Los dos la tienen más larga en materia armamentística, para pesar de Robert Oppenheimer (1904-1967), el lloroso y arrepentido físico, inventor de la bomba atómica en Álamos, usada como escarmiento en Hiroshima y Nagasaki.
Estampilla. A pesar de las coincidencias hechas manifiestas antes del segundo ascenso del Republicano, Milei tiene autorizaciones para tomarse unos «permitidos», convalidados por el también «ventajita» secretario Scott Bessent. Nadie regala nada gratis. Lo raro, en este caso, son minerales muy valiosos.
Pero, en general, el animal político que volvió a lucirse anoche con Fátima Florez, en Mar del Plata, es un copión a pie juntillas (un ciego con el palo firme, para organizar festivales de derecha, en este caso en «la feliz»), de su idolatrado macho alfa norteamericano.
Patrón, Jefe (superior a la idolatrada Karina), que no inició una transición, sino que rompió el orden planetario según describió en Davos el primer ministro canadiense Mark Carney (su lectura completa – refrescante y alarmante a la vez – puede encontrarse en este portal).
La reflexión – simplismo de periodista – es una sola. La lucha local contra los inmigrantes no deseados de Trump en el Norte está alcanzando un nivel de violencia increíble, ya es comparada quizá con premura con las purgas de los nazis previas al intento de «arianización» de la tierra, avaladas por el derrotado y suicidado Fürher.
El saltimbambiqui Miguel Pichetto – pasó por todos los ismos, sin privarse del macrismo – hoy le quiere imponer reglas al gobernador Axel Kicillof (un proyecto aún endeble de la oposición para la Presidencia en 2027, aunque no se le pueden desconocer honestidad y conocimientos a académicas; eso sí, en medio del barreal autóctono), para que su movimiento vuelva al sentido de la racional y defensa del interés argentino.
Hasta aquí, él – Micky Vainilla – falló fieramente, igual (para citar a unos pocos) que los Randazzo, Urtubey, Monzó (lúcido) y Ritondo (el militante de Mataderos subido a la carreta romana del Gordo Dan). ¡Ah, peronistas, son todos!, diría desde el más allá el fundador del Movimiento hoy Inmovilizado. El siglo XXI, encontró a sus sucesores dominados, no unidos.
Pero, vamos al punto de una noche de insomnio: Argentina, receptora de inmigrantes de países vecinos, ¿copiará a través de Patricia Bullrich o de su interpósita persona en el Ministerio de Seguridad, la realización de una razzia igual de gansteril contra ciudadanos que hacen tareas (sudando la gota gorda) que nuestros connacionales, por lo general, desprecian?
Nos referímos, sí, a los millones, entre otros, de paraguayos, bolivianos, peruanos, uruguayos, colombianos, chilenos y por qué no anti Nicolás Maduro, de Venezuela, que trabajan – algunos se dedicarán al delito, sin impedir el funcionamento de otras mafias domésticas e internacionales -, en el mercado local.
¡Y prosperan!. Porque ponen el cuerpo a sus obligaciones (aunque con el tiempo adoptan las mañas de los gauchos blancos, hijos de inmigrantes europeos), aceptan reglas de fuego más flexibles (un poroto al lado de la reforma laboral proyectada), y son vivos: juntan pesos cash, compran dólares y los envían a familiares en países de origen.
¿Se animará Milei? ¿O es una imitación impracticable por estos lares?
Fuente: https://humanidad.com.ar/2026/01/28/y-si-ahora-milei-copiando-a-trump-controla-y-expulsa-a-los-negros-paraguayos-bolivianos/

