En el encuentro también estuvieron presentes Clara Muzzio, ministra de Espacio Público e Higiene Urbana y Juanjo Méndez, secretario de Transporte y Obras Públicas que conversaron sobre la Ciudad que viene y los usos del nuevo espacio público y su movilidad.
Cabe destacar que las nuevas medidas forman parte del Plan Integral y Gradual de Puesta en Marcha, una estrategia centrada en todas las personas que viven y trabajan en Buenos Aires durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio por el Covid19.
“Nosotros vamos a seguir haciendo énfasis que cada medida que tomemos, para seguir con una ciudad abierta y que se va volcando en sus actividades al aire libre, no significa de ninguna manera una flexibilización en términos de las responsabilidades individuales que tenemos cada uno de nosotros para minimizar los riesgos de contagios. Seguimos teniendo que cumplir con las medidas de prevención como el uso de tapabocas, el distanciamiento social y las medidas de higiene”, enfatizó el funcionario porteño.
Por su parte, Muzzio se refirió al impacto que tuvo la pandemia en las políticas públicas porteñas al destacar que “puso en crisis todas las cosas que creíamos aprendidas de alguna medida y, desde la gestión, nos obligó a repensar a las políticas públicas y dar respuesta a lo que vino sucediendo”.
“Al hablar de ciclovías, hay dos tendencias que introdujo la pandemia y que hay que trabajar para rectificar sino la Ciudad iba hacia un equilibrio poco sustentable o una vuelta al pasado”, enfatizó Juanjo Méndez.
Luego agregó que “Una es la suburbanización, esta idea de que la gente busque irse a vivir a lugares más espaciados o en las afueras, que más allá del deseo en la práctica muy pocos pueden cumplirlo porque económicamente es muy restrictivo. La otra es el cambio en los modos de movilidad individual, el automóvil particular que también plantea un obstáculo en lo económico. Además, las dos tienen una restricción en lo ambiental. Sabemos que la salida de la pandemia no puede ser con mayores costos ambientales”.
Nuevo espacio
El nuevo espacio público pensado, mientras sigan las restricciones por la pandemia, impactará en la vida cotidiana dentro de la ciudad. Considerando que el territorio porteño cuenta con 203 kilómetros cuadrados, con 12 mil manzanas y que el 50 por ciento de su extensión pertenece al espacio público, las medidas impulsadas buscarán adaptarlo y garantizar la movilidad y el transporte seguros, recuperando la actividad económica de la Ciudad.
Las características de esta nueva realidad estarán determinadas por el desarrollo responsable de las actividades, cumpliendo el protocolo de salud y la desinfección del espacio público como centros de transbordo y los entornos de los hospitales. También será sustentable, más flexible y adaptado a la nueva normalidad; replicable en todas las comunas; y colaborativo, entre el sector público y privado.
En cuanto a los proyectos para mejorar la movilidad, se crearán 17 kilómetros nuevos de carriles exclusivos de ciclovías que unirán los barrios de Chacarita y Villa Crespo con el área central de la ciudad. También se abrirá la posibilidad de ingresar al subte con bicicletas y monopatines.
En cuanto a las áreas transitorias comerciales se planea un aumento de la superficie caminable en el espacio público y un nuevo protocolo de salud e higiene en comercios. Serán intervenidos 100 mil metros cuadrados, con 100 calles peatonalizadas, 18 puntos con veredas ampliadas y 12 ejes de veredas con distanciamiento.
Además, habrá calles con demarcación para expansiones gastronómicas en calzada, con nuevo protocolo de salud e higiene. Estas vías estarán con cortes parciales y totales durante los fines de semana.
Con respecto a la reapertura de las plazas con juegos, los funcionarios se mostraron negativos por el momento con que eso suceda, pero destacaron que se generarán nuevas zonas recreativas infantiles en la calle con distancia física para los niños.



