Internacionales
Brasil: El ministro de Salud se entera por los medios del decreto de Bolsonaro sobre gimnasios y peluquerías
La Prensa
El ministro de Salud de Brasil, Nelson Teich, no fue consultado por el presidente Jair Bolsonaro antes de definir por decreto la reapertura de gimnasios y peluquerías, y se enteró de la medida por los periodistas durante una conferencia de prensa sobre la situación sanitaria.
Reino Unido podría acabar con 100.000 muertos si levanta las restricciones antes de tiempo
ABC (España)
Un comité de expertos ha avisado al Gobierno británico por medio de un informe remitido por varios centros de investigación, entre ellos el Imperial College de Londres.
Un comité de expertos ha avisado al Gobierno británico de que a finales de año podrían haber muerto más de 100.000 personas por el coronavirus en todo el país si las medidas de contención se levantan antes de tiempo, publica este domingo el 'Sunday Times'.
El Gobierno británico, según el medio, conoce desde la semana pasada esta advertencia, recogida en un informe remitido por varios centros de investigación, entre ellos el Imperial College de Londres.
Si bien la cifra no se ha discutido abiertamente en el gabinete de crisis que lidera el primer ministro británico, Boris Johnson, se prevé que el primer ministro llame a la absoluta calma en el discurso que tiene previsto dar esta tarde. De momento, el Gobierno británico ha decidido posponer algunas medidas de aliviamiento, como las visitas entre familias o la reapertura escolar para un mayor número de alumnos.
Llegar o no a los 100.000 fallecidos depende, según un experto del Gobierno consultado por 'The Times', «de lo rápido que se relajen las medidas, de lo eficaz que sea el rastreo de contactos, y de lo que consigamos abordar la situación en los centros de atención y las residencias de ancianos».
De momento, el país ha registrado un total de 31.587 decesos en su lento e irregular proceso de reducción de víctimas. Reino Unido fue el primer país europeo en superar las 30.000 muertes, la pasada semana, y el país se sitúa por delante de Italia en fallecidos y ya solo por detrás de Estados Unidos.

El vicepresidente de EE UU, Mike Pence, se somete a un aislamiento como prevención por el coronavirus
Pablo Guimón
Su portavoz dio positivo el viernes por covid-19 y el número dos de Trump sigue los pasos de tres miembros del equipo de trabajo de la crisis que también se han aislado.
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence se ha sometido a un aislamiento después de que su secretaria de prensa, Katie Miller, diera positivo el viernes pasado por covid-19. Así lo ha adelantado Bloomberg este domingo por la tarde. Fuentes citadas por Associated Press aseguran también que el vicepresidente está voluntariamente limitando sus contactos con otras personas.
El anuncio se produce después de que tres miembros del equipo de trabajo para el coronavirus de la Casa Blanca, incluido el epidemiólogo Anthony Fauci, decidieran también ponerse en cuarentena por haber estado en contacto con Miller. Otra persona cercana al presidente Trump, un asistente personal militar, también dio positivo la semana pasada, obligando a extremar las precauciones en la Casa Blanca.
“El vicepresidente Pence continuará siguiendo el consejo de la unidad médica de la Casa Blanca y no está en cuarentena”, ha dicho su portavoz Devin O’Malley. “Además, el vicepresidente Pence ha dado negativo cada día y planea estar en la Casa Blanca mañana”.
Pence, de 60 años, encargado de coordinar la respuesta a la emergencia del coronavirus, ha dado negativo en una prueba de diagnóstico realizada este mismo domingo, según las fuentes que cita Bloomberg. Tanto él como el presidente se someten regularmente a pruebas diagnósticas. Pence ha permanecido en su residencia en el Observatorio Naval de Estados Unidos, en Washington, en un ejercicio de máxima cautela, según las fuentes de Bloomberg. El sábado por la tarde, no asistió a una reunión programada con el presidente y mandos militares.
Miller, secretaria de prensa de Pence, es la principal portavoz del equipo de trabajo del coronavirus que coordina Pence. Ha estado casi a diario en el Despacho Oval, al menos hasta que hace dos semanas se dejaron de hacer las conferencias de prensa diarias, y el mismo jueves estuvo en la sala de emergencias de la Casa Blanca, una de las estancias más protegidas del país.
El viernes, después de que Miller diera positivo, el vicepresidente viajó a Iowa, y seis miembros de su equipo que habían estado en contacto directo con la portavoz fueron obligados a desembarcar del Air Force Two.
Pablo Guimón


En el cementerio Maggiore en Milán, los cuerpos de víctimas de coronavirus no reclamados fueron enterrados en el área llamada Campo 87.
La cifra global de muertes por coronavirus superó hoy las 275.000 y la de casos confirmados los cuatro millones, en medio de claros avances en algunos países de relajar las restricciones debido a cifras alentadoras, aunque Brasil llegó a los 10.000 decesos sin que el presidente Jair Bolsonaro variara su discurso anticuarentena y Corea del Sur debió endurecer medidas por un rebrote de contagios.
Por otra parte, la pandemia adquirió hoy nuevamente un fuerte rol político -que viene provocando cimbronazos en diversos países-, al dejar al presidente ruso, Vladimir Putin, sin posibilidades de celebrar a gran escala la victoria soviética sobre la Alemania nazi, oportunidad que esperaba para avanzar en un deshielo con Occidente.
Uno de los países que debió retroceder en su política de apertura de actividades pese a que se presentaba como un modelo intermedio entre los de confinamiento total y los que no, fue Corea del Sur, que tras detectar un fuerte crecimiento de contagios ordenó el cierre de más de 2.100 locales de ocio nocturno como discotecas, clubes y bares en el conocido barrio de Itaewon de la ciudad de Seúl.
La orden administrativa firmada por el alcalde, Park Won Soon, implica la "suspensión inmediata" e indefinida de la actividad para estos negocios y amenaza con "graves penalizaciones" en caso de incumplimiento, según la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
"La falta de despreocupación puede provocar una explosión de contagios. Nos hemos dado cuenta tras las infecciones en grupo de clubes de Itaewon", añadió Park.
Este sábado las autoridades surcoreanas informaron 18 nuevos contagios, 17 de ellos relacionados con un individuo que visitó cinco locales el pasado fin de semana. Sin embargo, la cifra podría aumentar porque hay al menos 1.500 registrados en las entradas de los clubes, de los cuales 1.300 no han podido ser localizados.
