. Como si fuese una coreografía planificada, Gianni Infantino envió una carta de reconocimiento por eso. La nota puede ser leída como un mensaje de la cúpula de la FIFA al Gobierno argentino. Un dato más: tampoco habría dado resultado la gestión para lograr una foto entre Milei y Lionel Scaloni. Tapia se ufana de haber sobrevivido a dos presidentes, Mauricio Macri y Alberto Fernández, que intentaron desplazarlo de la jefatura de la AFA. En el entorno de Tapia se burlan del argumento de la convalidación porque, detallan, la administración de Milei solo participó de una reunión organizativa del mundial 2030, unos meses atrás, en Paraguay, con la presencia de Karina Milei y Adorni. Donde abundan las reuniones pero no hubo, todavía, una solución de fondo es con el pedido de endeudamiento que Axel Kicillof envió a la Legislatura bonaerense y que tuvo otro naufragio el viernes cuando, en Diputados, no se alcanzó el quórum. La queja es por el faltazo opositor pero en la gobernación miran de reojo cierta (sobre)actuación de legisladores de La Cámpora y el Frente Renovador, con la intervención remota de Sergio Massa. La imputación sottovoce es que sectores de la oposición son una herramienta, indirecta, para la negociación interperonista. La sesión del miércoles es, antes del recambio, una fecha clave y hablan de una movilización de sectores alineados con Kicillof –intendentes, gremios, agrupaciones- para presionar por la aprobación del permiso de endeudamiento, por algo más de U$S 3.000 milllones, para la provincia. Hasta acá, 15 provincias y CABA tomaron deuda. A su vez, todos los gobernadores bonaerenses pudieron hacerlo, según un detalle que el diputado Gustavo Pulti publicó en redes. Subyace la presunción de que el pedido de endeudamiento de Kicillof supone, proyectado, que le alcanza para terminar su gestión hasta diciembre de 2027 y que, si es así, una vez logrado el endeudamiento no tendría necesidad de volver a negociar ni con la oposición ni, tampoco, con sus aliados del peronismo. De ahí que algunos dirigentes K lo quieran entender como el anticipo de una futura ruptura entre Kicillof y CFK.
– Del presidente Milei.
Un Congreso violáceo
Un plan B para la narco-senadora
Las dos T de Milei
La deuda de Kicillof
El Presidente se ve hoy mucho más cerca de lograr lo que no solo intentaron y no consiguieron, sino que fue parte del principio de su fin, los mandatarios no peronistas que lo precedieron: Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri.

La Argentina, desde la recuperación democrática, ha mostrado ciclos políticos que se agotaron y se renovaron cada 20 años, con algunos reformateos parciales registrados cada una década. Este 2025, dominado por la presidencia de Javier Milei, parece encuadrarse bastante eficazmente en ese patrón y mostrar algún paralelismo interesante con el 2005 de Néstor Kirchner. Al menos en sus comienzos. No necesariamente en su transcurso y desenlace.
La elección intermedia de hace dos décadas saldó, por sobre todas las cosas, la disputa interna del partido gobernante y de todo el cuadrante que iba del peronismo a la centroizquierda para abrir paso a la hegemonía kirchnerista. Los comicios legislativos de hace un mes también saldaron las disputas y arrojaron un ganador en el espacio que va del centro a la derecha, más o menos liberal y más o menos antiperonista, y dejaron abierto el camino para el sueño de la hegemonía mileísta.
Si aquella hegemonía resultó posible fue, en gran medida, por una singularidad que se advierte ahora con más parecidos que diferencias. En primer lugar, se registraba una fragmentación profunda de la oposición, sumida en una crisis de representatividad y sinónimo de fracasos previos, que no permitía vislumbrar entonces ninguna amenaza partidaria eficaz.
Al mismo tiempo, se moldeaba un nuevo sentido común en la sociedad, se estructuraba una nueva matriz económica y se adoptaba una política exterior fuertemente signada por afinidades ideológicas, antes que por otras premisas o intereses superiores. Todo ello marcado por el rechazo a un pasado marcado por las frustraciones. Más similitudes.
Milei no es Kirchner, pero el sustrato de sus gobiernos tiene esos puntos de partida en común, una vez superada la primera prueba electoral nacional. Y allí asoma como un elemento central la disgregación de la oposición, convertida en un enorme archipiélago de islas con más o menos cercanías y afinidades entre sí, pero sin ningún proyecto común, más allá de algunas expresiones de deseos.
