José Ángel Di Mauro
Mientras el oficialismo busca evitar derrotas legislativas y las encuestas muestran signos de desgaste, el Gobierno enfrenta una etapa en la que la baja de la inflación ya no alcanza para disipar los interrogantes sobre el rumbo económico y político.
Tras años de mensajes ambiguos sobre los kelpers, el Presidente endureció su discurso sobre la soberanía argentina y anunció medidas contra la explotación petrolera en las islas. El cambio de rumbo coincide con un clima de creciente nacionalismo que tuvo en el gesto de la Selección durante el Mundial un símbolo de alto impacto popular y digital.
El Presidente tuvo una reaparición pública plagada de imprecisiones y escatológica. Preocupa la creciente devaluación de su discurso, y las dudas del mercado se combinan con un dato político relevante: existe un amplio sector de la sociedad que rechaza tanto al mileísmo como al kirchnerismo, aunque todavía no encuentra un liderazgo capaz de representarlo.
Mientras el Presidente acelera su posicionamiento rumbo a la reelección, el peronismo muestra señales de reorganización, el Pro y La Libertad Avanza intentan recomponer puentes y nuevos outsiders asoman en el horizonte. En un escenario cada vez más electoral, el Gobierno enfrenta un desafío que el propio Javier Milei resume mejor que nadie: su principal rival es su gestión.
La media sanción para el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada maquilló de alguna manera lo que sin dudas fue una semana -en líneas generales- negativa para el Gobierno, más allá de algún dato valioso. Porque si bien tiene gusto a poco la aprobación de un proyecto que necesitó cinco intentos para ser finalmente aprobado, el dato saliente del mismo es que perdió en el camino buena parte de los temas que incluía.
El principal socio comercial de la Argentina es Brasil. Esto es así porque desde la creación del Mercosur en 1991, ese país se ha mantenido como el principal destino de exportaciones argentinas y uno de los más importantes orígenes de sus importaciones, por delante de China y Estados Unidos, en el intercambio bilateral total. Durante el primer trimestre de este año, nuestro país exportó a Brasil 2.720 millones de dólares, e importó 3.534 millones, lo que arroja un intercambio bilateral de 6.254 millones en apenas tres meses.
Con la salida del cuestionadísimo Manuel Adorni del Gobierno nacional, la administración mileísta recuperó no solamente el sosiego tras más de tres meses de crisis generada por las novedades permanentes -y negativas- que generaba el tema, sino también la centralidad. Esa que había conseguido luego de las elecciones de octubre pasado, que ejerció con exuberancia en el verano, y que fue perdiendo a partir de que las penurias del jefe de Gabinete fueron llevándose toda la atención.
Otra vez la figura de Diego Santilli resultó providencial para esta gestión. Ya había sucedido cuando le tocó ocupar el primer lugar de la lista de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, en reemplazo del eyectado José Luis Espert -recordar el eslogan “para votar al Colorado, marcá al pelado”-, y tan bien le fue que terminó ganando la elección legislativa en el principal distrito del país, nada menos. Y ahora, elegido para reemplazar a otro preferido de los Milei -aunque a Espert solo lo bancaba el Presidente- al frente de la Jefatura de Gabinete. A la postre el puesto más inestable de la gestión mileísta: Javier Milei es el presidente que más veces ha renovado este cargo en un solo período -cuatro jefes de Gabinete en dos años y medio-, según verificó un informe de la Universidad Austral.
“El Colo” llega así a un cargo clave para hacer más o menos lo mismo que ya venía haciendo, aunque seguramente con más centralidad y, por ende, responsabilidad. Sabe que si su tarea rinde, tendrá más allanado el camino hacia la candidatura a gobernador en la provincia de Buenos Aires, objetivo que vio malogrado en 2023, cuando la fratricida interna de Juntos por el Cambio lo relegó ante Néstor Grindetti.
Se sabe que no es el “violeta puro” que desea Karina Milei, quien se inclina por Sebastián Pareja, aunque como éste no mueve el amperímetro electoral ahora lo piensan como eventual vice de la ministra Sandra Pettovello, que nació en CABA pero tiene domicilio en un barrio cerrado de Moreno. A Santilli le ofrecerían en cambio ser candidato en la Ciudad de Buenos Aires, donde ya fue dos veces vicejefe de Gobierno, aunque esa alternativa significaría la ruptura con el Pro, pues Jorge Macri irá por la reelección. No es lo que espera el actual jefe de Gobierno, que con la caída de Adorni y el supuesto desinterés de Patricia Bullrich ve allanado su camino, ni tampoco lo que quiere Santilli, que desde 2021 está trabajando en la provincia de Buenos Aires. Y que tampoco quiere ser usado para una guerra ajena contra el partido del que no se ha desafiliado.
