Economía

Una reciente decisión del Banco Central ha disparado no pocos fantasmas en la visión de algunos economistas

El "vamos viendo" con que la administración Fernández define a su acción de Gobierno es una invitación a que las expectativas económicas sigan sin mejorar. Hay momentos (los más) en que todo el accionar oficial parece resumirse a esperar, como si pudiera pasar algo que sirva de bisagra entre un presente indeseable y un futuro soñado y auspicioso. Pero no sólo no hay magia capaz de crear ese antes y después, sino que además es más fácil armar una lista de eventos y dinámicas negativas que una lista de eventos y dinámicas positivas a la hora de delinear ese futuro.

Salarios en combate. No bajó el precio de la carne. Vuelve un problema con Brasil.

La economía argentina no crece desde hace más de una década pasada y viene sufriendo crisis recurrentes en los últimos cincuenta años. La salida no será fácil, porque el país no encuentra el rumbo y, en el medio, la pobreza ha llegado a niveles intolerables, y la desesperanza se ha apoderado de los millones de argentinos que no consiguen empleos formales, de los empresarios que desilusionados empiezan a optar por otros horizontes y de muchos que se preguntan qué le pasa a la Argentina que no logra encontrar su rumbo.

Se da la paradoja de que funcionarios del Gobierno y del FMI comparten dudas similares. Una incertidumbre que se potencia ante la demora en cerrar el pacto

Si se depura el "efecto soja", la recaudación tuvo un rebote mínimo respecto de 2020 y sigue por debajo de 2019. Mientras, despega el gasto público

En los Estados Unidos, los macroeconomistas más destacados discuten acerca de la magnitud de los paquetes de estímulo fiscal y monetario y los riesgos que esto pueda desencadenar una aceleración de la tasa de inflación. Es evidente que es un debate muy relevante, máxime cuando se nota que durante los cuatros primeros meses del año el aumento de precios en ese país superó el 2% (6% anualizado).

No hay celebración de la buena noticia. Todo lo contrario. Hay castigo aplicado por que es necesario convertir al campo en un enemigo político. Necesidades del Instituto Patria. Pero el dato es indiscutible: este año, el campo va a proporcionar unos US$10.000 millones extra al Gobierno. Además del shock de demanda, esas exportaciones suman dólares cuando no hay: es un win-win.

El ministro Martín Guzmán puede exhibir los resultados de los cuatro primeros meses como un ajuste fiscal muy superior al presupuestado. De hecho, el déficit fiscal primario durante los primeros cuatro meses de 2021 ascendió a sólo $ 192.000 millones, siendo que para todo el año había sido presupuestado en 1,568 billones de pesos. Es decir, entre enero y abril, el déficit fue apenas el 12% de lo presupuestado.

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