Opinión
El espejo que adula: la cómoda distancia moral de la IA – Por Eduardo Levy Yeyati
Eduardo Levy Yeyati
Podés salvar a una sola persona de una muerte segura: tu madre, que trabaja como empleada doméstica, o un científico a punto de descubrir la cura del cáncer. Elegí.
Desde el triunfo electoral de octubre el destino le brindó todo a Milei para que construya su gobierno ideal. De lejos su mejor momento. Solo se trataba de cuidarlo, de cultivarlo, de no agregarle ruidos innecesarios. Apenas se requería una dosis mínima de pericia política. Sin embargo, con casos como el de Adorni (y con su defensa inexplicable), el presidente volvió a gestar el peor clima en su mejor momento.
El lunes 12 de agosto de 2015 quedó marcado en la memoria como “el día de la mayor pérdida de valor de la historia argentina”. Las acciones de las empresas nacionales se hundieron más del 60% en Wall Street, en el Merval cayeron un 33% en términos reales y el peso se devaluó un 23% contra el dólar. Aquel recuerdo volvió a activarse tras la derrota de LLA en las elecciones bonaerenses de septiembre pasado, solo contenido por el anuncio del Tesoro norteamericano de un préstamo de 20 mil millones de dólares y “lo que fuera necesario” (whatever it takes).

Es del todo infrecuente que una batalla determine la suerte de una guerra”.
Karl von Clausewitz
Manuel Adorni parece ser el jefe de un gabinete que nunca dirigió; el vocero de un gobierno del que no puede hablar porque se ha quedado sin voz. Su condición ideal sería la de invisible. Por lo menos es lo que más le convendría al gobierno.
En su programa por Radio Perfil y NetTV, Marcelo Longobardi se preguntó si el momento actual del conflicto en Medio Oriente puede significar el principio de un derrumbe para Donald Trump.

La idea de ampliar la ciudadanía permitió formar la Argentina moderna. No es casual que los territorios que más prosperaron fueron los que mayor inmigración recibieron y tampoco que coincidan las restricciones a la inmigración con el estancamiento de nuestra economía.
Los libertarios ya tuvieron, al menos, 4 asuntos de supuesta corrupción, de distinto tipo y color: Libra, Andis, Espert y Adorni - Por Carlos Fara
Carlos Fara
Todos los gobiernos tienen alguna crisis por sospechas de corrupción. La cuestión es el telón de fondo sobre el cual se proyectan.
“La raíz del problema argentino no es político y/o económico. Es moral”, decía Javier Milei a poco de asumir como presidente de la nación en un posteo desde su cuenta de X.
El daño autoinfligido por los escándalos de Libra y Adorni preocupa a la primera línea del Gobierno. ¿Los tiempos de la Justicia se acelerarán?
Más...
¿Quién se acuerda del reciente fallo, obrado por una corte neoyorquina, que le evitó al gobierno abonar U$ 16.000 MM por la causa YPF? —Pocos si acaso algún medio han vuelto sobre el asunto en estos días.
El malestar económico exacerba los escándalos; Milei odia a la prensa por motivos de los que se enteró por la prensa; el Mago Caputo se aferra a la SIDE; la guerra Lijo vs Mahiques; ¿cuál es el rol de Massa en la crisis oficial?
Quizás Javier Milei esté inaugurando una tradición: la de los Presidentes que actúan de fusible de sus funcionarios.
Mientras la administración de Javier Milei intenta cerrar el capítulo que involucra al jefe de Gabinete, el escándalo sigue dominando la agenda pública, impacta en la imagen del Gobierno y revela las dificultades oficiales para recuperar el control político en un contexto de fragilidad económica y creciente desconfianza social.

