Política
La aritmética de Máximo candidato y la bifurcación de la ancha avenida - Por Pablo Ibáñez
Pablo Ibáñez
Sin tiempo, se enreda la negociación peronista por las listas. El asunto “orga vs. movimiento”. El deja vú de las terceras vías.
El opaco parlamento bonaerense que aprobó la reelección indefinida de los propios legisladores produjo en las últimas décadas una única noticia: las fechorías de Julio Rigau, “Chocolate”.
He aquí un dato que a veces se olvida: Milei es el presidente de la Nación que llegó al poder con mayor porcentaje de votos de la historia argentina (55,65). Sólo lo supera la marca obtenida por Perón en 1951 (62,49), que no corresponde a un acceso al poder sino a una reelección, y la del mismo Perón en 1973 (61,86), un caso muy especial, único en el mundo, de re-reelección tras 17 años de exilio y con el propio partido en el gobierno desde cuatro meses antes. En términos estadísticos debería decirse que Milei es el presidente más votado de la historia después de Perón, aunque a él en particular no le gusta verse en ningún segundo puesto, mucho menos tener que ensalzar al marmóreo líder de sus rivales, por eso cuando menciona el tema al general lo despacha.
A dos semanas del cierre de las coaliciones para competir en la Provincia de Buenos Aires, la interna peronista resurgió por debajo del radar de los ataques públicos. Del otro lado también se reactivaron las disputas entre el PRO y LLA.
Días atrás generó sorpresa una fuerte crítica de Javier Milei a Mauricio Macri. Le imputó haber interferido durante su pasada presidencia en decisiones del Poder Judicial. Las cuentas entre ambos parecían saldadas tras la derrota del PRO en las elecciones porteñas, pero las hostilidades continúan. Hubo también una crítica del economista Hernán Lacunza al plan en curso por el lento ritmo de la reactivación y el nivel de reservas del Central. Lacunza responde a Macri.
Grieta en la CGT: el Consejo de Mayo y el apoyo a CFK recalientan la interna - Por José Maldonado
José Maldonado
La participación de la central en la mesa de diálogo con el gobierno y la ausencia en la marcha del 18 ahondan diferencias a pocos meses de las elecciones.
¿Por qué el precio del petróleo cayó ayer?; las características del conflicto en Medio Oriente; Trump anuncia la paz; ¿Kicillof quebraría al PJ bonaerense?; Macri y la tentación de romper con Milei, consecuencias para la política económica.
No sólo el dramático escenario global, a partir del ataque de Estados Unidos a Irán, genera preocupación en el Gobierno; movimientos inesperados en el tablero federal
Que si puede salir. Que si no. Que si puede saludar. Que si no. Que si puede hablar. Que si no. Que si puede ser visitada. Que si no. Que si puede postear. Que si no. Tras la decisión de la Corte Suprema de ratificar su condena por corrupción en la causa Vialidad, Cristina Fernández de Kirchner y el Tribunal Oral que la juzgó están enmarañados en la letra chica del cumplimiento domiciliario de la pena.
Cristina presa: Del “vamos por todo” al “vamos a volver” - Por José Ángel Di Mauro
José Ángel Di Mauro
La expresidenta comenzó a cumplir su condena acompañada por grandes manifestaciones. Pulsea con los jueces del tribunal que la condenó en torno a sus prerrogativas en el marco de su reclusión, tratando de tomarle el tiempo a los magistrados. ¿Llegó la hora de Máximo?
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Un clima autoritario, peligroso y regresivo se está instalando en el país, promovido por las dos principales fuerzas políticas: el oficialismo y su oposición kirchnerista. Uno, el Gobierno, carece de una estructura política significativa, pero todo indica que transita por un buen momento en las mediciones de simpatía popular, aunque siempre está convencido de que lo acecha algún enemigo más imaginario que real. El otro, el peronismo cristinista, tiene a su lideresa presa por delitos de corrupción cometidos en la función pública.
Cuando baje la espuma de la prisión domiciliaria y las porfías del papanatismo argentino, las agencias de turismo adaptarán itinerarios y sus buses pasarán por San José 1100, para observar el departamento-presidio de quien fuera exmandataria. Se agregará a Casa Rosada, Caminito, la tumba de Gardel o el Obelisco. Es más, si se organizan, tal vez hasta puedan combinar con la condenada un horario de observación.

La estrategia de la expresidenta desde su prisión domiciliaria no es otra que apostar al entorpecimiento de la situación socioeconómica.
Las evidencias abren profundos interrogantes respecto de en quién se encarna ese sujeto colectivo tácito enunciado por la expresidenta cuando lanzó el nuevo “vamos a volver”

