Economía

En el día de hoy, el Presidente dirigirá al Congreso su mensaje inaugural de sesiones. En líneas generales, traza los lineamientos de su administración para el resto del año. A veces puede incluir algunos anuncios sorpresivos para la opinión pública, pero no parece ser el caso de este año. Algo quizá de preocupación para las autoridades, ya que los episodios de las últimas semanas han carcomido visiblemente el capital político de oficialismo.

Termina febrero con un dólar de contado con liquidación en $ 145. Parados en medio de la presión cambiaria de septiembre y octubre, cuando el mismo dólar llegó a valer $ 185, marcando una brecha de 130%, y la carta de la Vicepresidenta aleccionando sobre el bimonetarismo nos llevó sin escalas a negociar con el FMI, esto que parecía un escenario imposible convive hoy con una negociación con el organismo que parece empantanada y precios de los activos argentinos en valores de remate.

 

Las propuestas y análisis del flamante organismo deben estar lo más alejados de la política posible. Lo que hace falta son nuevas voces independientes y profesionales

El escándalo de las vacunas también afecta la capacidad del Gobierno para generar la confianza necesaria y “coordinar expectativas” a su favor

El Gobierno sigue confiando en sus propias proyecciones, bien lejanas de las del mercado. Y el plan de vacunación muestra serias inconsistencias, que exceden por mucho el escándalo del “vacunatorio VIP”

Es como si viviera el pasado en vivo y en directo todos los días. Y para muchos que llevamos varias décadas de frustración a cuestas, la memoria se va convirtiendo en esa historia que desearíamos no tener que revivir

"En la Argentina de hoy la palabra se ha devaluado peligrosamente. Parte de nuestra política se ha valido de ella para ocultar la verdad o tergiversarla. Muchos creyeron que el discurso es una herramienta idónea para instalar en el imaginario público una realidad que no existe. Nunca midieron el daño que con la mentira le causaban al sistema democrático".

Suba de tasas en los Estados Unidos. Demoras en las negociaciones con el FMI. Cuestionamientos a los números fiscales y el cumplimiento de las pautas fijadas en el presupuesto. Cepo y reservas del Banco Central. Un combo de factores externos e internos se entremezclan y explican el castigo a los bonos argentinos y por qué en febrero de 2021, a seis meses de la reestructuración de la deuda, el riesgo país se ubica por encima de los 1500 puntos.

 

El Gobierno busca un rebote en medio del año electoral, pero se mantiene la incertidumbre sobre la dinámica económica. Qué falta para impulsar la actividad

Las partidas presupuestarias para asistencialismo mantienen un crecimiento sostenido en términos relativos al total, como de PBI, pero no revirtieron las también crecientes carencias de gran parte de la población

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