En el fondo, el flamante jefe de Gabinete espera que llegado el momento prevalezca el pragmatismo y se le respete el trabajo que ha venido haciendo en el distrito bonaerense, donde ya ganó las dos legislativas en las que compitió.
Mientras tanto está abocado a la tarea de allanar el camino para la agenda legislativa del Gobierno. Arrancó con el pie derecho, pues su asunción tuvo el brillo deseado, con la presencia de 13 gobernadores y un jefe de Gobierno, lo que da cuenta de la aprobación que despierta entre esos mandatarios. Aunque la satisfacción no fue plena: poco agrado le causó la presencia de su antecesor en el acto, pero menos el llamado del presidente Milei a Manuel Adorni para sumarse al abrazo de tres, aunque fiel a su estilo aceptó con una sonrisa de ocasión.
Empoderado en sus nuevas funciones, Santilli se disponía a abrir este martes las puertas de sus oficinas para la reunión de mesa política convocada, aunque no será a las 13, como se preveía originalmente, ya que a esa hora la Scaloneta buscará ante Egipto su paso a cuartos de final. Cuando sea, buscarán establecer las prioridades de la agenda legislativa que ya esbozó el Presidente de la Nación en la reunión en Casa de Gobierno del miércoles pasado con sus diputados y senadores.
En su reunión con diputados y senadores libertarios, Milei hizo especial hincapié en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, y ya se cruzó en redes sociales con dos ex presidentes de esa entidad, Mercedes Marcó del Pont y Miguel Pesce, a los que calificó de “analfabetos económicos” por cuestionar sus intenciones.
Sin duda ese es el tema que más le interesa al economista Milei, pero no el prioritario para su gestión, ni el que presuma mayor riesgo. El proyecto que tiene tiempos perentorios y se resulta más complicado para negociar en el Congreso es la reforma electoral, que incluyó el año pasado en el primer llamado a extraordinarias, aunque el texto se conoció recién en marzo.
Los plazos tienen que ver con que esa ley pretende eliminar las PASO, por tanto debería ser debatida en un año no electoral como éste. O no más allá de febrero 2027, en extraordinarias.
Siempre se supo de las dificultades que tenía la reforma electoral para avanzar en el Congreso, al punto tal de haber planteado Patricia Bullrich la necesidad de tratar de forma separada la ley de ficha limpia, incluida en el texto completo. Así lo había acordado con el bloque de los 44, conformado por senadores libertarios y dialoguistas, pero esa licencia tomada por la jefa del bloque LLA no fue aceptada en la Rosada por Karina Milei, y debió volver sobre sus pasos.
No parece sencillo hacer cambiar de opinión a legisladores radicales y del Pro, que adelantaron inicialmente su rechazo a eliminar las elecciones primarias. El Gobierno está explorando alternativas para superar los escollos que plantean y la vía encontrada consistiría en ofrecer la utilización de “colectoras” para las elecciones del año que viene. Nada más alejado de terminar con las mañas de la casta que las colectoras…
La propuesta es para radicales, el Pro y legisladores provinciales, que en caso de aceptar podrían apoyar la candidatura presidencial de Javier Milei, presentando sus propias listas para diputados (la propuesta no correría para la elección de senadores) sin necesidad de depender en ese caso de la disposición libertaria de cederles lugares en las listas.
El proyecto apuesta a seducir especialmente a los radicales, más que a los del Pro. Es que el proyecto ingresó por el Senado, donde el partido centenario cuenta con una decena de miembros, indispensables para poder imponer esta propuesta. Los senadores del partido amarillo en cambio son solo 3, reducidos por ahora a 2, pues la chubutense Andrea Cristina está de licencia por embarazo.
Como sea, Santilli sabe que la negociación que lleva adelante en la Cámara alta es bastante cuesta arriba. Por más que tiene diálogo franco y diario con los gobernadores, los del radicalismo no tienen en el Senado la misma ascendencia que pueden alcanzar en Diputados. Ejemplo: Carlos Sadir (Jujuy) no tiene senadores; Leandro Zdero (Chaco) tiene solo a Silvana Schneider; Alfredo Cornejo (Mendoza) tiene 2, pero solo podría asegurar el voto de Mariana Juri; los 2 senadores santafesinos no responden a Maximiliano Pullaro; y no está claro que el gobernador correntino esté de acuerdo con la eliminación de las PASO. De hecho Eduardo Vischi, presidente del bloque radical, tiene un proyecto propio donde las modifica, haciéndolas optativas, pero no eliminarlas.