Corea del Sur retomó el miércoles a la normalidad tras lograr reducir los contagios a números de dos cifras pese a ser uno de los países afectados en primer lugar tras la salida del coronavirus de su país de origen, China, apuntó la agencia Europa Press.
Brasil superó hoy los 10.000 muertos y se consolidó como epicentro del brote en América latina, mientras que el presidente Jair Bolsonaro sigue desoyendo recomendaciones de autoridades sanitarias de evitar aglomeraciones e incluso ha dicho que este fin de semana hará un asado para decenas de invitados.
A horas de alcanzar el discutible hito de traspasar las 10.000 muertes (10.100 según el registro en línea de la Universidad Johns Hopkins) una corte de tercera instancia, el Superior Tribunal de Justicia de (STJ), suspendió anoche una decisión judicial que obligaba al Presidente a divulgar el resultado de las pruebas de coronavirus a las que fue sometido en marzo.
Nueva York, epicentro mundial de la pandemia, también pudo hoy dar cifras más tranquilizadoras al confirmar 226 nuevos decesos, la cifra más baja de los últimos cinco días.
España e Italia reportaron hoy bajas en las cifras de muertes y nuevos contagios pero ambos gobiernos pidieron prudencia a la hora de flexibilizar sus esquemas de confinamiento, y en el caso de Roma, las autoridades tuvieron la buena noticia de que la justicia convalidó un recurso del primer ministro Giuseppe Conte para frenar las reaperturas anticipadas de bares y restaurantes que reclaman las regiones de todo el país.
También en el contexto de los países europeos, Portugal trabajaba hoy de manera sectorial en la regulación del regreso de familiares a las residencias de ancianos, en el uso general del transporte público y en la vuelta de los partidos de fútbol para fin de mes, sin la asistencia de público.
La ministra de Sanidad de Portugal, Marta Temido, anunció hoy que a fines de la próxima semana concluirán la redacción de una serie de normas que permitan las visitas a geriátricos por parte de familiares o se permita el acceso general al transporte público, donde es obligatorio el uso de mascarilla.
En cambio, el Reino Unido, que tiene más de 31.587 muertes tras sumar 346 nuevas en las últimas 24 horas, y más de 211.000 casos de Covid-19, está todavía en la etapa de las prevenciones, y si bien se esperan medidas de desescalada de las restricciones, podría imponer una cuarentena de 14 días a todos los viajeros que lleguen al país, informó hoy el diario The Times.
El periódico afirmó que el primer ministro, Boris Johnson, se dispone a anunciar esta medida, que se aplicaría a partir de junio, cuando mañana detalle su estrategia de desconfinamiento, que el gobierno ya ha adelantado que no incluirá cambios radicales a corto plazo.
A su vez, el Senado francés, dominado por la oposición conservadora, dio hoy su última luz verde al proyecto de ley para prorrogar hasta el 10 de julio el estado de emergencia sanitaria, que posteriormente fue validado por la cámara baja, donde una escisión en el oficialismo amenaza con dejar al gobierno sin la mayoría parlamentaria. Francia cuenta con 26.310 muertos (sólo 80 en las últimas 24 horas) sobre 138.854 casos.

López Obrador se pelea con el New York Times por la cifra de contagios en México
La Política on line
El medio aseguró que la cantidad de muertos puede triplicar los informados por el Gobierno. En México hay 25 muertos por millón y en Estados Unidos 238 muertos por millón de habitantes.
Cuatro medios internacionales cuestionaron los datos de muertes que informa diariamente el subsecretario de Salud mexicano, Hugo López-Gatell. Puntualmente, el New York Times aseguró que la cantidad de muertos en realidad podría ser de hasta el triple de los 3.160 muertos informados por el gobierno de López Obrador. El Washington Post y el Wall Street Journal de Estados Unidos, y el español El País también cuestionaron la baja cantidad de casos reportados.
De acuerdo al NYT, el Gobierno Federal "no informa de cientos, posiblemente miles, de muertes por el coronavirus en Ciudad de México, ignorando a los angustiados funcionarios que han contado en la capital más de tres veces la cantidad de fallecimientos que el gobierno reconoce públicamente", según funcionarios e información confidencial revisada por el medio.
Con poco más de un tercio de la población estadounidense, México reportó menos del 4% de las muertes por Covid-19 que se acumulan a la fecha en los Estados Unidos. Normalizados por millón de habitantes, Estados Unidos contabiliza 238 muertos y México, 25.
El New York Times señaló este viernes que la jefa de Gobierno de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum envió a sus funcionarios a hacer su propio relevamiento de los fallecidos en los hospitales públicos porque no confía en los números oficiales. A lo que tanto López-Gatell como Sheinbaum salieron a desmentir.
Respecto de las discrepancias, el subsecretario reconoció que su Cartera recoge los datos de los fallecidos que le envían de los distintos Estados y horas más tarde da su conferencia vespertina.
Luego cada secretaría de Salud da su propio reporte que puede tener más cantidad de fallecidos que los recabados horas antes. Y a su vez, por la cantidad de tests realizados, advirtió que la cantidad de contagios reales puede ser de hasta ocho veces el número de casos reportados. Pero negó que haya tergiversación de los datos y responsabilizó a la prensa internacional de estar operando políticamente. En este sentido destacó la "coincidencia" de que cuatro medios realizaran en simultáneo el mismo cuestionamiento.
Por su parte, la jefa de la Ciudad de México negó categóricamente que su administración oculte o altere números sobre la pandemia de Covid-19. "Tengan la certeza de que no vamos a esconder absolutamente nada y no queremos esconder nada, pero también hay que ser responsables al dar la información", dijo la Jefa de Gobierno en videoconferencia.
"Esto no es una situación sólo de la Ciudad de México, sino que en todos los países del mundo, incluso la misma nota lo describe, se ha visto que después de una revisión se determina que el número de decesos es mayor a los que se reportan", agregó Sheinbaum Pardo. "La apuesta de que hay una contradicción, está muy fuera de la realidad. No sé cuál haya sido el objetivo, no lo voy a cuestionar, pero lo que viene en la nota no es lo que vivimos todos los días".
Sin embargo, la secretaria de Salud de Tamaulipas, Gloria Molina Gamboa, respaldó al NYT y acusó de mentir al subsecretario nacional: "Siento decir que el subsecretario López-Gatell miente al omitir el hecho de que la plataforma federal no permite capturar los casos analizados por laboratorios particulares, aún cuando estos han sido autorizados por el INDRE". Es decir, según la funcionaria estatal, las cifras del Gobierno Federal no contemplarían los infectados analizados en laboratorios privados, lo que mostraría una discrepancia importante con los números reportados por los Estados.
