Pensamos que un teórico inexperto se apoyaría en la poca gente experta en el difícil arte de conducir un Estado y cimentara sus cambios de raíz en pilares con sustento institucional, republicano y por ende democrático.
Democracia implica absoluta libertad e independencia de los tres poderes para que su natural fricción generara los frenos y contrapesos alberdianos.
Guillermo Francos, hombre de su conocimiento profesional de larga data resulta una garantía segura que podremos seguir avanzando en el marco de la noble discusión parlamentaria y republicana.
La anexión de Patricia Bullrich como Ministra de Seguridad le genera una apoyatura inquebrantable para contraponer la materia más álgida de su débil conformación inicial. Milei descansa en Bullrich y sabe que en ella no sólo puede confiar en lealtad sino en experiencia y capacidad de control del área.
Frente a estos pilares, la inexperiencia presidencial lanzó los 664 artículos de la “ley bondi abollado” a la “mano invisible” de la sociedad sin pilar de supervivencia alguno.
Las respuestas institucionales no se hicieron esperar.
El Congreso Nacional despertó de su letargo kirchnerista en el Senado de la Nación en la mano de su vicepresidente que pretende olvidar -Victoria Villarruel-, conformó sus Comisiones de Estudio y se prepara para debatir la “ley bondi abollado” soñada por Federico Sturzenegger y amparada “legalmente” por un viejo cuervo (así nos llaman a los abogados) como Rodolfo Barra, luchador en la suciedad del barro legal por excelencia.
La Justicia comenzó a recibir y otorgar una conjunción de amparos que hicieron que el Juez en lo Contencioso Administrativo de la Capital Federal, Enrique Lavié Pico, trate de ordenar en razón de la materia los derechos de diversos sectores del quehacer nacional para facilitar que la Corte Suprema de Justicia de la Nación pueda clarificar los conflictos a antes de marzo en miras de la convivencia civilizada de un pueblo dañado, sojuzgado y enfermo tras 20 años de carcinoma kirchnerista.
Esperamos -y deseamos- que Javier Milei logre equilibrar sus concepciones predemocráticas y de irascible panelista en Animales Sueltos y comprenda que no es ni a los gritos, insultos, agravios legislativos ni trompadas que se encausa una sociedad desquiciada.
Hasta ahora Milei nunca ha hablado de la corrupción kirchnerista a diferencia del trato de “coimeros y ladrones” a los legisladores nacionales.
Tiene la histórica posibilidad que encontró una sociedad entre ruinas que sólo añora certidumbres sin dislates para poner nuevamente el hombro y volver a creer.
Si los “ajustes” no los hace “la política organizada” …. los hará la sociedad desquiciada.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, 08 de enero de 2024
www.humbertobonanata.com.ar


Quienes formamos parte del 26% que optó por Javier Milei lo hicimos frente al abismo final de la corrupción kirchnerista veinteñal y preferimos arriesgar el futuro de nuestros hijos en manos de alguien desconocido políticamente que debiera apelar a la conjunción política para renacer la Argentina y evitar males mayores que pudieran llevarnos a un enfrentamiento civil.