El Pro, en tanto, anunció el viernes en redes sociales su disposición a avanzar con la agenda legislativa propuesta por el oficialismo, pero mencionan aparte, fuera del punteo, “la reforma electoral”, sin decir si eso incluye la supresión de las PASO requerida por el Gobierno.
En caso de aceptar los aliados la propuesta de las colectoras, sería ganancia pura para el Gobierno en busca de la reelección de su líder, pues además perjudica fuertemente al peronismo, que no tendría la posibilidad de apelar a una interna ordenadora: las colectoras no incluyen candidatos presidenciales.
Muchos se preguntan si es tan necesario para el Gobierno forzar a ese nivel la situación para conseguir la eliminación de las PASO -con el débil argumento del costo de las mismas-, siendo que al día de hoy Milei sigue siendo favorito, al no aparecer rivales. La respuesta que dan en la Rosada es que sí vale la pena, pues el objetivo es asegurar un triunfo en primera vuelta, pues un balotaje despertaría expectativas diversas que alterarían los mercados. Nada peor que eso.
José Ángel Di Mauro
Fuente: https://periodicotribuna.com.ar/diego-santilli-busca-imponer-la-agenda-de-milei-y-negocia-las-paso-con-la-carta-de-las-colectoras/
Hacía tiempo que Karina Milei dejó de ser el principal sostén de Manuel Adorni en el Gobierno. Como ya hemos dicho, hasta la hermanísima le había soltado la mano, siendo entonces su hermano presidente el único en el Gobierno que lo respaldaba
Ya había señales previas, pero el resultado bonaerense del 7S dejó desnudo al gobierno, que hoy aparece débil y, sobre todo, falible. Las palizas legislativas ya son una constante que no solucionará ni una opinable buena jornada el 26 de octubre, pero la inquietud embarga el área donde más sólido se mostraba: la economía.
El presidente atraviesa su crisis más delicada con denuncias de corrupción que golpean a su círculo íntimo, exponiendo de manera especial a su hermana. El oficialismo apuesta a sostener la economía hasta octubre, pero el 7 de septiembre la prueba bonaerense asoma como una complicación extra. El Congreso sigue en modo indomable.
La volatilidad que preocupa al presidente no parece ser la de las tasas, sino la de su propio entorno. Mientras Karina Milei se consolidaba como Jefa en el cierre de listas, la hermana presidencial quedó en el centro de un escándalo que el Gobierno eligió enfrentar con silencio, con un Congreso cada vez más adverso y con reformas clave en suspenso.
El presidente ya vetó tres leyes y se prepara para rechazar cinco más. Consciente de que no tiene mayoría, Milei convierte el veto en su principal herramienta de poder, pero no descarta la vía judicial, mientras se prepara para una nueva pulseada legislativa.
La expresidenta comenzó a cumplir su condena acompañada por grandes manifestaciones. Pulsea con los jueces del tribunal que la condenó en torno a sus prerrogativas en el marco de su reclusión, tratando de tomarle el tiempo a los magistrados. ¿Llegó la hora de Máximo?
La Corte rompió el molde con Cristina Kirchner. Descolocó al oficialismo, que ahora evalúa con mayor cautela su frente judicial. El caso $LIBRA y una oposición que amenaza con el juicio político. El peronismo busca reorganizarse, en tanto que los libertarios subordinan al Pro en la Provincia.
La Corte definiría esta semana la suerte judicial de CFK, que se adelantó con una candidatura que tensiona el tablero político. Al mismo tiempo, el Gobierno sufrió tres sonoras derrotas en una misma sesión y peligra su capacidad de vetar leyes clave. Los gobernadores y el Pro también empiezan a tomar distancia.
El Gobierno porteño anunció reformas y reorganización en la gestión y el Pro. Eso incluyó el despido del asesor catalán, blanco predilecto de Milei. Mientras tanto, la negociación en la Provincia no está tan encarrilada. Los cruces oficiales a las figuras públicas no hacen excepciones con nadie.
En un resultado de características totalmente infrecuentes, el Gobierno cosechó una derrota de la que buena parte de la oposición tiene grandes dudas y que, por el contrario, endilgan a mentores de LLA. Razones que abonan la desconfianza.
El temporal en Bahía Blanca que conmovió al país logró el milagro de distraer por un rato la escalada propiciada por la Rosada contra Axel Kicillof, el enemigo deseado. Qué hay de cierto en el baño de sangre por la inseguridad. En su laberinto, el Congreso decide si le marca límites al Gobierno.