Este no sería el único disenso. El jueves el gobernador de Puebla, el quinto estado más poblado del país, rechazó las cifras de capacidad hospitalaria y equipo que publicó el Instituto de Salud para el Bienestar y lo acusó de inflar la capacidad de atención de Puebla para eventualmente enviar pacientes desde la Ciudad de México y el Estado de México, dos de los estados que más están siendo impactados por la pandemia.

El gobierno de Madrid cerca de caer tras el fallido intento de acelerar la salida de la cuarentena
Rodolfo Irago
La desconfianza entre presidenta de la Comunidad y su vice es absoluta y no descartan convocar elecciones anticipadas.
La grave crisis política vivida esta semana en el gobierno de la Comunidad de Madrid por el intento de pasar a la fase 1 de la desescalada ha puesto contra las cuerdas a la coalición del PP y Ciudadanos en la región. La desconfianza entre la presidenta Díaz Ayuso y el vicepresidente Ignacio Aguado es absoluta y ya no se disimula entre ellos.
En el equipo de la presidenta se acusa al líder de Ciudadanos de deslealtad permanente y de hacer la guerra por su cuenta y desde el entorno de Aguado se señala a Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Ayuso como instigador de la campaña personalista de la presidenta que no cuenta para nada con su socio.
Las hostilidades han subido de tono esta semana cuando el vicepresidente se adelantó a Ayuso asegurando que la Comunidad estaba preparada para pasar a la fase 1 de la desescalada. Aguado no disimuló tampoco su malestar porque la presidenta abandonara la reunión del gobierno en la que se decidía esta delicada cuestión para atender a la televisión.
La tormenta provocada por la dimisión de la directora de salud de la comunidad coincidió además con la decisión de Ciudadanos de desmarcarse del PP y respaldar la prórroga del estado de alarma en el Congreso y con el anuncio, avanzado hace una semana en LPO de que Arrimadas está dispuesta a negociar con Sánchez los próximos presupuestos.
En esa misma línea, Aguado ha mantenido contactos con el líder del PSOE en Madrid, Ángel Gabilondo en busca de un acuerdo para la reconstrucción de Madrid. Contactos que Ayuso rechaza de plano porque ella ya ha dicho que no va a pactar con el desastre del PSOE y Podemos.
El equipo de Ayuso dice estar harto de la falta de lealtad de Aguado y cree que puede estar buscando un acuerdo con el PSOE para presentar más adelante una moción de censura que tendría también el ok de Más Madrid y Podemos.
Madrid quiere salir de la cuarentena antes que Barcelona y complica a Sánchez
Por eso, crecidos por las últimas encuestas que disparan las expectativas de la presidenta a pesar de sus polémicas diarias, no descartan convocar elecciones anticipadas con el objetivo de pedir una mayoría para gobernar sin un socio que no consideran de fiar.
Las fuentes consultadas señalan que esa convocatoria no podría hacerse en plena pandemia y en todo caso, no antes de septiembre cuando se cumpla el primer año de gobierno.
La nueva presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas insiste este domingo en ABC en que los gobiernos de coalición con el PP no se van a romper, pero en la dirección naranja son conscientes de que Ayuso y Aguado van a seguir viéndose de reojo y cruzándose amenazas con la moción de censura o el adelanto electoral.
Rodolfo Irago


El aspirante demócrata a la Casa Blanca comienza a entrevistar a mujeres para ser su vicepresidenta y potencial sucesora.
El casting para seleccionar a la persona que competirá junto a Joe Biden por la Casa Blanca en noviembre –si todo sale como espera y es confirmado candidato demócrata– ya está en marcha. Hay al menos una docena de currículos sobre la mesa del comité formado por la campaña de Biden.
El director de la prueba va a ser particularmente exigente. Él mismo ocupó el puesto ocho años junto con Barack Obama en uno de los tándems profesionales más exitosos que se recuerdan y su partido se juega mucho en la decisión.
Biden busca una aspirante a vicepresidenta (lo único seguro hasta ahora es que será una mujer), alguien que comparta su visión y –ha dicho– complemente sus puntos débiles, como él suplió la falta de experiencia de Obama en política exterior. Más que nunca este año, debe ser alguien capaz de ser también presidente. Si en enero del 2021 Biden, a sus 78 años, toma posesión como el 46.º presidente de Estados Unidos, un día esa persona podría tener que relevarle y sería en cualquier caso su heredera natural en las elecciones del 2024.
“Lo más importante es que sea alguien a quien, si por la razón que fuera yo tuviera que dejar el cargo, (...) el público mirara y pensara que puede ser presidenta de EE.UU. mañana mismo”, ha dicho Biden. Nunca como en estas elecciones, con unas primarias demócratas dominadas por dos septuagenarios, ha estado tan presente la decisión sobre el número del ticket ni había generado una excitación mayor a la que suscita el propio candidato.
Aclarado que será una mujer y más joven que él, el abanico de opciones que se abre ante Biden es amplio. ¿Debe ser negra, como la senadora Kamala Harris o Stacey Abrams? O, dado que ya tiene el respaldo de los afroamericanos, ¿alguien como la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, que le ayude a reconquistar el Medio Oeste?
¿O mejor Elizabeh Warren, para hacer un guiño al sector izquierdista del partido, cuya energía necesita para motivar a los votantes? Todas, salvo Whitmer, convertida en una figura nacional por los ataques de Donald Trump, han dicho que estarían encantadas de ser candidatas. Pero ¿puede realmente alguien insuflar el entusiasmo popular y genuino que se echa en falta alrededor de la candidatura?
Lo que más valoraba Biden de su tándem con Obama era que su opinión le importaba
Los expertos en la historia de los vicepresidentes de Estados Unidos consultados por La Vanguardia coinciden en que Biden debería evitar pócimas mágicas sin garantías y seleccionar en cambio a una persona realmente competente, cuyas habilidades completen a las suyas y con quien pueda mantener una relación profesional de confianza.
“Hemos tenido compañeros de ticket que buscaban apelar a votantes de ciertas regiones, a los católicos o las mujeres, por ejemplo, y en general esos efectos han sido muy efímeros. No acostumbran a durar más de un mes más allá del anuncio, se diluyen rápidamente en el ciclo de noticias”, afirma el profesor de ciencias políticas Kyle Kopko, coautor del libro Do running mates matter?, que analiza la influencia del candidato a vicepresidente en los resultados electorales.
