Política

Como exmandataria y promotora de manifestaciones, Cristina Kirchner se piensa que es presa política cuando, en rigor, es una política presa. Y se ha convertido en prisionera por obra propia y cierta desidia e incapacidad. Además viene el decomiso de bienes. 

Los dos principales referentes electorales en 20 años quedaron fuera de carrera; y Milei se queda sin la funcional amenaza de un regreso cristinista 

El acontecimiento del fallo de la Corte, un cataclismo político, en la interna de los letrados y especialistas, quizás la obligue a Cristina reflexionar. 

La expresidenta irá presa por la Causa Vialidad, pero la esperan al menos otros tres juicios. Su estrategia será la misma que hasta ahora: presentarse como perseguida y víctima del "poder real". 

La presión del kirchnerismo sobre Axel Kicillof para que reunifique los comicios que desdobló en la provincia de Buenos Aires es la consecuencia política con impacto electoral más visible de la condena a Cristina Kirchner en la causa Vialidad. Carlos Bianco no descartó que el gobernador se rectifique de la medida que postula como eje rector de la estrategia para los comicios de 2025. El de Gobierno es el ministro de mayor influencia sobre Kicillof y al que se le atribuye agitar la fractura con Cristina que hasta la semana promovió Jorge Ferraresi. 

Con el fallo de la Corte, CFK queda afuera del ring electoral pero se consolida, en principio, como ordenadora del espacio. ¿Puede durar la unidad intra PJ? Momentum y fracturas en el polo "anti Milei". 

Pese a las expresiones de solidaridad con la expresidente, recrudecieron las tensiones internas en el peronismo por el armado bonaerense; La Libertad Avanza y Pro siguen negociando.

Ya no se trata de supuestos hechos de corrupción: existe la certeza de que la expresidenta cometió actos corruptos en el ejercicio de la función pública 

La condena a Cristina Fernández de Kirchner pone sobre la mesa la debilidad de la expresidenta. Acciones desesperadas que no tienen futuro mientras el PJ ya modela un nuevo esquema de poder. 

La decisión de la Corte sacude el tablero. Y replantea estrategias frente a la elección de Buenos Aires. En principio, el peronismo se mantiene unido: nadie regalaría el piso de votos K. Es un desafío también para el Gobierno, que prefería competir con la ex presidente 

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