Las elecciones intermedias tienen una importancia clave para los gobiernos no peronistas. Aunque ganarlas no sea una panacea; que le pregunten sino a Macri, a quien el efecto triunfador ni le duró dos meses. Pero fue por otros factores, que también juegan. En este caso LLA tiene puesta toda la atención en 2025, pero el Pro, movió primero.
Mauricio Macri tardó varias rondas de milanesas en comprenderlo, pero ya lo tiene en cuenta para las elecciones del año que viene. El “triángulo de hierro” sigue operando en modo “pac-man” y el Pro lo sufre en carne propia.
El Gobierno anunció sesiones extraordinarias que todavía no convocó formalmente, pero que dicen más con lo que falta, que con lo que incluye. Cumple un año con mucho por celebrar y se apresta a meterse de lleno en el año electoral con la consabida misión política de “matar al padre”.
El Presidente tuvo otra semana soñada, codeándose por primera vez con un sinnúmero de líderes mundiales, aunque sin marcar las diferencias que hubiera deseado. Los gobernadores temen que otra vez no haya presupuesto, a sabiendas de que sus opciones son limitadas.
La inflación perforó el piso que los “econochantas” consideraban imposible de traspasar; el Riesgo País sigue bajando; el victorioso Trump le da un trato privilegiado a Milei, y en el Congreso el oficialismo hizo una demostración de fuerza asombrosa. ¿Qué más puede pedir un gobierno en racha?
El triunfo del amigo americano, la salida de la recesión: datos de otra semana positiva para el Gobierno, que quisiera tener cerrado al Parlamento hasta el año que viene. Antecedentes negativos de la primera presidencia de Trump.
Iniciado el último mes del período ordinario, no son muchos los temas que preocupan a un oficialismo que no necesita más leyes.
La Libertad Avanza quiere quedarse con el Pro sin obligación de pagar nada - Por José Ángel Di Mauro
Las cosas no están saliendo tal cual preveía Mauricio Macri cuando formalizó el Pacto de Acassuso, aunque no pierde las esperanzas por allanar el camino para las elecciones del próximo año. El oficialismo saca partido de las divisiones en el campo opositor.
Mientras las protestas estudiantiles no ceden, el Gobierno ya se desentiende de ellas. Explora acuerdos en el peronismo y se despreocupa por nuevos desafíos en el Congreso, desatendiendo advertencias sobre números ajustados y lealtades frágiles.
Más allá de que formalmente ganara, Miguel Pichetto le recordó al gobierno que el miércoles solo se consolidaron como minoría. La votación la perdieron por 74 votos. El valor institucional de ese dato y la vigencia de Cristina Kirchner como la contrafigura deseada.
La marcha por las universidades nacionales causó menos impacto esta vez en un oficialismo que ante cada desafío acelera. Los consejos no escuchados y el maltrato a los más cercanos pueden estar cerca de tener efectos adversos.
A puro veto y proyectos provocadores, el presidente no baja el ritmo, ni resigna el dominio de la agenda. Pero esta semana volverá a tener que ponerse a la defensiva, cuando un sector que ya lo desafió volverá a hacerlo en las calles, donde le ganó hace 5 meses una pulseada.
Cayeron muy, pero muy mal los dichos del Pontífice, sobre todo por el contexto en que sucedieron: cerca de Grabois, a poco de haber recibido a los sindicalistas y tras haberle dejado otras sensaciones a la ministra de Capital Humano. Descenso en el rating y en los sondeos, que no cambian las directrices.
Cada vez se nota más el número reducido y la baja calidad de las bancadas del oficialismo en el Parlamento. Con el riesgo de una goleada entre miércoles y jueves en ambas cámaras, el presidente buscará revertir la imagen poniéndose el traje de economista para presentar él mismo el Presupuesto 2025.
Habrá que ver cuánto le dura, pero por recomendación de Macri el presidente accedió a hacer contacto con quienes deben defender su gestión en el Congreso. Un ámbito donde sufrió en el último tiempo demasiadas derrotas, varias por una mayoría especial nada habitual. Y ni hablar del fuego amigo.
Por más cenas con milanesas en la intimidad de Olivos, el Presidente no pudo contener a Mauricio Macri y el Pro comenzó a tomar distancia de un oficialismo al que ayudó hasta ahora en el Parlamento y al que no podrá reemplazar si las diferencias se traducen en ruptura. Milei se encamina a ser el primer presidente al que le rechacen un DNU y hasta un veto.
