Política

A puro veto y proyectos provocadores, el presidente no baja el ritmo, ni resigna el dominio de la agenda. Pero esta semana volverá a tener que ponerse a la defensiva, cuando un sector que ya lo desafió volverá a hacerlo en las calles, donde le ganó hace 5 meses una pulseada.

La hermana le causó al Presidente un insólito daño: armó un acto para exhibir casta y debilidad. 

Cuatro que serán tres. Con la salida de Maqueda la Corte será un problema para el Gobierno.

En la frustración y la furia que algunas restricciones judiciales desatan sobre el Gobierno anida cierta admiración o respeto mutuos entre el kirchnerismo más puro y el mileísmo irreductible 

Demasiado protagonismo oratorio de Milei no resulta casual: le aconsejaron recuperar la centralidad de la agenda, liderar en los medios, formular anuncios y contagiar esperanza. Es un intento por reponer el favor extraviado en una audiencia general, con deserciones y resignación. 

La presión de Máximo Kirchner sobre Axel Kicillof comienza a ser incomprensible hasta para algunos de los intendentes que conforman la alianza que sostiene al jefe de La Cámpora como presidente del PJ bonaerense. El gobernador no despierta simpatías entre la abrumadora mayoría de los que concurrió al acto del club Atenas en La Plata. Pero sí cierta cuota de compasión por el castigo excesivo al que es sometido por la imprudencia de incursionar sin mucha gracia en el campo de la poética.

El presidente baja en las encuestas y pierde atractivo mediático. Sin logros económicos, el método da señales de agotarse. Internas libertarias por las universidades. El juego de la Corte. Tensión con los K y calma con los gremios.

En las últimas semanas las encuestas comenzaron a consignar que el Gobierno empezó a perder encanto ante el electorado, su sostén; es una caída que conduce en línea recta al cepo. 

El argumento de la canciller, Diana Mondino, es que nuestro país se desacopló por “nuestra soberanía”. Suena mucho a proteccionismo, nacionalismo populista, del que conocimos durante toda la etapa de Néstor y, sobre todo, de Cristina Kirchner. 

El presidente terminó su gira por Estados Unidos en el que dejó un discurso disruptivo en el que le sirvió para mostrarse al mundo. Tras su regreso a Argentina, a Milei le esperan días difíciles. 

Top