El único proyecto nacional hoy vigente es más que nunca el del mileísmo, sin siquiera tener ya que discutir los matices con el macrismo en extinción, al que cada día la imagen de los pollitos amarillos en fuga (particularmente en el Congreso) se le torna más oprobiosa. El Pro es hoy menos que lo que era en 2005 el radicalismo, luego seducido y cooptado por la transversalidad kirchnerista.
La LLA es ya más que un aspirante a convertirse en un auténtico continente. Así el heterogéneo archipiélago no mileísta ofrece un sinfín de oportunidades para que Milei avance con sus proyectos y construya esa hegemonía que hoy, por su ADN y sus características estructurales, parece no tan sencillo de lograr, como hizo Kirchner cuando dominó el peronismo y rompió sus fronteras para construir la etapa superior que fue el kirchnerismo, ahora en pleno proceso de remisión.
Las primeras conversaciones para avanzar con la aprobación del presupuesto muestran que al Gobierno se le han franqueado varias puertas que el 8 de septiembre, después de la durísima derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, parecían destinadas a cerrarse. La sorpresa tiene efectos más contundentes que lo predecible.
Similar, aunque todavía más lejano y muy dependiente de las negociaciones para el tratamiento del presupuesto, es el horizonte que se le presenta a las dos reformas de fondo que el oficialismo se propone conseguir en el primer trimestre de 2026: la trasformación de la normativa laboral, primero, y la fiscal, después.
Milei se ve hoy mucho más cerca de lograr lo que no solo intentaron y no consiguieron, sino que fue parte del principio de su fin, los presidentes no peronistas que lo precedieron: Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri. En las casas de apuestas paga muy poco la opción de una victoria oficialista, hasta los opositores la dan prácticamente por hecho. Aunque sobren las incógnitas sobre el contenido final que llegará a votarse en las dos cámaras del Congreso.
Demasiadas cosas pasaron desde aquellos intentos, en el país y en el mundo, empezando por el vertiginoso avance tecnológico que todo lo ha trastocado, hasta las conductas individuales, como para que las cosas sigan igual con reglas de otra era y para sujetos que en nada se parecen a los que se proponían regular, proteger y contener esas normas todavía vigentes.
Más aún si a eso se le suma la dimensión del fracaso y el ocaso de las fuerzas políticas que emergieron tanto en 1983, con la recuperación de la democracia, como en 2003, tras el colapso de 2001. Muy especialmente, debe computarse la debacle del peronismo, que ha dejado de ser el significante vacío donde muchos de distintos orígenes e intereses convergían para llegar al poder, ejercerlo y satisfacer sus demandas y las de sus representados. Hoy ha pasado a convertirse en un significado vacío de contenidos. Con esfuerzo todavía apenas es “un recuerdo que da votos”, como dice Julio Bárbaro.
Así el gran contradictor de cualquier reforma laboral a lo largo de cuatro décadas, que ha sido el sindicalismo peronista, se ha quedado con una base de sustentación que solo tiende a reducirse y para la cual carece de respuestas y propuestas.
A eso se añade una crisis de representatividad y liderazgo sin precedentes de esos gremialistas. Si Milei les cobró a los dirigentes políticos su alejamiento de la sociedad, cabe concluir que muchos de los sindicalistas sobreviven en sus cargos porque en la Argentina es más fácil llegar a ser presidente de la Nación que secretario general de un gremio. También es cierto que parece más fácil hacerse de la jefatura del Estado que ser estrella de rock o deportista de elite y que a veces lo primero puede ser el trampolín para la segundo. Milei y Menem podrían oficiar de casos testigo.
Además, los gremialistas de hoy carecen de la fortaleza de aquel soporte partidario que le permitió durante 80 años retroalimentarse y darle curso partidario y legislativo a su condición de factor de poder y de presión. El deambular de algunos de los más destacados dirigentes de la CGT por oficinas mileístas y más de un interés compartido con algunos de sus más conspicuos representantes ponen en evidencia la magnitud de esa debilidad.
Tampoco parece que en esta instancia una parte del empresariado nacional, esa que alguna vez se conoció como “los capitanes de la industria”, “los contratistas del Estado” o “los expertos en mercados regulados”, conserven la fuerza ni los motivos para volver a ser aliados, aunque más no sea circunstanciales, como lo han sido, de la dirigencia gremial tradicional.