Su conclusión es que si bien no hay pruebas de que el perfil del aspirante a vicepresidente sea determinante para ganarse a un grupo específico (ni Sarah Palin en el 2008 ni Geraldine Ferrero en 1984 atrajeron más voto femenino, por ejemplo), su elección sí influye en la percepción del candidato para los votantes. “Les habla de sus prioridades”, sostiene Kopko. Al decidir de entrada que elegirá a una mujer, Biden ha reconocido la importancia de este colectivo en su partido (ellas votan más que los hombres y la mayoría, un 57%, se declara demócrata).
Una de las cosas que más valoraba Biden de su relación con Obama era ser siempre “la última persona en la habitación”, explicó el vicepresidente en una entrevista a Kate Andersen, autora del libro First in line, sobre la historia de los vicepresidentes de EE.UU. desde Richard Nixon a Mike Pence.
“Eso significa que después de que todos los consejeros de Obama se fueran, sólo quedaban ellos dos para decidir qué hacer. La opinión de Biden era importante para Obama y estoy segura de que va a ser un factor” en su decisión. “Va a querer a alguien en quien confíe y a quien respete, y cuya personalidad encaje bien con la suya”, afirma Andersen, que cree que Biden debería apostar por alguien atractivo para los votantes más jóvenes y de izquierdas.
Para Kopko, el respeto de Biden por el Senado, donde sirvió entre 1973 y el 2009, y la necesidad –dadas las extraordinarias circunstancias de esta campaña, en plena pandemia– de que sea una cara ya sea conocida para el público, da especial ventaja a algunas senadoras que compitieron en las primarias, como Harris, Warren y Amy Klobuchar.
Este criterio perjudicaría a Whitner, también por su falta de experiencia a nivel federal. Difícil lo tiene también Abrams, una figura al alza que casi ganó la gobernatura de Georgia el 2018 pero que no ha pasado de liderar la oposición.
El misil perdido con el que no se contaba es Tara Reade, la exempleada que acusa a Biden de agredirla sexualmente en 1993. “Eso no ocurrió”, dijo este después de un mes de especulaciones, resaltando su historial de defensa de las mujeres y los cambios en la versión de los hechos de Reade. Donald Trump no ha dejado pasar la ocasión para solidarizarse con Biden.
“Yo he recibido muchas acusaciones falsas contra mí” y “espero, por su bien, que lo sea”. El guiño que Biden quería hacer a las mujeres con su elección de una VP va a ser más complicado mientras no se aclare.

La excarcelación de 376 capos y traficantes provoca una tormenta en Italia
FILIPPO MONTEFORTE / ANNA BUJ
Los fiscales antimafia y la inteligencia italiana han reiterado su preocupación ante el riesgo de expansión.
Franco Cataldo, uno de los hombres más odiados de la Cosa Nostra. Cumple cadena perpetua por un crimen atroz: ser el carcelero durante dos años de Giuseppe Di Matteo, hijo de un pentito (arrepentido), que fue secuestrado, estrangulado y disuelto en ácido para no dejar huellas.
Francesco Bonura, quien era el hombre fuerte del capo dei capi del crimen organizado siciliano, Bernardo Provenzano. Vincenzo Iannazzo, un cabecilla de la peligrosa ‘Ndrangheta, el grupo mafioso más poderoso en este momento en Italia. Rocco Santo Filippone, de la misma mafia calabresa, un boss acusado de ordenar asesinatos de policías en los noventa.
Todos ellos son peces gordos del crimen organizado italiano y forman parte de la lista de 376 mafiosos y traficantes que han sido excarcelados de las prisiones de este país y puestos bajo aislamiento domiciliario desde el pasado mes de marzo, con pulseras electrónicas, porque se ha comprobado que sufren patologías que podrían agravarse en el caso de contagiarse de coronavirus. Por ejemplo, Pasquale Zagaria –hermano de Michele, capo del temido clan de los Casalesi de la Camorra– tiene cáncer y no podía ser atendido en su centro penitenciario de alta seguridad.
En aislamiento
Algunos de los beneficiados se encontraban bajo el estricto régimen 41 bis
Todo forma parte de un plan para prevenir la extensión del virus en las prisiones, y al que se calcula que se han acogido unos 4.000 reclusos en todo el país. Hasta la semana pasada habían sido infectados por lo menos 159 detenidos y 215 miembros de la policía penitenciaria.
La liberación de estos mafiosos ha puesto contra las cuerdas al ministro de Justicia italiano, Alfonso Bonafede, después de que el diario La Repubblica haya revelado una lista reservada con los nombres de los criminales que se encuentran en arresto domiciliario que había reclamado la Comisión Antimafia del Parlamento al Departamento de Administración Penitenciaria (DAP). Algunos de ellos, como Zagaria, estaban bajo el 41 bis, un estricto régimen penitenciario que somete a los reclusos a un aislamiento extremo.
Acuerdo con los obispos
El Gobierno permite reanudar las misas, con mascarilla, a partir del 18 de mayo.
La filtración ha generado una enorme tormenta en Italia. Son varios los activistas y expertos antimafia que se han llevado las manos a la cabeza y que señalan el riesgo de potenciales fugas de algunos de los mafiosos que ahora se encuentran en sus propios territorios y rodeados de los suyos, pero, sobre todo, que ahora pueden tener la oportunidad de volver a articular sus redes. Hay otra lista encima de la mesa que preocupa al ministerio: ayer se supo que otros 456 mafiosos han conocido esta vía y piden también la excarcelación, según La Repubblica.
“Sin duda los boss no debían haber sido excarcelados, sino tutelados con seguridad en otras estructuras carcelarias”, ha escrito el escritor amenazado por la mafia Roberto Saviano. “No se trata de crueldad, pero quien se encuentra bajo el régimen carcelario 41 bis debe quedarse en la cárcel. Los capos que regresan a su territorio vuelven a mandar”, ha avisado también Maria Falcone, hermana del famoso juez antimafia Giovanni Falcone, asesinado por la Cosa Nostra en 1992.
En una entrevista radiofónica en Radio 24, el fiscal nacional antimafia Federico Cafiero De Raho aseguró ayer que no entiende la preocupación por los posibles contagios entre los presos que se encuentran bajo el régimen 41 bis, “porque son detenidos en aislamiento y por tanto imposibles de contagiar, sólo era necesario un escáner de temperatura”.