Alberto F. se hunde, arrastrando al kirchnerismo y por qué no al peronismo - Por José Ángel Di Mauro
El expresidente albergaba esperanzas de que la historia lo redimiera. Habiendo cruzado un límite inédito ya nada puede rescatarlo y ni siquiera tendrá su busto en la Rosada, pues nadie lo reclamará. Como Isabel. El gobierno celebra el derrumbe de la anterior gestión: todo suma para Milei.
El presidente disfruta cada vez más el rol protagónico que se le adjudica en el exterior. Ya ni siquiera tiene que viajar para conseguirlo; en un discurso caricaturesco, Nicolás Maduro llegó a invitarlo a pelear, beneficio puro para Milei. Macri marcó sus diferencias con LLA, una novela que recién comienza.
El presidente tuvo su Pacto de Mayo, con temperaturas muy crudas y una audiencia congelándose a la intemperie. El destrato al invitado especial y sus consecuencias. Milei se dio el gusto de desfilar también.
Milei cultiva un perfil duro que reivindican sus seguidores y que vuelca a políticos, periodistas y -sobre todo- economistas que critican, pero también a las relaciones internacionales, con consecuencias imprevisibles.
Con una cuota inédita de pragmatismo y el aprendizaje de la experiencia fallida del verano, el oficialismo consiguió alzarse con sus primeras leyes. Ahora es tiempo de replanteos, incluso dentro de la oposición más amigable.
Con el presidente otra vez fuera del país, la Cámara baja convertirá en ley las demoradísimas ley de Bases y el paquete fiscal. Con una discusión que dominará la semana en torno a qué pueden hacer los diputados con los cambios del Senado.
Los defensores a ultranza del Gobierno asignan una importancia superlativa a los encuentros presidenciales con figuras como Elon Musk o Mark Zuckerberg. Y tienen parte de razón. Pero quedó muy expuesto en una semana complicada el poco interés que Milei asigna a la gestión de su gobierno. De momento, eso no se nota en las encuestas.
Milei tiene una agenda internacional bastante activa, pero más centrada en sus intereses personales que en objetivos nacionales. Su propensión a aceptar invitaciones de personalidades afines tiene indudables consecuencias en las relaciones bilaterales.
Polémico, el presidente volvió a denostar al Estado, hablando de sus “garras”, sugirió comprar dólares y hacerlo en negro, para evitar pagar los impuestos que sostienen a esta administración, pero que a su juicio financian a aquellos que se aumentan el sueldo “de queruza”.
Los libertarios llegaron al poder mostrando un discurso “anticasta” que les resultó fructífero electoralmente, pero es difícil sostener en la práctica. Sobre todo cuando buscan crecer a nivel partidario y terminan exponiendo internas que son comunes en todo partido, pero que, ante su condición minoritaria extrema, resultan muy peligrosas para sus objetivos.
El presidente se entusiasma con una reducción del déficit más drástica que lo que podría haber pensado el economista más ortodoxo. Eso es a fuerza de un sinfín de recortes, pero sin afectar aún la imagen presidencial. Inversores y el Fondo reconocen, pero piden señales de gobernabilidad.
Con la drástica y veloz reducción del déficit como objetivo innegociable, el presidente deja flancos que involucran otras áreas y en las que se muestra irreductible. Los efectos de la aparición de una vicepresidenta con pensamiento propio.
Con un encuentro en Casa Rosada del que no tomó parte el presidente, se inició un camino que debería concluir con la firma del Pacto de Mayo, a celebrarse en el aniversario de la Revolución de Mayo en la provincia de Córdoba. Tal cual se verificó en las sesiones extraordinarias, la tarea no será nada sencilla, pero los métodos parecerían haber cambiado.
A lo largo de este desgastante trámite legislativo que está recorriendo el proyecto de ley de Bases, el oficialismo exhibió unos modos que lejos están de beneficiar su capacidad negociadora. El debate se ha extendido más de lo previsto y todavía no ha concluido.
En las intensas negociaciones desarrolladas en torno a la ley de Bases, el oficialismo terminó mostrando más ductilidad que la que se preveía. Así y todo subsisten diferencias y temores de algunos por el espíritu volcánico de Milei. El factor urticante que representa para el gobierno el paro del 24.
El Presidente retrasó su regreso al país para no estar aquí cuando Cristina hable en La Plata. Tal es el nivel de tensión y la convivencia irregular en lo más alto del poder. La cuestión de los liderazgos, un factor determinante para consolidar candidaturas de cara a un 2023 con más dudas que certezas.

