Política

Tras el comunicado, sin firma ni fotos, en el que se dio a conocer la alianza LLA-PRO en la Ciudad de Buenos Aires, la única pregunta que ronda el círculo rojo es cuántos días después de octubre tardará en romperse. 

El oficialismo armó un frente para octubre del que excluyó a sectores “dialoguistas”. Esto lo aisló políticamente y derivó en una grave derrota legislativa y dudas sobre la gobernabilidad. 

“Aplastar”, la vara alta que se autoimpuso el ultra, choca con penurias reales. Foto gélida ante la indiferencia de un barrio de Villa Celina. “Clamor” de La Cámpora para Máximo candidato y una llamada pendiente de su madre. Error en tres actos de Kicillof. 

No es el populismo el único culpable; la sublevación tiene también otros responsables. Tal vez el Presidente haya aprendido algo en la semana que pasó: que su atracción por el insulto no es un gusto que se pueda dar gratis, menos aún si es el jefe del Estado.

Cerrados los frentes electorales para las legislativas nacionales del 26 de octubre, arranca la semana más explosiva de la política argentina: el armado final de las candidaturas, que vence el próximo domingo 17. Más allá de los nombres –que siempre provocan enojos, desangres y hasta rupturas–, se consolida una clara tendencia tanto en el oficialismo nodal como en la oposición principal. 

Tres tormentas se avecinan en el Senado y Diputados. Vetos en la mira. Milei en campaña: el equilibrio fiscal ante todo. Gobernadores ya son un problema. 

En sólo cuatro años Milei hegemonizó el espacio del centro a la derecha; la polarización con el kirchnerismo busca obturar nuevos desafiantes 

Los libertarios terminaron de cerrar acuerdos con el PRO. El peronismo garantiza la unidad pero a medias. La tercera vía, no termina de consolidarse. 

Axel Kicillof precisa de una victoria de Fuerza Patria para demostrarle al kirchnerismo que si desdobló las elecciones fue para evitar que Javier Milei se atribuya la victoria de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. Pero no con la intención de perjudicar el liderazgo de Cristina. De la obtención de ese resultado depende, además, mantener vigente su proyecto presidencial. No solo para fortalecerlo asociándolo a una victoria. También para librar a su estrategia de ascenso al poder de las dudas que persisten sobre su eficacia. 

El partido del dirigente no integrará la alianza Fuerza Patria. La afonía del “Grito Federal” y la pelea por los cambios en los lugares de votación. 

Top