“Nada más heroico que arriesgar su vida por salvar la de otros“, dijo el presidente dedicándole la frase a los brigadistas que pelearon noche y día para apagar el infierno desatado en Chubut y agregó “gracias a todos los que trabajaron para que los recursos lleguen donde se necesiten“.
El ”gracias” del presidente suena bastante falso, si tenemos en cuenta que su administración ni bien asumió mandó un recorte de casi el 80% al presupuesto del Sistema Nacional del Manejo del Fuego.
Allí, están los fondos para utilizar en las emergencias como en este caso, dado que anualmente en toda la cordillera chubutense y otras provincias, se generan incendios descomunales donde se pierde flora, fauna, vegetación natural, bosques con cientos de años, propiedades y vidas humanas.
Por esto suena raro la frase de agradecimiento para los que trabajaron “para que los recursos lleguen donde se necesiten” (¿?).
En la furia por recortar gastos, el presidente quitó de un plumazo la capacidad de respuesta contra desastres forestales y el cuidado del déficit prevaleció sobre el patrimonio natural y la propiedad privada que tanto dice defender en sus discursos.
Una vez que el desastre ocurrió y el presidente quedó expuesto con sus controvertidas políticas de restricción presupuestaria, para justificar su desinversión y desmantelamiento del aparato preventivo y de acción sobre el desastre, acudió a la excusa patética de que el kirchnerismo se robaba todo y por eso fue necesario tomar una medida drástica respecto del manejo de esos fondos públicos. Falso.
Es absolutamente cierto que el kirchnerismo hizo un desastre peor que el fuego en relación al manejo (o desmanejo) de este sistema nacional, pero la solución no es hacerlo desaparecer ni desfinanciarlo, sino hacerlo más eficiente, activar los controles internos, ajustar el control de la trazabilidad de los fondos para que no se los roben, como los últimos fondos del año 2024 (ya no estaba el kirchnerismo en el gobierno) que nunca llegaron a Epuyén y fue motivo del enojo del Gobernador Torres en una conferencia de prensa ante la pregunta de un periodista.
Milei dinamitó la capacidad de respuesta contra los incendios forestales en la cordillera y ocurridos éstos, sale a agradecer a los que por su culpa, han tenido que poner el cuerpo en condiciones críticas, pero mira para otro lado cuando alguien le pregunta dónde está la plata destinada a emergencias de ese tipo.
¿Daños colaterales?
El presidente Milei muestra, una vez más, que usa un lanzallamas para matar una mosca (valga la analogía de la metáfora) porque por resguardarse argumentalmente tras el relato del derroche y el afano de los anteriores, intenta justificar la inacción del gobierno ante hechos de este tipo.
En este caso, la teoría de “los daños colaterales” que aplica es aquella por el cual justificando una acción central (cuidar el déficit) se deja indefensos a pobladores andinos que año a año sufren los incendios. Todo sea por la salud económica del país.
El mismo “modelo de gestión” aplica a la obra pública, razón por lo cual no mantiene las rutas nacionales, donde diariamente muere gente; dejó a los discapacitados sin asistencia porque la corrupción kirchnerista abusaba y robaba fondos y retacea medicamentos en el PAMI y el ANSES porque los anteriores administradores los usaban como caja política (aunque la corrupción propia parece no molestarlo) y así podemos nombrar decenas de organismos los cuales en vez de eficientarlos y controlarlos como corresponde, los desfinancia y prácticamente no cumplen el rol social para el que fueron creados.
Javier Milei, en su mensaje hacia los brigadistas, no hizo más que extender su comportamiento ciclotímico y manipulador aplicado en este caso sobre un hecho grave por donde se lo mire, escudándose en la corrupción que pasó y arrasó con todo en la Argentina, pero él lleva dos años de gobierno y hasta acá no vemos denuncias, presos y causas abiertas al último presidente argentino: Alberto Fernández, aparentemente el culpable de todo pero responsable de nada, por cuanto la sociedad pensaba que le caerían por docenas las denuncias a él y a Massa, por la corrupción que aplicaron en todos los frentes, pero hasta ahora no es parte del interés de Milei, parece.
Nada de esto ocurre ciertamente; Milei prefiere quitarle los fondos a la sociedad, retroceder decenas de años en el combate del fuego en la zona andina (la más peligrosa y difícil de combatir) y permitir que se queme todo, a no ser por el sacrificio impagable de los brigadistas, bomberos, policías y la gente común que arriesga su vida en el combate desigual con los elementos, que el presidente solo pretende compensar con un “gracias” o mandando a Diego Santilli para la foto y que todo siga igual, porque el calor de los cipreses de 20 metros de altura, constituidos en antorchas gigantes, no llega a Olivos (aún).
Fuente: https://www.opisantacruz.com.ar/2026/01/14/la-farsa-politica-y-la-demagogia-de-manual-el-gracias-de-milei-y-el-recorte-de-fondos-del-cual-el-presidente-no-habla/