Peces gordos
También la oposición ha criticado con virulencia las excarcelaciones y el líder de la Liga, Matteo Salvini, ha reclamado la dimisión del ministro Bonafede, del Movimiento 5 Estrellas (M5E). Con esta presión, Bonafede se ha visto obligado a anunciar ante la Cámara de Diputados un decreto ley que permitirá a los jueces revisar las condiciones que avalaron las excarcelaciones, es decir, facilitar que vuelvan a las cárceles ahora que la epidemia ya está retrocediendo en Italia.
En estas últimas semanas se ha frenado el ritmo de contagios y también de muertes, algo que ha permitido al Gobierno relajar el confinamiento. Ayer se anunció un acuerdo con los obispos para retomar las misas el 18 de mayo, con mascarillas, guantes y sin poder darse la paz.
El escándalo penitenciario ya se ha cobrado una cabeza, la del jefe del DAP, Francesco Basentini. Pero no se queda aquí, sino que el famoso fiscal antimafia Nino Di Matteo, con una enorme reputación por investigar los vínculos de la mafia y la política, ha acusado esta semana a Bonafede de haberle negado el puesto de jefe de la DAP en el 2018, pese a que se lo había propuesto él mismo unos días antes. Di Matteo sugirió en prime time televisivo que el ministro retiró su oferta condicionado por los capos mafiosos. Bonafede ha tachado esta acusación de “infame, infundada y absurda”.
Plan de prevención
Las excarcelaciones han salido a la luz semanas después de las revueltas en las cárceles italianas que tuvieron lugar al inicio de la pandemia. Una treintena de centros penitenciarios sufrieron motines al mismo tiempo, cuando los presos empezaron a protestar por los cambios de regímenes de visitas por el virus y contra la superpoblación de las prisiones.
En medio de las protestas fallecieron al menos 13 reclusos, la mayoría después de asaltar las farmacias de las cárceles en busca de opiáceos, informó entonces el Ministerio del Interior. Hasta se fugaron decenas de presos en Foggia, una ciudad con la cuarta mafia del país, y una de las más sanguinarias.
Policías penitenciarios e investigadores han declarado a los medios italianos que los capos mafiosos estaban muy probablemente detrás de estas revueltas. Y hasta el nuevo director de La Repubblica , Maurizio Molinari, se ha preguntado en una intervención en televisión si los motines “pueden haber llevado a una negociación entre los capos y el Estado”.
“Si fuese verdad que los capos han podido salir para salvaguardar su salud, ¿hasta qué punto el ministro de Justicia y el primer ministro fueron informados y hasta qué punto lo autorizaron? Son interrogantes muy serios que tienen que ver con la seguridad del Estado”, aseguró Molinari.
El momento no podría ser peor. Los fiscales antimafia y la inteligencia italiana han reiterado su preocupación ante el hecho de que el crimen organizado pueda aprovechar la pobreza que deja la pandemia para expandirse.
La crisis de liquidez que está embistiendo a muchas familias, sobre todo en el sur de Italia, es una oportunidad enorme para que las mafias sometan a quienes hasta el momento todavía podían decir que no a sus garras. En Calabria, Campania o Sicilia ya se han visto vídeos de miembros de clanes distribuyendo comida a los más necesitados.
FILIPPO MONTEFORTE / ANNA BUJ


El mandatario, que aspiraba a coronar su maniobra para perpetuarse en el poder con el histórico desfile militar por el Día de la Victoria, ha tenido que aplazar su sincronizada agenda por el virus.
Los mensajes inundaron la aplicación de mapas Yandex. Pero en lugar de apuntes de tráfico, sobre la cuadrícula de la Duma se leía “den de comer a mis hijos y me quedaré en casa” o “Putin, dimisión”.
Con la mayoría de regiones rusas en autoaislamiento por el coronavirus, pero sin declarar el estado de emergencia que habría garantizado indemnizaciones a ciudadanos y empresas, el descontento social ha derivado en un puñado de creativas protestas virtuales.
La primavera que Vladímir Putin esperaba soleada, culminando su maniobra para perpetuarse en el poder y con el histórico desfile del Día de la Victoria como colofón, se ha convertido en una enorme prueba. Y la afronta con un nivel de popularidad bajo mínimos.
La pandemia de la covid-19, que ha causado más de 270.000 muertos en todo el mundo, ha alterado por completo también la sincronizada agenda política del presidente ruso, que se ha visto forzado a posponer el esperado desfile militar para conmemorar el 75º aniversario de la victoria del Ejército Rojo, en la que ansiaba recibir, entre otros, a Emmanuel Macron o a Xi Jinping.
La controvertida visita del presidente francés a Moscú en una fecha tan señalada para Putin, que la ha convertido en una de las piedras angulares de su discurso nacionalista y patriótico, habría sido un buen golpe de efecto a sus intenciones de empujar para que la UE levante las sanciones sobre Rusia por anexionarse la península ucrania de Crimea hace seis años. La llegada del líder chino hubiera terminado de consolidar a ojos del mundo la buena sintonía entre Pekín y Moscú.
Todo ello en un escenario apoteósico, con el desfile de miles de soldados y decenas de tanques y aviones en la Plaza Roja de Moscú. Pero el coronavirus se lo ha llevado todo por delante, dejando las calles de Moscú y de otras ciudades rusas sembradas de réplicas de la bandera roja que se plantó en el Reichstag en Berlín en 1945 y paneles conmemorativos con mensajes patrióticos por del Día de la Victoria.
Una estela de calma en lugar de ensayos y celebraciones. La amenaza de la covid-19 también ha llevado a aplazar sine die la consulta ciudadana sobre la reforma constitucional que permitiría al líder ruso salvar la limitación legal y permanecer en su puesto en el Kremlin hasta 2036.
Con 190.000 infectados, Rusia es ya el quinto país del mundo en número de positivos confirmados. Y aunque su tasa de mortalidad está, con 1.800 muertos, entre las más bajas, según las cuestionadas cifras oficiales, el país euroasiático presenta uno de los escenarios de más rápido crecimiento en contagios del mundo: 10.000 nuevos infectados diarios.
Con un sistema sanitario debilitado por años de falta de reformas e infrafinanciación crónica, la crisis de salud pública está poniendo contra las cuerdas a la Administración rusa y revelando profundas grietas de gestión.
Además, la receta de Putin de decretar “días no laborables pagados” para enviar a la gente a casa y no tener que declarar un estado de emergencia —que habría supuesto legalmente que empresas y ciudadanos pudieran reclamar a la Administración por las pérdidas derivadas de la pandemia—, se ha traducido en realidad en que los ingresos del 39% de los trabajadores han disminuido “significativamente”, según la agencia de análisis Romir.