La realidad mundial, los cambios en la matriz productiva, el fracaso del modelo precedente y la causa de “Los cuadernos de lo corrupción” parecen estar terminando de bajar buena parte del decorado que quedaba de aquella vieja Argentina, aunque en los cimientos todavía mucho se preserve a instancias, inclusive, de la actual empresa de demoliciones mileísta.
No obstante, el Gobierno, por sobreestimación de sus capacidades, voracidad y errores de cálculo (algo que ya ha exhibido) podría activar el instinto de supervivencia si estas especies en riesgo de extinción, pero aún vigentes, se vieran amenazadas con su efectiva desaparición y lograran encontrar algún flanco débil en su depredador.
En ese punto radica una de las grandes discusiones que se dan dentro del oficialismo entre maximalistas que van por todo y posibilistas que prefieren la prudencia.
Entre las advertencias sobresale la que indica que la combinación de una industria nacional en crisis, la retracción del consumo, la concentración de riqueza y la contracción del poder adquisitivo es un campo de juego en el que pueden converger los que en la mira del Gobierno están destinados a divergir. Incluidos legisladores y gobernadores de diferentes procedencias, con distintas realidades y disímiles tradiciones, proyectos políticos y hasta económicos.
La existencia de un archipiélago no mileísta, integrado por varios opositores de distintas intensidades y propósito, que no conforman una oposición, podría pasar de ser la gran ventaja con la que hoy cuenta el oficialismo libertario a convertirse en un reto de complejo abordaje y resolución. Suele haber túneles en construcción que pasan inadvertidos hasta que asoman los transeúntes de uno y otro lado.
Ese estado gaseoso que ofrece la oposición casi con seguridad no se convertirá en un objeto sólido, pero sí podría aprovechar la fluidez de los tiempos líquidos para articular uniones transitorias de acuerdo con cada temática por discutirse, según sus intereses, convicciones y conveniencias. En eso están. Hasta los que se dejan cortejar y coquetean con el oficialismo, a través de Diego Santilli o todavía de Santiago Caputo, quien sigue manejando efectividades conducentes y resortes de poder.
Eso es a lo que casi con certeza se enfrentará el Gobierno nacional cuando deba adoptar y fijar reglas generales, sean leyes, decretos o decisiones administrativas de políticas públicas, en las que no tenga la posibilidad de hacer un vestuario a medida para cada interesado, que es lo que ha venido prometiendo desde su asunción el sastre Santilli. Pero si todavía “el poncho no aparece”, como dice el gobernador salteño Gustavo Sáenz, el traje mucho menos.
El fin de la semana dejó al oficialismo casi al borde del éxtasis y mucho más a quien es hoy la responsable máxima de la política mileísta, la hermanísima Karina Milei, que apenas si padeció una muestra gratis de los estertores de autoridad que aún conserva en el Senado la vicepresidenta Victoria Villarruel. Minucias de ceremonial y protocolo. Nada que afecte al poder real, sino que, por el contrario, refuerza las asimetrías.
El festivo acto de LLA fue toda una celebración suya y en su honor y el de los terrenales que la acompañan, con el trío de primos y tíos Menem y el armador Sebastián Pareja, en desmedro de las Fuerzas del Cielo caputistas, que siguen paladeando la amargura de la victoria ajena y de la derrota propia.
Es un difícil momento para el gurú y los suyos, imposibilitados de disfrutar a pleno de lo que ayudaron a construir. Son horas de retracción y de reflexión. El futuro se le volvió casi tan incierto para ellos como cuando estaban en el llano. La muralla Karina es inexpugnable, ya que están impedidos de aprovechar las grietas de los escándalos de negocios opacos que la salpican y la podrían debilitar.
Las deserciones sin solución de continuidad en el Pro y en el perokirchnerismo han dejado a LLA al borde de convertirse en la primera minoría de la Cámara de Diputados y de poder manejar a discreción la integración y funcionamiento de las comisiones de ese cuerpo, como para avizorar un tránsito bastante despejado de los proyectos del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, como dice un experimentado diputado nacional, “es más fácil llegar a estar al filo de la mayoría que alcanzarla. No valen lo mismo los cuatro o cinco votos faltantes para el quórum o para aprobar una ley, que los 125 que pudiste sumar hasta ahí”.
