La decisión oficial genera controversia en el sector técnico porque esta adjudicación posiciona de manera estratégica a Marini para quedarse con el contrato principal de reparación general de “media vida” del material rodante, una megaobra pública que demandará más de 100 millones de dólares.
Cuentan que el trasfondo del negocio aparece como poco transparente: la reparación de cada coche promediará los 800 mil dólares, una cifra sustancialmente mayor a los menos de 600 mil dólares que costó adquirir cada unidad totalmente nueva de fábrica.
Especialistas del sector advierten que este millonario desembolso estatal ocurre en la antesala de la privatización del servicio, lo que implica que el Estado asumirá los costos de mantenimiento más pesados para entregarle los trenes listos y climatizados a los futuros operadores privados.
Conocido por sus aceitados vínculos políticos con Facundo Moyano, el hijo de Carlos Rovira y la familia Neuss, Marini despliega una estrategia que combina un estilo de vida suntuoso en Barrio Parque con el control de plataformas de comunicación con discursos ideológicos contrapuestos.
Y además la privatización y desintegración vertical del Belgrano Cargas, consolida una alianza de máxima confianza entre la familia Neuss, históricos amigos de infancia de Santiago Caputo, y Marini, propietario de CaleGroup que transformó la antigua estructura de la corporación rusa TMH en la marca Motora Argentina.
Fuente: https://periodicotribuna.com.ar/el-excentrico-zar-del-streaming-de-blender-y-carajo-se-quedo-con-un-polemico-contrato-de-reparacion-de-trenes/