La economía rusa lleva en hibernación casi siete semanas debido al confinamiento. Y el parón, así como la caída de los precios del petróleo como consecuencia del desacuerdo con Arabia Saudí y la OPEP y la baja demanda por la pandemia, tendrá también un gran impacto en la economía rusa, en la que los hidrocarburos representan un tercio del presupuesto nacional.
El Fondo Monetario Internacional pronostica que el producto interior bruto de Rusia se contraerá un 5,5% este año, la mayor caída desde 2009. La tasa de desempleo podría duplicarse al 10%, según datos citados por el periódico gubernamental Rossiiskaya Gazeta.
El rublo ha perdido más de una quinta parte de su valor frente al dólar este año. Todo ello con una situación ya deteriorada: hoy, los ingresos reales de los rusos son un 7,5% más bajo que hace seis años —antes de las sanciones—; y volverán a caer un 5% en 2020, según las previsiones de Alfa-Bank.
Una retahíla de malas perspectivas que, unidas al cansancio de la ciudadanía, han hecho mella. En un país como Rusia, en el que Putin no tiene oposición, su presidencia no está bajo riesgo, señalan los analistas, pero sí se está viendo sometido a una prueba de resistencia poderosa.
Ausente en los primeros compases de la crisis sanitaria, cuando el Kremlin insistía en que la situación estaba bajo control y en la que dejó las decisiones impopulares sobre los confinamientos a sus gobernadores regionales, Putin parece interesado ahora en mostrar que lleva el timón en las paulatinas medidas económicas de apoyo y las llamadas a la responsabilidad.
Vladímir Putin (con traje protector amarillo) visita un hospital de Moscú que trata a pacientes afectados por la covid-19, el pasado abril.
En las últimas semanas, la televisión estatal le ha mostrado en reuniones por videoconferencia con su Gabinete —en el que hay al menos tres miembros con coronavirus, entre ellos su primer ministro, Mijaíl Mishustin— o con los gobernadores regionales. Pero se le ha visto aburrido. “Desconectado”, opina la analista Tatiana Stanovaya, colaboradora del Centro Carnegie de Moscú.
“Está fuera de lugar, no entiende qué hacer. Esta no es como otras crisis, pero al mismo tiempo no se puede quedar de brazos cruzados porque se vería raro”, comenta Yulia Galiámina diputada municipal de Moscú (independiente).
El apoyo a Putin ha caído hasta el 59% en abril desde el 63% del mes anterior, según la última encuesta del independiente Centro Levada. El dato más bajo desde que llegó al poder en el año 2000, aunque un cambio en la metodología de la estadística hace difícil determinar si es efectivamente la peor cifra histórica.
Putin está acumulando una serie de fracasos políticos”, dice el politólogo Alexánder Morózov, del centro académico Borís Nemtsov en Universidad Carolina de Praga. Esta es su crisis más grave tras la de 2014, derivada de las consecuencias de la anexión de Crimea y la participación del Kremlin en la guerra del este de Ucrania, opina.
La impopular reforma de las pensiones, la escasa percepción de los rusos de sus derivas en la política exterior, la inacción para lanzar los proyectos de inversión prometidos. Todo ha creado el caldo de cultivo actual. “El régimen de poder de Putin está envejeciendo junto con él. Ya no es un exitoso jugador de póquer con cartas débiles, su popularidad cae”, dice Morózov.
Sus niveles, no obstante, siguen siendo envidiables y casi impensables para los políticos occidentales, pero le muestran tocado. A la pregunta de la encuestadora estatal VTsIOM de en qué políticos confiaban, solo el 28% nombró a Putin. “El desplome tiene que ver fundamentalmente con la incertidumbre económica. El rating no caerá mucho más, se mantiene debido a la sensación de falta de alternativas; pero tampoco tiene visos de subir porque la economía no va a mejorar”, apunta el sociólogo y vicedirector del Centro Levada Denís Vólkov.
Además, no contará con la baza que le otorgaba el desfile y los grandes fastos conmemorativos previstos para este sábado. Un duro golpe para Putin, que ha hecho de los gestos, la escenografía y el simbolismo una parte fundamental de su presidencia. La mayoría de homenajes en un día de importancia simbólica inmensa para los rusos serán online, como lo fueron las creativas protestas virtuales.
En Moscú hay programada apenas una exhibición aérea y fuegos artificiales que el alcalde, Serguéi Sobianin, ha animado a seguir desde las ventanas y los balcones; sin salir a la calle.
Mientras, en lugar de la emotiva marcha del Regimiento Inmortal y sus miles de personas desfilando con las fotografías y medallas de sus allegados, caídos en la Gran Guerra Patria, o las marchas militares, los coches de la policía recorren las calles de la capital rusa, emitiendo a todo volumen un mensaje: “Respetados ciudadanos, les pedimos que no salgan de casa innecesariamente. Cuiden de su salud y no permitan que otros se infecten”.


El ex presidente de los Estados Unidos Barack Obama fustigó al actual mandatario de ese país, Donald Trump, por su respuesta a la pandemia del coronavirus al considerar que se trata de "un desastre caótico absoluto".
Obama dijo, en una conferencia privada con ex integrantes de su equipo del gobierno, que la respuesta de la administración ante la crisis global fue "anémica".
"Ha sido un caótico y absoluto desastre, cuando esa actitud de qué hay para mí y de fastidiar a todos los demás, cuando esa mentalidad se impone en el gobierno", expresó quien gobernó la primera potencia mundial entre 2009 y 2017 en declaraciones que trascendieron este sábado en la prensa internacional.
Para Obama, el problema de Estados Unidos es el enfoque que toma Trump respecto al problema y consideró que "es malo incluso con el mejor gobierno".
En ese plano, quien fue el único presidente afroamericano en la historia estadounidense, conminó a su equipo a apoyar al demócrata Joe Biden en su carrera a la Casa Blanca.
"Las próximas elecciones, en todos los niveles, son muy importantes porque no solo nos enfrentaremos a un individuo o un partido político", afirmó y enseguida agregó que el verdadero adversario son las "tendencias a largo plazo" como "ser tribal, estar divididos, ver a los demás como enemigos", que amenazan con instalarse en la "vida estadounidense".
Obama sostuvo que la política del mandatario republicano ante la emergencia por la pandemia provoca que dedique todos sus "esfuerzos" en apoyar a Biden para que llegue a presidente.
El presidente Trump, que en primer lugar minimizó la importancia del brote y luego recomendó la aplicación de inyecciones de desinfectante, mientras contradecía a sus propios expertos en salud, fue cuestionado por Obama respecto a su andar vacilante.
