Lunes, 12 Septiembre 2022 09:14

Nueva dinámica: con agendas paralelas, Cristina y Massa ganan cada vez más terreno frente al repliegue de Fernández - Por Maia Jastreblansky

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De nuevo inaccesible, la vicepresidenta continúa el proceso de acumulación política; el ministro tuvo una agenda de presidenciable en los Estados Unidos y el Presidente va detrás de algunos movimientos del kirchnerismo y no logra subir el perfil 

Los tres socios del Frente de Todos sintonizan, desde hace varias semanas, frecuencias distintas. Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa vienen llevando agendas que corren casi sin tocarse. El protagonismo político, mientras tanto, se trasvasa hacia la vicepresidenta y el ministro de Economía, en desmedro del Presidente. Ese status quo -reconocen altos dirigentes y funcionarios del oficialismo- difícilmente se modifique al momento de tomar decisiones electorales. 

Cristina Kirchner cumplió diez días sin pronunciarse ni aparecer en público. Se recluyó desde que intentaron matarla en la puerta de su casa. “Para que hable hay que tener más claridad sobre qué pasó ¿No? El primer día era un loquito suelto y hoy ya es la banda de los copos de nieve”, consideró un funcionario kirchnerista que estuvo con la vicepresidenta horas antes del hecho.

Sin hacer nada, el proceso de acumulación política de la vicepresidenta hacia adentro del peronismo se profundizó. Las circunstancias que ella vivió en los últimos 40 días hicieron que el núcleo duro kirchnerista, que se venía carcomiendo por el desencanto con el Gobierno, volviera a fortalecerse. Así lo palparon en la calle referentes del Instituto Patria y de La Cámpora. “Volvieron compañeros que hace tiempo no veíamos”, resaltó esta semana uno de ellos.

De nuevo inaccesible y corrida de los reflectores, Cristina sin embargo habilitó dos acciones políticas la última semana. De un lado, según pudo reconstruir LA NACION, bendijo que un grupo de funcionarios, legisladores, gremialistas y dirigentes “K” puros se “reagruparan” en un ámbito común para evaluar los pasos a seguir con la mira en 2023. Del otro, habilitó a su ahijado político, Eduardo “Wado” De Pedro para que iniciara contactos informales con la oposición para intentar dar un mensaje de concordia.

Algo que resulta ilustrativo de la nueva dinámica es que -según se informó oficialmente en la Casa Rosada- De Pedro y Fernández hablaron de la iniciativa para convocar a la oposición el día miércoles. Pero, según pudo reconstruir LA NACION de algunos de sus interlocutores, el ministro del Interior ya había levantado el teléfono para contactar a Juntos por el Cambio el lunes y martes.

Massa superstar

Massa, que viene haciendo esfuerzos por mostrarse como un gestor sin los tics del marketing político, se exhibió prolífico y exultante durante su gira por los Estados Unidos, donde pudo sacar provecho de su sistema de relaciones. Tuvo una agenda de presidenciable organizada por la embajada, pero también por sus asesores en materia internacional, que coordinaron reuniones más allá de la diplomacia oficial. Viajó en el Tango 04 por cambios de último momento por el intento de magnicidio

“A la promesa que él siempre fue para los círculos norteamericanos ahora la llenó de contenido. Ahora es el ministro de Economía con poder político para hacer las cosas”, ilustró a LA NACION un testigo de la gira.

Muy activo a la hora de mostrar actividades y fotos, Massa no pudo sin embargo arrebatarle la centralidad a Cristina Kirchner durante la última semana. El ministro -al tanto de esto- transmitió a su entorno que estaba conforme por ser la cara de las “buenas noticias” económicas a pesar de haber perdido una cuota importante de protagonismo. “Vivimos otra semana de turbulencia política por el intento de magnicidio y los mercados siguieron estables”, celebraba en las últimas horas la comitiva en Washington.

La cita más importante de la misión, de todas formas, tendrá lugar mañana con la titular del FMI, Kristalina Georgieva.

El viaje de Massa, en tanto, fue pertinente para sostener su acuerdo estratégico con la vicepresidenta. Ni para el ministro es cómodo defenderla por su situación judicial, ni ella puede apoyar explícitamente su plan de ajuste. Antes de que el tigrense volara a los Estados Unidos, no obstante, la vicepresidenta movió los hilos para que el decreto del “dólar soja” contemplara que parte de la recaudación financie un programa del Anses para los sectores vulnerables, una medida que le permitió contener a Juan Grabois.

Un ministro analizó en los últimos días: “El mayor interrogante hoy es si el acuerdo de Cristina con Massa se convierte en una alianza electoral o si los dos entran en colisión el año próximo. Pero sea la candidata presidencial o no, ella va a tener la lapicera”.

El Presidente

Massa se ocupó, en tanto, de mantener informado a Fernández sobre el devenir de su gira. Al viaje se sumaron el titular del BCRA y hombre del Presidente, Miguel Pesce, y la exministra de Economía, Silvina Batakis, “para mostrar continuidad”, dijeron en el entorno del tigrense. Cerca de Fernández hacen esfuerzos denodados para desterrar la idea de un presidente testimonial. “Massa está llevando el plan que siempre instruyó Alberto: controlar el gasto y actualizar tarifas”, es el concepto que repiten los principales colaboradores del jefe de Estado.

Si con Massa mantiene contactos periódicos, la relación con la vice sigue siendo muy cuesta arriba para el Presidente. El día posterior al ataque en Recoleta cavilaba si llamarla o ir a verla personalmente, relató un funcionario que estuvo cerca del jefe de Estado. Finalmente, fue hasta su departamento. “La reunión salió bien, estaba tranquilo”, dijeron cerca de Fernández sobre ese encuentro, el último que se conoce entre ellos.

Por el atentado, Fernández suspendió su agenda del lunes pasado y luego intentó recobrar la normalidad de su agenda de gestión, aunque sin poder subir el perfil. “Alberto no cree que pierde protagonismo. Él está en las decisiones, no en los anuncios”, justificó un estrecho colaborador presidencial.

Los funcionarios y dirigentes que le deben fidelidad al Presidente trabajan para ayudarlo para que componga el vínculo con la sociedad, erosionado a la luz de las encuestas. Tras la misa de Luján destinada a Cristina y los actos callejeros en defensa de la vicepresidenta, se espera que el lunes el Presidente pueda tener un lugar visible en un acto que organizó el PJ nacional por los cien años del nacimiento de Antonio Cafiero.

En un despacho fuera de la Casa Rosada, un ministro advertía en los últimos días: “Alberto está desdibujado, duda todo el tiempo y no sintetiza. Cristina y La Cámpora van a tener la prepotencia de la decisión electoral. Ya pasó en 2021 y volverá a pasar”. Su diagnóstico es compartido por funcionarios y dirigentes no kirchneristas que se resignan al último giro de la política. Con la foto de hoy, la oferta electoral del Frente de Todos estará atada a la voluntad de la vice.

Maia Jastreblansky
Ilustración: Alfredo Sabat

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