Esta última semana ya no quedaban rastros de esa alta concurrencia. Lo único que avala el relato de los vecinos es un cartel pegado en un poste justo al frente de la financiera en el que se lee con claridad “Lugar reservado. Transporte caudales”. Es que desde elallanamiento del lunes pasado, el movimiento en la sede central de la financiera prácticamente se paralizó.
El último recuerdo que tienen los vecinos de la agitada actividad en la zona es de ese día, cuando la Policía Federal (PFA) llegó a la sucursal para requisar las oficinas en el marco de la investigación a cargo del juez federal Luis Armella por una presunta maniobra de lavado de activos por parte de Oscar Tucker y Federico José Spinoza, en representación del club Banfield.
Ese expediente se alimentó, como contó LA NACION, con la información aportada por la Dirección General Impositiva (DGI), que denunció a Vallejo por lavado y evasión tras detectar obro de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).

Desde entonces, la financiera mantiene la persiana baja. El lugar que antes solían ocupar los camiones de caudales propios, ahora lo utilizan algunos vehículos particulares que se acercan a la sucursal. “Estoy esperando a alguien que está adentro”, deslizó uno de los conductores ante la consulta de este medio, pero evitó dar mayores precisiones respecto de la actividad de las oficinas o el motivo de la visita.
Aunque el local parece cerrado, desde el sector de los cajeros automáticos, este jueves se alcanzaban a ver las luces prendidas en la planta baja. Un señor se había acercado a la puerta apenas pasadas las 12 del mediodía, pero, al ver la persiana baja se retiró en silencio. Casi dos horas más tarde, otro hombre, más joven y con una pequeña mochila en la espalda, tuvo mejor suerte: la puerta de la persiana ciega se abrió y, desde el interior, un empleado le permitió ingresar rápido. En esa sucursal todavía hay algo de actividad, aunque lejos del ritmo y la opulencia que evocan los vecinos de la zona.
Así como los camiones de caudales ploteados dejaron de desfilar por esa cuadra de la calle Seguí, también lo hicieron los autos de alta gama que solían despertar curiosidad entre los residentes del barrio en los meses previos a los allanamientos. Según reconstruyeron a LA NACION, afuera de las oficinas era habitual ver camionetas Mercedes Benz y vehículos Audi, BMW y Porsche.
“Algunos de esos autos me parece que los manejaban los chicos jovencitos que laburaban como RR.PP. (agentes de relaciones públicas) en Cluster (un club nocturno de Burzaco)”, deslizó Liliana, una vecina de Adrogué a este medio. El nombre del boliche coincide con el de una de las sociedades utilizadas por Vallejo para abrir un >parador en las playas de Villa Gesell: Cluster Palace Beach SA.
Tal como reveló LA NACION, a nombre de esa misma sociedad figuraba empadronada ante el Registro Automotor una Ferrari California de color negro. Dos vecinos consultados durante la recorrida de este medio por el centro comercial de Adrogué confirmaron que un vehículo de tales características −mar−ca y color- solía estacionar afuera de las oficinas de la financiera.

Los demás vehículos señalados, algunos ploteados con el color de la empresa, solían guardarse −según el relato de los comerciantes y vecinos que frecuentan las inmediaciones de Sur Finanzas− en un estacionamiento que se encuentra justo enfrente de las oficinas. “En ese lugar antes funcionaba una remisería, pero la compraron”, explicó Mary, empleada de un local cercano. La versión fue ratificada luego por al menos otros tres residentes del barrio. En una de las paredes del predio todavía se llega a leer una pintada, muy desgastada, que señalizaba la remisería.
Tras los allanamientos del lunes pasado, cuando todavía se podían ver algunos vehículos estacionados en el interior, el predio quedó vacío. A través del portón no se logra divisar ni un solo vehículo particular o ploteado con el característico color de la financiera. Tampoco hay rastro de los camiones de caudales que −de acuerdo a los vecinos− se alojaban allí.
Aquel paisaje recurrente del centro de Adrogué también tiene otra ausencia. Desde principios de semana, los obreros de la construcción que linda con ese estacionamiento también dejaron de aparecer. Afuera de esa construcción −ahora abandonada al menos de manera temporal− aún quedaban este jueves tres bolsones de corralón, con un nombre particular −Sur Corralón− junto a un logo similar al de Sur Finanzas: una mano con la palma hacia arriba, pero en lugar de un signo pesos, sostenía el dibujo de una casa.
No es lo único en común con la firma al otro lado de la calle. Según señalaron Mirta y Estela, vecinas del barrio, en consonancia con otros dos comerciantes de la cuadra, ese terreno que estaba en pleno proceso de edificación también sería propiedad de Vallejo. Eso lo convertiría −según los residentes de la zona− en el dueño de al menos tres terrenos en una extensión de menos de 100 metros: la sede central de la financiera −donde antes funcionaba un “banco internacional”−, el estacionamiento y la construcción que todavía conservaba la fachada del bar Hasken. La “cuadra de Vallejo”.
Según reconstruyeron comerciantes, la entrada de la financiera también acostumbraba a estar custodiada por dos policías. “Eran una pareja, siempre había un hombre y una mujer”, precisó Daniel, un vecino que es cliente habitual de uno de los locales de la cuadra y que solía acudir al banco Supervielle que linda con la sede de la financiera. Otros vecinos negaron la presencia de efectivos de la policía local y apuntaron a un servicio de seguridad privada. Pese a las versiones cruzadas, algo es certero: aunque ya no se ve tal despliegue −solo algunos patrulleros que van y vienen por la calle Seguí−, la sucursal estaba fuertemente custodiada.
Contrasta con la situación del resto de la manzana, donde las garitas de seguridad de las esquinas están vacías y pareciera que llevan tiempo sin ser ocupadas. Algo similar ocurre con el estado de la vereda: mientras sobre la calle Seguí no hay baches ni baldosas levantadas, en la esquina de Cordero y Spiro (a la vuelta de la sede central de la financiera), el camino está lleno de roturas e irregularidades. Los faroles junto al cordón también están dañados.
Así, las inmediaciones de Sur Finanzas −con sus autos de alta gama, afluencia de camiones para el transporte de efectivo, seguridad y veredas pulcras− se consolidaban como una isla en una manzana en la que, según deslizaron algunos vecinos, Vallejo podría seguir extendiendo su influencia con la compra de nuevas propiedades.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/politica/camiones-de-caudales-autos-de-lujo-y-una-construccion-paralizada-como-era-la-manzana-de-sur-finanzas-nid08122025/