En ese contexto, Estados Unidos se fue convirtiendo en el centro de la pandemia, con más de 1,3 millones confirmados y 77 mil fallecidos, además de una difícil situación económica.

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El presidente Steinmeier: «Alemania es un país al que solo se puede amar con el corazón roto»
ABC (España)
La celebración del final de la contienda ha tenido que adaptarse a las limitaciones impuestas para frenar la expansión del coronavirus.
El Covid-19 ha impedido la celebración de los previstos grandes actos conmemorativos en este 8 de mayo en que se cumplen 75 años de la capitulación del III Reich y el final del nacionalsocialismo. Los miles de jóvenes procedentes de todo el mundo que habían sido invitados por el Gobierno alemán para participar en los actos centrales de Berlín no han podido viajar a la capital alemana.
La conmemoración hubo de ser modificada y ha consistido en un solemne acto de recuerdo en el que, respetando la distancia de seguridad, han participado solamente la canciller Merkel, el presidente del Bundestag, Schäuble, y el presidente del Tribunal constitucional, Vosskuhle, que han escuchado en silencio un toque de trompeta y un discurso del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, en el que ha celebrado la «liberación» y ha contextualizado su sentido en la actualidad de la crisis sanitaria y del resurgimiento de movimientos nacionalistas y xenófobos. «Alemania», ha dicho, «es un país al que solo es posible amar con el corazón roto».
Ante el impresionante telón de fondo de la Neue Wache, edificio diseñado por el arquitecto alemán Friedrich Schinkel y presidido por un sobrio portal dórico, en cuyo interior la obra de Käthe Kollwitz titulada «Madre con hijo muerto» recuerda «a las víctimas de la guerra y la dictadura», Steinmeier ha tomado la nomenclatura que ya en 1985 estableció el entonces presidente de Alemania, Richard von Weizsäcker, y se ha referido al 8 de mayo como el «aniversario de la liberación».
Una liberación «que tuvo que venir desde fuera porque este país estaba sumido en su culpa. Un nuevo comienzo democrático fue posible gracias al perdón. Pero también nosotros tuvimos parte en esa liberación, anunque por nuestra parte fue un proceso mucho más doloroso y largo que ha durado tres generaciones, un proceso de aclaración, de preguntas en el seno de las familias, de lucha contra el olvido». Steinmeier ha insistido en que ese proceso de libración no ha terminado.
«No hay final para el recuerdo. No hay redención de nuestra historia», ha afirmado, «la liberación no se ha completado y debemos trabajar en ella todos los días».
«Hoy los alemanes tendrían que liberarse de las tentaciones de los nuevos nacionalismos, de la fascinación del autoritarismo, de la desconfianza el aislamiento y la hostilidad entre las naciones, así como del odio y la agitación de la xenofobia y el desprecio por la democracia, porque son viejos espíritus malignos cubiertos solamente de una nueva apariencia», ha dicho, en clara referencia aunque sin citarlo al auge del partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD), que ha coqueteado en ocasiones con la nostalgia del nazismo y que figura hoy como primer partido de la oposición en el Bundestag.
Denuncia al terrorismo
Steinmeier ha tenido palabras expresas de recuerdo para las víctimas de los atentados de extrema derecha de Hanau, Halle y Kassel, que han marcado los últimos tiempos de la política alemana y en los que aparece e nuevo aquella violencia nacionalista que permitió el ascenso del nazismo y derivó después en la II Guerra Mundial, que dejó atrás entre 60 y 70 millones de muertes. También ha recordado a los seis millones de judíos víctimas de la locura racial nacionalsocialista. Pero seguramente la palabra que más ha repetido en su discurso ha sido «agradecimiento».
El presidente de Alemania ha agradecido su esfuerzo a aquella generación que el 8 de mayo de 1945, desde las cenizas de Alemania y desde una actitud de responsabilidad histórica, levantó un país en ruinas a base de esfuerzo y sufrimiento, la misma generación que es hoy la más atacada por el coronavirus.
«Si miramos a aquel 8 de mayo de 1945, los alemanes estábamos solos. Militarmente vencidos, políticamente desahuciados y solos porque nos habíamos hecho enemigos de todo el mundo. Hoy, sin embargo, no estamos solos, ese es el mensaje feliz de este acto. Vivimos en una democracia fuerte, en el corazón de una Europa unida, y vemos el fruto de nuestro trabajo conjunto con países del mundo entero».
«No sabemos cómo saldremos de esta crisis sanitaria, pero sí con qué actitud», se ha referido al reto del Covid 19, «una actitud de gran confianza en nuestro país, en nuestra democracia y en lo que podemos conseguir juntos». «El coronavirus nos ha impedido celebrar hoy grandes actos de recuerdo, pero aprovechemos este silencio», ha pedido el presidente alemán en una Avenida Unter den Linden desierta hasta donde alcanzaban a ver sus ojos.
«Pido a todos los alemanes que piensen hoy en silencio en las víctimas de la guerra y el nacionalsocialismo, que fomenten ese recuerdo común en las familias y que reflexionen sobre lo que ha significado en sus propias vidas aquella liberación del 8 de mayo de 1945».
«Los alemanes sentimos gratitud por la derrota que puso fin a la II Guerra Mundial», según las palabras de Steinmeier. «Hoy nosotros, los alemanes, podemos decir: ¡El día de la liberación es un día de gratitud!», ha proclamado, instando a la comunidad internacional a proteger «el orden internacional y la paz establecido desde 1945 y aumentar la cooperación, también en la lucha contra la pandemia».

La inteligencia alemana cree que EE.UU. oculta su mala gestión del virus con la teoría del laboratorio
Rosalía Sánchez
El semanario Der Spiegel cita un informe de la agencia de espionaje BND que apunta a esa posibilidad.
El Gobierno alemán no da credibilidad a la versión del presidente estadounidense Donald Trump sobre el origen del coronavirus y considera que las acusaciones al Instituto Virológico de Wuhan, donde Washington establece que se desencadenó la pandemia, forman parte de una campaña de desinformación pública en la que China haría el papel de cabeza de turco.
Esta es al menos la información que publica el semanario progresista alemán Der Spiegel, según el cual un informe de la inteligencia alemana arroja serias dudas sobre el discurso estadounidense y apunta que es un intento de desviar la atención sobre el fracaso de la administración norteamericana para contener la enfermedad.
