Hernán de Goñi

Confianza es una palabra esquiva, sobre todo cuando se la usa en economía. El diccionario la asocia más con un sentimiento de fe que con la obtención de una certeza. La define como la "esperanza firme que se tiene de alguien o algo".

Para cualquier gobierno argentino, cerrar un grifo es fácil. A veces hay que apelar a una ley, pero la mayoría de las veces alcanza con una resolución o un decreto. Lo difícil es asumir que esos canales que se cierran deben volver a funcionar abiertos. Porque de lo contrario sucede algo natural: cuando aparecen las barreras, el impulso lógico del que está en el camino es rodearlas o saltarlas.

 

El presidente Alberto Fernández salió a responder la solicitada que la familia Vicentin publicó en los principales diarios de la Argentina con un concepto que resultó inesperado: "quieren que los salvemos sin poner nada".

 

El presidente Alberto Fernández se metió en un brete en el momento en el que se convenció de que una expropiación podía ser el camino más adecuado para rescatar a la empresa Vicentin.

 

La decisión de intervenir y expropiar una empresa privada de las características de Vicentin va a dejar una marca difícil de borrar en el manual de políticas públicas adoptado por Alberto Fernández.

 

Situaciones excepcionales se enfrentan con medidas excepcionales. El coronavirus actualizó la vigencia de este axioma, pero más allá de constituir una verdad evidente, lo que está en discusión en estos momentos es si se le puede dar alcance universal.

 

Si todo sigue como espera el Gobierno, el segundo semestre empezará con un tema menos para resolver.

 

El peronismo nunca se llevó bien con las reglas del mercado. No se trata de algo dogmático, de rechazar los beneficios que genera la inversión privada, sino de creer en un principio más básico, y más primitivo: alguien siempre tiene que mandar.

 

Es extraño el juego de roles que el presidente Alberto Fernández practica con su ministro de Economía.

Hay una línea divisoria que todavía sigue presente a la hora de evaluar quiénes pueden recibir la asistencia del Estado en este momento crítico y quiénes no.

 

El escándalo por las compras directas que realizó el Ministerio de Desarrollo Social pone a la Argentina en un sendero donde manda el gris. Es ese terreno en el que la discrecionalidad de un funcionario se impone a la regla de la transparencia.

 

El gobierno argentino estará pendiente hoy de la información que reciba de la provincia de Buenos Aires, sobre el porcentaje de adhesión que logre su propuesta de postergar a mayo el pago de un vencimiento de u$s 250 millones.

 

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