Según el INDEC, en 7 de los primeros 8 meses del año los salarios crecieron por encima de la inflación. Sobre el papel, parece una buena noticia. Pero cuando se consulta a los gremios de Comodoro y la región, la respuesta se aleja del optimismo: la mayoría admite que está muy por detrás de la escalada de precios. ¿Por qué hay tanta distancia entre el índice nacional y lo que sienten los trabajadores? La respuesta está en la trampa del promedio.
Se dice que la estadística puede hacer creer que “si un hombre come dos pollos y otro no come ninguno, en promedio ambos comieron uno”. La ironía encierra la clave: los promedios esconden desigualdades profundas. En este caso, ocultan realidades laborales muy dispares entre sectores, regiones y condiciones de contratación.
El informe de salarios del INDEC, difundido en octubre con datos hasta agosto, indica que en ese mes los sueldos crecieron un 3,2%, por encima del 1,9% que marcó el Índice de Precios al Consumidor. Y que, en los primeros ocho meses del año, el incremento salarial acumulado fue de 27,6% frente a una inflación de 19,5%.
Sin embargo, dentro de ese promedio conviven tres mundos muy distintos: trabajadores privados registrados, empleados públicos y asalariados informales. Y la experiencia cotidiana de los gremios muestra que, más que una carrera pareja, el mapa salarial argentino es un archipiélago de pérdidas y pocos empates.
Comercio: un retroceso cercano al 10%
El comercio -uno de los sectores que más empleo genera en Comodoro, la Patagonia y todo el país- está muy lejos de ganarle a la inflación. Así lo resume el secretario general del Centro de Empleados de Comercio, José González: “Nosotros perdimos, perdimos demasiado”.
Según González, la merma equivale a entre 400 y 500 mil pesos por trabajador, un retraso que atribuye a la política de homologación nacional: “No se negocia nada, simplemente se suma a la inflación que el gobierno fija, porque si no, no te homologan los convenios”.
En términos porcentuales, estima una caída real del 10% en 2025. Y aunque la paritaria volverá a abrirse en enero, lo que esperan es apenas “rescatar algo de la pérdida”.
Más allá de los números, González subraya la brecha entre la inflación oficial y la del changuito:
“Uno va al supermercado y se da cuenta de que no tiene nada que ver la inflación esa con la que fija el gobierno. El sueldo alcanza hasta los cinco primeros días del mes”.
Universidades: salarios 42% abajo en dos años
El deterioro del salario universitario es uno de los más profundos del país. Esta semana, ADU retomó un paro nacional del 1 al 6 de diciembre.
Desde el gremio, Mónica Baeza explicó: “Este paro nacional responde directamente al estado de situación”.
La demanda central es la implementación plena de la Ley de Financiamiento Universitario, que asegura presupuesto institucional y salarios docentes y no docentes.
Según el monitoreo nacional, la caída salarial en las universidades acumulada en los últimos dos años ronda el 42%. El último aumento fue del 1,3%, al que se suma otro porcentaje similar aplicado a comienzos de año.
“Ese nivel de actualización no alcanza para cubrir una canasta básica de un salario docente con un cargo testigo”, advirtió Baeza, incluso contando que en la Patagonia se paga por zona desfavorable.
Hoy, un docente que ingresa a la carrera ronda los 700 mil pesos, monto que implica funciones de docencia, investigación, extensión y evaluaciones anuales.
Docentes provinciales y Salud: paritarias sin convocar
En el sector docente provincial, el panorama tampoco mejora. AMET -gremio de escuelas técnicas- reclamó la falta de convocatoria:
“Es la misma situación que atraviesan todos los estatales de Chubut”, dijo su secretario general, Rodrigo Blanco. El último aumento fue unilateral -recordó- y quedó por debajo de lo solicitado.
“En el último cobro no hubo actualización salarial”, señaló, pese a que el gobernador había asegurado que “en el año no se iba a perder contra la inflación”.
Blanco calculó que hoy están 6 o 7 puntos por debajo de la inflación acumulada. Aunque el año pasado recuperaron unos 15 puntos, según detalló el dirigente, respecto de 2023, esa mejora quedó “neutralizada” por las recomposiciones dispares de este año.
Citando un informe de Argentinos por la Educación, recordó que entre 2014 y 2024 los docentes chubutenses perdieron alrededor del 40% de su poder adquisitivo.
Por su parte, el sindicato de la Salud Pública (SISAP) anunció un paro para el 1 de diciembre exigiendo convocatoria para una negociación salarial.
“Ya hubo dos conciliaciones obligatorias y sería una burla que se aplique nuevamente”, advirtió el titular, Carlos Sepúlveda.
Santa Cruz: pagos desdoblados y riesgo de no inicio de clases
La situación salarial estatal puede ser aún más dura en provincias con mayor estrés financiero. Santa Cruz -donde el gobierno de Claudio Vidal implementó pagos desdoblados por sector- es un ejemplo que Chubut también conoció en años anteriores.
Aunque hubo un acuerdo para actualizar salarios docentes según inflación más algunos puntos extra, la pérdida del poder adquisitivo trabó las discusiones para 2026 y ya se habla de riesgo de no inicio del ciclo lectivo si no hay recomposición.
