Economía

Los precios relativos se seguirán distorsionando, por el ancla sobre las tarifas y dólar oficial; además, no hay demasiadas garantías de lo que puede ocurrir con el gasto público y el déficit fiscal.

La demora en cerrar un acuerdo con los tenedores de bonos, el FMI y el Club de París puso a la Argentina en un camino de postergar y pagar, pagar y postergar

A pocos días del arranque de la segunda mitad del año, el horizonte económico no se extiende más allá de las elecciones legislativas del 14 de noviembre, planteadas de manera casi infantil por el oficialismo como una lucha del bien contra el mal y que la oposición retribuye invirtiendo los términos. “Nosotros vacunamos”, es una frase de la Casa Rosada que define ese tono de campaña en medio de las internas, como si los opositores también pudieran hacerlo.

Los números que dio el Indec que no generan expectativas de cara a los meses venideros. El rebote comienza a perder fuerza y el nivel de actividad tiende a estancarse.

Son muchas las variables que afectan la economía, pero hay una que en la Argentina pesa más que cualquier otra, y es el dólar. No hay posibilidad de sostener la desaceleración de los precios de cara a las elecciones si los dólares financieros se mueven. Es en gran medida lo que terminó sopesando el Gobierno esta semana cuando acordó pagarle al Club de París US$430 millones a cambio de no caer en default. Nadie quiere despertar a la fiera en un año electoral.

Las acciones argentinas pasaron sin escalas al último escalón de la calificación, incluso debajo de aquellos mercados considerados como “fronterizos”. Un duro castigo al control de capitales, falta de incentivos para los inversores y una economía que cada vez se achica más. La recuperación, cada vez más lejana 

Descenso financiero. Negociaciones "de buena fe" con el FMI. Que implica el descenso del desempleo.

Inyectar pesos en una economía con alta inflación y cepo al dólar le permitió a Cristina generar un boom de consumo. Pero es una experiencia irrepetible

El índice de la Universidad Di Tella bajó 2,3% respecto del nivel de mayo, acumuló una retracción de 11,9% en el semestre y 12,2% en comparación con el ya pobre nivel de un año antes

Con inflación más alta, los salarios reales dependerán más de las paritarias sectoriales y de las mejoras impositivas y sociales.

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