En términos institucionales surge un escenario muy complicado. Sin diálogo político maduro y sin chicanas el Congreso puede quedar paralizado ya que la relación de fuerzas en el Senado y Diputados luce como inmanejable para ambas coaliciones. Se vienen fuertes discusiones entre moderados y duros en el FdT y también en JxC.
Evidentemente la vicepresidenta sale muy golpeada al perder el control del Senado. Por eso su ausencia y silencio absoluto. La performance electoral del oficialismo es una clara derrota que se disimula por la fotografía de las PASO y los tremendos errores cometidos políticos que se aguzaron a partir de septiembre. Evitaron la goleada. Nadie sabe cómo sigue la administración de Alberto Fernández, quien anoche demostró que quiere arrastrar a JxC a la trampa de un diálogo que signifique “coparticipar” el costo político de lo que se viene.
En la coalición opositora se empezará a reperfilar la relación de fuerzas en base a los que ganaron más y aquellos que no alcanzaron los objetivos. Surgen nuevas figuras con futuro. Luis Juez, Carolina Losada, Rogelio Frigerio e incluso Patricia Bullrich, quien sale más fortalecida.
La presidenta del PRO se lleva los laureles de haber derrotado a Cristina en el Senado. Ella lidero la campaña en los 8 distritos en que se renovaban esas bancas. Otro desafío para Horacio Rodríguez Larreta y sus aspiraciones presidenciales. Será corrido por derecha por Bullrich y la UCR intentará ponerse a su izquierda.
Alberto “Beto” Valdez


El nuevo mapa electoral configura un escenario de alta complejidad institucional para la segunda parte del mandato del presidente Alberto Fernández. Si no hay diálogo maduro y realista entre ambas coaliciones es muy probable que crezca la incertidumbre y se paralice el Congreso.
