Lunes, 20 May 2024 07:03

Frente a los dos populismos… ¿nace una “tercera vía” liberal en la Argentina? - Por Humberto Bonanata

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Desde que en la madrugada del 23 de octubre pasado Juntos por el Cambio quedó fuera de la escena del ballotage, que el 19 de noviembre confrontarían Javier Milei y Sergio Massa, la implosión de la coalición política más democrática y liberal en sentido puro comenzó a desarrollarse como escapismo de la realidad y unidad opositora.

Esa madrugada Patricia Bullrich despertó a Mauricio Macri pasadas las tres de la mañana para pedirle, exigirle y rogarle que ese mismo lunes debían reunirse con Milei y su jefe Karina para ofrecerle el apoyo explícito frente a las elecciones que se avecinaban en noviembre. 

Macri prestó su aquiescencia y la ex candidata presidencial llamó inmediatamente a Milei para organizar la reunión de esa noche en la casa del ex Presidente de la Nación con el disruptivo e impolítico candidato que había logrado en primera vuelta el 30% de los votos ciudadanos.

Así las cosas confluyeron en Acasusso y comenzó a armarse el apoyo político electoral para el 19 de noviembre, sin esperar a la reunión programada de Juntos por el Cambio para el mediodía del martes 24.

Tanto la Unión Cívica Radical como la Coalición Cívica reaccionaron estupefactos atento que nada se había conversado previamente y por ende los vidrios de la “salida de emergencia” ya se habían roto como el sueño de millones de argentinos de votar a Milei en segunda vuelta pero consolidarse como una oposición constructiva y crítica.

El triunfo de Milei sobre Massa consolidó esa pronta huida en apoyo del vencedor por parte de dirigentes del PRO y la UCR, enterrando de esta forma una sana expectativa demócrata en liberal nacida en marzo de 2015 en la Convención Nacional radical de Gualeguaychú que consolidaba el nacimiento de Cambiemos y acompañara al sillón presidencial a Mauricio Macri.

Todo lo demás es conocido y el golpismo kirchnerista -aunque no logró voltear a Macri como sí lo hicieron con Alfonsín y De la Rúa- posibilitó la llegada del inútil y sospechado de corrupción Alberto Fernández a la más alta magistratura de la República.

El peor gobierno de la historia de la democracia cuarentañal recuperada fogoneó contantemente, tanto desde sus medios de comunicación social como de su dirigencia más fanática, la elección del “enemigo” para posicionarlo políticamente como el único opositor real. Y lamentablemente lograron que Milei destruya la lógica política que tanto odia y detesta y comenzara a transitar el camino de Laclau -por consejos de Santiago Caputo- (su propio Marcos Peña). “Si el enemigo no existe hay que crearlo para mantener viva nuestra lucha” (sic).

Pero Milei tiene un enemigo infranqueable: el Honorable Congreso de la Nación Argentina.

En cuarenta años de democracia recuperada, con treinta y nueve de asesor legal en el Palacio Legislativo, nunca vi un Parlamento que funcionara tan orgánicamente. Sus comisiones de estudio y sus debates parlamentarios están convirtiendo un mamotreto legislativo impresentable de más de 600 artículos armado por “el jurista” Sturzenegger, en un plexo legal que cambie las raíces enfermas de nuestra sociedad y nuestros hijos usen sus pasaportes sólo para viajar y volver a casa.

Milei dice no importarle las decisiones legislativas que de él emanan.

Sólo parece importarle convertirse en un “hater” (odiador) mundial y mantener su fama sin pensar en las consecuencias.

No teme generar conflictos internacionales con países tan arraigados a nuestro pueblo como España ya que el conflicto lo potencia en su fanatismo paranoico.

Frente a ello, la política más avezada en el conocimiento macchiavélico de nuestra historia, mueve sus piezas de ajedrez. Cristina de Kirchner aprovecha las andanzas políticas del primer mandatario para generar lo que tan bien conoce: el poder por el poder mismo. “Aprovecha que Milei le deja la pelota en el área chica con el arquero caído” diría un macrista futbolero.

Ella le debe a Javier Milei su reaparición en la escena política como principal opositora, ya que la “oposición constructiva” de la UCR, el PRO, Coalición Cívica y Hacemos Consenso Federal busca coalicionar un espacio vacío en la amplia avenida del medio entre dos populismos.

Mauricio Macri juega inteligentemente su ajedrez político y no emite opinión frente al desquicio presidencial. Como Presidente del PRO reserva sus directrices críticas al accionar gubernamental, con posterioridad a la aprobación legislativa de la ley de Bases.

Aún no critica el atraso cambiario, la licuadora (aplanadora) de los ingresos de cinco millones de jubilados y pensionados; los U$S 3.200 millones impagos a Camessa (generadora de la electricidad en Argentina) prometiéndoles un bono a 2038 para saldar esa deuda. Ya un 50% del consorcio eléctrico rechazó tal ofrecimiento.

Mauricio Macri no “fundirá” al PRO dentro de La Libertad Avanza. Es su hijo pródigo que lo llenó de triunfos y jura conducirlo con manos de hierro y pies de plomo.

Esa decisión posibilitará generar nuevamente esa “ancha avenida del medio” que supera ideológica y numéricamente a cualquiera de los dos populismos.

Es de esperar que LA POLITICA sepa regenerar sus genes de 2015 y balancear el disloque de una República que nos están quitando.

Humberto Bonanata 
Buenos Aires, Mayo 19 de 2024 
www.humbertobonanata.com.ar

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