El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, afirmó el domingo que hay «una cantidad significativa de pruebas» de que el coronavirus surgió de un laboratorio chino, si bien no rebatió las conclusiones de los servicios de inteligencia de EE.UU., que apuntaron a que el virus no fue fabricado por el hombre.
La agencia de espionaje alemana BND, según ha podido saber Der Spiegel, pidió a los miembros de la alianza de inteligencia «Five Eyes», liderada por EE.UU. y en la que participan también Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, pruebas que sustentaran esta acusación. Pero ninguno de los miembros de la alianza pudo apoyar la afirmación de Pompeo con evidencias.
En el consiguiente informe de inteligencia elaborado para la ministra de Defensa alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer, se llegó a la conclusión de que las acusaciones de Estados Unidos constituyen un intento deliberado de desviar la atención pública de los «propios fracasos» del presidente Donald Trump. Las muertes en EE.UU. por la enfermedad COVID-19 superaron las 76.500 el jueves, con una cifra diaria media de nuevas muertes de 2.000 desde mediados de abril.
Sin comentarios desde Defensa
Fuentes del citado Ministerio de Defensa declinan por el momento confirmar o desmentir esta información, además de negarse a comentar las declaraciones de Trump, que ha dicho que tiene pruebas de que el virus pudo haberse originado en un laboratorio chino, pero se ha negado a dar más detalles.
Pero el hecho es que Alemania se ha unido esta semana a otros países europeos y a EE.UU. en una exigencia de aclaraciones a China sobre el origen del virus, basando sus reclamaciones también en un informe de inteligencia elaborado por Five Eyes según el cual el gobierno de Beijing ocultó información.
El documento de investigación de 15 páginas afirmaba que ante el «peligro de otros países» el Gobierno chino encubrió la noticia del virus silenciando o «haciendo desaparecer» a los médicos que hablaron, destruyendo las pruebas del virus en los laboratorios y negándose a proporcionar muestras vivas a los científicos internacionales que estaban trabajando en una vacuna.
El informe denunciaba también «la negación mortal de la transmisión entre seres humanos» y el «blanqueo de los puestos del mercado de la fauna silvestre». De hecho, revela que China tenía «pruebas de transmisión entre humanos desde principios de diciembre», pero siguió negando que pudiera propagarse de esta manera hasta el 20 de enero.
Denuncia además que la información sobre los portadores asintomáticos de la de la enfermedad fue «mantenida en silencio» por el Estado chino y el 3 de enero la Comisión Nacional de Salud de China ordenó que se destruyeran las muestras de virus y emitió una «orden de no publicación» sobre todo lo relacionado con la enfermedad.
Rosalía Sánchez

EEUU perdió 20,5 millones de empleos y la desocupación ya es la más alta desde la Gran Depresión
La Política on line
El índice pasó del 4,4% en marzo al 14,7% en abril, el mayor salto mensual de toda la historia.
Tal como anticipaba la ola de pedidos de ayuda social, en abril se destruyeron 20,5 millones de puestos de trabajo en los Estados Unidos y la tasa de desocupación alcanzó el nivel más alto desde 1933 cuando se llegó al pico de la crisis de la Gran Depresión en materia laboral.
En un solo mes, el índice pasó del 4,4% al 14,7%, el mayor salto mensual de toda la historia. Al compararlo con el dato de febrero el impacto es aún mayor ya que en estos 60 días el país norteamericano marcó dos récords: el menor desempleo en 50 años (3,5%) y el mayor en 87 años.
Trump ahora dice que el coronavirus es peor que el 11-S y Pearl Harbor
De hecho, en los últimos 80 años la tasa sólo había perforado la barrera de los dos dígitos en dos ocasiones: en 1982 con un 10,8% y en la crisis financiera internacional del 2009 con un 10%.
Según los datos oficiales, en esta oportunidad los sectores más damnificados fueron los adolescentes (31,9%), seguidos por los hispanos (18,9%), los afroamericanos (16,7%) y las mujeres (15,5%).
En cuanto a los sectores económicos, las mayores pérdidas se dieron en hotelería y ocio (7,7 millones de puestos laborales), servicios de educación y salud (2,5 millones), servicios profesionales y empresariales (2,1 millones), comercio (2,1 millones) e industria manufacturera (1,3 millones).
Como explicó LPO, la economía ya había reportado una baja del 4,8% en el último trimestre -luego de 23 períodos consecutivos al alza- y se espera que la recesión supere el 30% en los siguientes tres meses del año.
En tanto, más de 33 millones de trabajadores solicitaron el seguro de desempleo en apenas seis semanas, una cifra inédita en la historia que anticipa un alza todavía mayor en la tasa de desocupación.

El embajador de Francia en Pekín advirtió de los riesgos del coronavirus desde finales de diciembre
Juan Pedro Quiñonero
El cónsul general francés en Wuhan «alertó inmediatamente» de las noticias oficiales que comenzaba a difundir «a su ritmo» el Gobierno chino.
Según el semanario «Le Canard enchaîné» (El Pato encadenado), tradicionalmente bien informado, el embajador de Francia en Pekín, Laurent Lili, habría advertido el Gobierno francés desde finales del mes de diciembre pasado de los riesgos de un «virus extraño que podría propagarse haciendo estragos entre la población».
El ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado que, efectivamente, hacia el 31 de diciembre pasado, sus servicios fueron informados de la aparición del Covid-19. El ministerio desmiente, por el contrario, que el embajador de Francia en Pekín informase «directamente» a Emmanuel Macron.
Según los portavoces oficiales del Gobierno francés, el cónsul general de Francia en Wuhan «alertó inmediatamente» de las noticias oficiales que comenzaba a difundir «a su ritmo» el Gobierno chino.
Las primeras «fichas» de los servicios consulares y diplomáticos franceses, en Pekín, de finales de diciembre, continuaron «actualizándose» a primeros de enero. En un tono que «Le Canard enchaîné» considera «alarmante», haciéndose eco de filtraciones al más alto nivel.
Las revelaciones del semanario satírico coinciden con el tardío descubrimiento de los primeros casos de franceses de origen magrebí infectados por el coronavirus, a finales de diciembre, en Bondy, en el departamento de la Seine-Saint-Denis, una ciudad con muchos problemas de carácter «multicultural».
Con cuatro meses de retraso, el lunes pasado se descubrió que los dos primeros casos de víctimas del Covid-19 pudieron ser señalados, y no lo fueron, el 26/27 de diciembre pasado, en uno de los hospitales más «multiculturales» de Francia, el Hospital Avicena de Bondy.
Juan Pedro Quiñonero