La reconfiguración del mapa político va de la mano, también, de la transformación del escenario económico y social del país, donde todo sigue siendo precario y lleno de dolencias preexistentes, en un mundo donde los ciclos se han acortado vertiginosamente.
En la última década, en el país y en la región, no se han construido nuevas hegemonías, ni ha habido reelecciones o permanencia en el poder de una misma fuerza política. Todo es más efímero y más exigente.
En el ahora, el continente (y contenido) Milei tiene la ventaja de enfrentar un archipiélago de opositores sin puentes sólidos que los unan. También, implica un reto que, además de determinación, exige pericia y precisión.
Senado: la suerte de la rionegrina Villaverde depende de la voluntad del Gobierno y podría no asumir
Gustavo YbarraSenado: la suerte de la rionegrina Villaverde depende de la voluntad del Gobierno y podría no asumir.

Ni el aprendizaje sobre miserabilidades del pasado amaina la batalla entre Santiago Caputo y Karina Milei, la pugna intestina por un poder superior en el triángulo de hierro. Raro enfrentamiento entre la hermana sanguínea y el “hermano del alma”, si uno se ata a la jerga de Mauricio Macri sobre un amigo preferido para Javier Milei.
Más...
Tras el escándalo por la copa a Rosario Central, Milei decidió romper el impasse mundialista con la AFA; la encuesta que pidió el Gobierno y el contrato de televisación; el juego político de Tapia y Toviggino.
Qué hacer con el kirchnerismo: el dilema que sacude al peronismo y que engolosina a La Libertad Avanza - Por Pablo Winokur
Pablo Winokur
Cada vez más sectores dentro del peronismo expresan malestar por la conducción de Cristina Kirchner. Aunque pocos se animan a dar un salto al vacío. El kirchnerismo y una historia que se repite. La difícil relación entre Cristina y Máximo Kirchner
¿Se acabó la joda? Bullrich ya tiene la mira puesta en la AFA de ‘Chiqui’ Tapia - Por Marcelo Duclos
Marcelo DuclosLa ahora exministra de Seguridad ya forma parte de la Cámara Alta. Su primera manifestación política fuerte como legisladora: "Hay muchas irregularidades en la AFA".
Acá hay muchas irregularidades y yo me voy a concentrar en el Senado para estudiar la transparencia de una asociación que no es cualquier asociación, es la AFA», sentenció Bullrich. (PanAm Post)
El arribo de Patricia Bullrich a la Cámara )Alta ya incomoda a dos personas que se encontraban muy a gusto en sus poltronas. Para empezar, Victoria Villarruel, enfrentada políticamente con el gobierno que la hizo vicepresidente de la Nación y presidente del Senado, ya evidencia nerviosismo. En la sesión de la juramentación, la exministra de Seguridad de Javier Milei ya le hizo saber que no tolerará ningún atropello y espera el mismo trato para todos los senadores.
Pero, más allá de los predecibles chispazos en la Cámara Alta, quien puede estar más inquieto con la próxima labor parlamentaria de Bullrich es el cuestionado titular de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, debido a que Bullrich ya tiene la mira puesta en las problemáticas del fútbol argentino, en medio de un repudio generalizado, visible tanto en redes sociales como en los recitales y eventos masivos.“
Yo lo digo como senadora. Yo lo estuve estudiando. La AFA es una asociación sin fines de lucro que tiene el monopolio de todo. ¿Por qué tiene el monopolio de todo? ¿Cómo es la democracia interna? ¿Cómo es el sistema de elección? Acá hay muchas irregularidades y yo me voy a concentrar en el Senado para estudiar la transparencia de una asociación que no es cualquier asociación, es la AFA», sentenció Bullrich, adelantando un posible enfrentamiento entre una de las espadas más fuertes del Poder Ejecutivo y un Tapia con respaldos prácticamente devaluados y cada vez más voces críticas.
Tras las elecciones, el Presidente avanza contra el kirchnerismo y también contra sus aliados del PRO. La tentación de la suma del poder.
James Neilson
Former editor of the Buenos Aires Herald (1979-1986)

La Argentina es un país de instintos monárquicos en que muchos que habían fantaseado con destronar al rey Javier ya están procurando convencerlo de que en verdad son sujetos leales en que puede confiar. El fracaso de la rebelión en su contra obligó a revisar sus opciones no sólo a los barones provinciales y a aquellos legisladores que les responden, sino también a muchos otros.




