–Tal vez no le conviene al Gobierno porque cada vez que bajen un impuesto por ahí se afecta el superávit y los tenemos que llamar a que den explicaciones –dijo, conciliador, Cristian Ritondo. –No tenemos miedo… –respondió Carlos Guberman, seco, como si le hablase a un enemigo. La observación del jefe del PRO se refería a la ley de Compromiso Fiscal que impone el déficit cero y hace responsable a los funcionarios de medidas que rompan esa norma. Ritondo hizo su alerta porque, en paralelo, La Libertad Avanza (LLA) activó el plan para derogar las leyes de Emergencia en Discapacidad y de aumento al Presupuesto Universitario que se aprobaron este año y fueron ratificadas, con más de dos tercios, para rechazar los vetos de Javier Milei. El artículo 75, luego incorporado al dictamen, voltea las dos normas que están vigentes y deberían estar contempladas en el presupuesto. Varios bloques cercanos al Gobierno, como los tucumanos de Independencia que responden al gobernador Osvaldo Jaldo o el MID, anticiparon que no apoyarán ese tramo del Presupuesto. Lo mismo el interbloque Provincias Unidas, que preside la santafesina Gisela Scaglia, con quien Gubernan también se cruzó. Ritondo tenía otro asunto en carpeta: Mauricio Macri le pidió que el PRO reclame que se incorpore al presupuesto una previsión de fondos de coparticipación, según el fallo de la Corte Suprema, para CABA. El PRO tenía preparado un dictamen de minoría pero Santilli prometió que aceptará que se incorpore en el recinto. El ministro activó, en estos días, la cuenta de ATN y repartió fondos por más de 60 mil millones. Ritondo reaccionó contra Alberto Tiburcio “Bertie” Benegas Lynch, el libertario que quedó como presidente de la Comisión de Presupuesto y fue el encargado de informar que el artículo de la coparticipación de CABA iría en el capítulo XI, al igual que una partida especial para el Consejo de la Magistratura. Una jugada de manual: tratar de juntar voluntades por otros artículos para lograr el rechazo de la Emergencia en Discapacidad y suba de fondos universitarios. El jefe del PRO vio que, frente a sus ojos, sus aliados, le tendían una emboscada porque dentro de su interbloque había varios diputados –entre ellos Álvaro González, del PRO, y los dos del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone– que no votarían para derogar las leyes que ellos mismos votaron aunque eso implicase votar en contra de los fondos para CABA. Al final, el plan libertario fracasó: el capítulo 11 tuvo 117 votos a favor pero 123 en contra. Ritondo se molestó con la picardía que explicitó Benegas Lynch, que le toca lidiar con la comisión de Presupuesto desde que José Luis Espert renunció a la presidencia en medio del escándalo por sus vínculos con Federico “Fred” Machado. Benegas Lynch, cuenta en LLA, no tenía mucho interés en presidir la comisión porque implicaba mucho trabajo y concurrir a diario a Diputados. Esa falta de expertise le está pasando factura: se volvió casi un deporte torear, o bullynear, al diputado libertario. Uno de los que lo hizo fue Pablo Juliano. Pasada la medianoche, en el oficialismo plantean que si el presupuesto no se modifica en el Senado y se aprueba tal como salió de Diputados, Javier Milei podría vetar toda la norma porque la versión que salió de Diputados –con Emergencia en Discapacidad y Universidades vigentes– rompe, dicen en LLA, el superávit fiscal. Sería una extravagancia total que el presidente vete una ley enviada por él mismo. Ritondo tuvo otro motivo de queja: a las 3 AM, el bloque de LLA incorporó un tema a la agenda y propuso la designación de los tres representantes de la cámara a la Auditoría General de la Nación (AGN). El diputado quería un lugar para el PRO, que sería para Jorge Triaca, pero Menem negoció con UxP y con los provinciales de Innovación Federal el reparto de los lugares: Mónica Almada, ligada a Eduardo “Lule” Menem, por LLA, Juan Manuel Forlón por UxP y Pamela Caletti, diputada por Salta hasta el 10 de diciembre. Ritondo se levantó y se fue, al igual que diputados de la UCR y la Coalición Cívica. Maxi Ferraro le reprochó a los libertarios que votaban junto “al kirchnerismo”. Así fue: hubo 186 votos a favor, de LLA, UxP y de los bloques provinciales.
Ritondo lo miró como si no lograse matchear al Guberman sobrador con el que conoce de otros tiempos, el economista bastante nerd, de lentes y flequillo, que integraba el staff de Martín Redrado en el Banco Central en tiempos de Néstor Kirchner. El ahora secretario de Hacienda es el funcionario que Luis “Toto” Caputo manda al Congreso a espadear con los diputados. El martes a las 3 de la tarde, lo hizo junto a Diego Santilli, el ministro del Interior, para justificar los proyectos libertarios.Matemática fina
Promesa de Santilli, picardía de Menem
La promesa de Santilli se convirtió en el instrumento para una picardía de Martín Menem: el artículo sobre la “copa” porteña se incorporó en el capítulo XI junto al polémico artículo 75 que disponía la derogación de la Emergencia en Discapacidad y el aumento del presupuesto universitario. Fue una jugada de alto riesgo porque, al votar por capítulo, rechazar la derogación implicaba rechazar los fondos para CABA.
Festejos y molestias
LLA-PJ, votos cruzados