Petróleo: un acuerdo difícil de medir
El sector petrolero tiene una particularidad, por la dificultad para determinar si hoy si los salarios le ganan o pierden a la inflación, porque el acuerdo vigente combina gratificaciones extraordinarias no remunerativas; pases diferidos a remunerativos; porcentuales que no se calculan sobre el salario actual sino sobre la base de abril de 2025; y componentes adicionales como viandas, ayuda alimentaria, aguinaldo y vacaciones.
Visto en forma lineal, suma algo más de 15 puntos en un año, lo que resultaría en menos del 1,5% por mes, quedando por debajo de la inflación, pero resta conocer el impacto de los otros rubros.
Más allá de esos porcentajes, el verdadero impacto en el bolsillo depende de otro factor clave: la caída de horas extras y actividad, como admitió semanas atrás el propio Jorge Ávila en LU20.
Aunque afirmó que el salario de bolsillo ronda los 6 millones de pesos, también señaló que hubo retroceso por menor actividad. En un contexto donde la inflación del último trimestre superará el 2% mensual, habrá que esperar a la revisión prevista para marzo para saber cuánto puede recuperarse.
Camioneros: aumentos de 1% mensual y un bono de $830.000
El gremio camionero acordó un incremento del 1% mensual desde septiembre hasta febrero, lo que implica una suba total algo superior al 6% en ese período. A eso se suma una contribución anual de $830.000 a percibir en diciembre. El esquema también se ajusta al techo impuesto por la política nacional de homologación de acuerdos por debajo de la inflación.
En la primera mitad del año, los acuerdos trimestrales por porcentajes parecidos, es decir por debajo del IPC, con una cláusula de revisión en junio.
UOCRA: entre 5% y 7% abajo
La UOCRA cerró una nueva paritaria nacional que incluye aumentos del 1,4% desde noviembre y 1,3% desde diciembre de 2025, más sumas fijas que varían entre $94.800 y $114.800 según la categoría.
El secretario general en Comodoro, Raúl Silva, reconoció: “Según de qué ángulo miremos la inflación, si es que son ciertos los números oficiales, creemos que estamos abajo entre un 5 y un 7%”, detalló.
Aspiran a empezar a recuperar lo perdido en marzo, cuando se convoque la próxima paritaria.
Bancarios: un empate relativo
El sector bancario es uno de los pocos que logró seguir mes a mes el índice oficial gracias a una cláusula automática:
“Tenemos una cláusula gatillo que, conocido el dato de inflación mensual, se firma y se aplica automáticamente”, explicó Walter Rey, dirigente nacional de La Bancaria.
Así, el salario acompaña el IPC oficial. Pero Rey marcó una diferencia importante: “Ese índice no condice con la inflación que tenemos en las góndolas”.
Por eso, aunque estadísticamente empatan, la sensación cotidiana es de pérdida. Además, siguen arrastrando una merma “arriba del 20%” por la devaluación de diciembre de 2023, lo que afectó a todos los sectores salariales.
Municipales de Comodoro: podrían quedar empatados si la inflación no se acelera
La paritaria municipal fijó para 2025 un aumento del 32,12% al básico, a completarse en marzo de 2026, más un paquete de bonos que lleva el impacto total a alrededor del 35% anual.
Si la inflación interanual se mantiene por debajo del 2,5% mensual, podrían cerrar el período con un ligero margen positivo o, al menos, en equilibrio. En octubre, la inflación interanual fue de 31,3%.
Los bonos acordados para planta permanente y transitoria suman $1.100.000 entre diciembre y febrero.
El poder adquisitivo en Chubut y Santa Cruz: detrás de los salarios altos, pérdidas profundas
Un informe reciente, basado en datos bancarios, ubicó a Neuquén, Chubut y Santa Cruz como las provincias con salarios promedio más altos del país, apuntalados por la minería y el petróleo. Pero esa foto, sin contexto, es engañosa.
El Observatorio de Economía de la Universidad expuso que entre mediados de 2023 y septiembre de este año los trabajadores de Santa Cruz perdieron el equivalente a una canasta básica alimentaria completa en poder adquisitivo. En Chubut, la caída fue equivalente a tres cuartas partes de esa canasta.
Conclusión: cuando el promedio oculta más de lo que revela
Aun con todos los datos disponibles, en algunos sectores no es posible determinar con precisión ganadores y perdedores en la carrera entre salarios e inflación. Cada sector tiene reglas, ritmos, sumas, topes y mecanismos distintos; algunos transparentes, otros difíciles incluso de calcular. En todo caso, algunos pierden menos que otros y quizás unos pocos sectores logren ir por encima de los precios.
Lo que sí surge con claridad de las consultas es que:
- la mayoría de los gremios de Comodoro y la región reconoce pérdidas,
- algunos sectores aspiran a recuperar apenas una parte en 2025,
- y solo unos pocos logran empatar el índice oficial, aunque no la inflación real del supermercado.
La estadística nacional puede mostrar una mejora promedio. La realidad de los trabajadores -en comercio, educación, salud, construcción o incluso petróleo- dice otra cosa.











Luis “Toto” Caputo enfrentará el 9 de enero de 2026 el primer gran test financiero del Gobierno: el pago de unos US$ 4.300 millones por los bonares y globales reestructurados en 2020. Aunque el mercado descuenta que la Argentina cumplirá los vencimientos –respaldada por el Tesoro de EE.UU. y negociaciones con bancos norteamericanos–, el plan integral de financiamiento por US$ 20 mil millones aún no está listo, como anticipó el “Wall Street Journal”. 

