D´Alessandro se quejó de que "todavía seguimos discutiendo si la pistola Taser es una herramienta válida o no, o si nos hace recordar a la peor época de nuestro país. La muerte de Roldán nos debe interpelar a nosotros respecto a qué herramientas se le da a la policía para actuar ante ciertas circunstancias. Los policías tienen su físico o su arma, no tienen nada intermedio para actuar ante esta situación".
Esta postura fue rechazada por el secretario de Seguridad, Eduardo Villalba, quien consideró que no se puede saber qué hubiera sucedido si el policía asesinado ayer a puñaladas en el barrio porteño Palermo hubiera estado armado con una pistola Taser y aclaró que son sólo 90 armas de ese tipo para 10.000 efectivos las que había adquirido el gobierno anterior.
"Discutir sobre las Taser hoy es una entelequia porque nunca las tuvo la policía. No es que nosotros llegamos al gobierno y le sacamos las Taser de la mano a los efectivos de la Policía Federal, eso no es así", comentó el funcionario.
Villalba explicó, en declaraciones a radio La Red, que "unas 90 Taser llegaron hacia fin de año y la ministra (de Seguridad, Sabina Frederic) tomó la decisión de asignarlas a las fuerzas especiales para circunstancias particulares".



