Política

La confusión se apoderó de la política. ¿Qué hacer con Javier Milei cuando es el presidente que más apostó por una economía normal en un país históricamente anormal? ¿Qué hacer cuando, al mismo tiempo, es el jefe del Estado que, junto con Cristina Kirchner, menos respetó las instituciones de la Constitución y más atacó la libertad de prensa, a los medios periodísticos y a los periodistas? Solo agravia a la prensa independiente; nunca habla de los medios con clara afinidad kirchnerista, como C5N o Radio 10, entre varios más.

Un cambio incómodo: en vez de lucir la carterita de Minnie, ahora Victoria Villarruel debe cargar la bolsa de arena que le obsequió el papa Francisco. Aun si fueran pepitas de oro, el regalo es una complicación para acercarse al círculo rojo de Javier Milei, del cual ha sido expulsada hace tiempo.

El inmediato reemplazo de Mondino da verosimilitud a quienes sospechan de una jugada motorizada por Karina Milei y Santiago Caputo; las miradas se posan ahora sobre Pettovello 

Tal vez a Mondino le reprochen, entre otras objeciones, avanzar con lentitud en un propósito del Gobierno cuyo resultado se ignora como el de las elecciones en USA. 

El Gobierno quiere nombrar 150 jueces: sondeó a gobernadores y un casting privado de postulantes. Otro nombre para la Procuración y el “deneuazo” que puede detonar el vínculo con Macri. 

El Gobierno encuentra en sus propias limitaciones la principal dificultad para organizar el nuevo orden político que imagina alrededor de los signos de recuperación económica. Un plan ambicioso, abortado a menudo por el modo desaforado con que la administración libertaria pretende sacar ventaja de la crisis que atraviesan el resto de las fuerzas políticas. De las que depende, sin embargo, para que sean viables las reformas que propone. Sus representaciones siguen siendo vitales para que no naufraguen en el Congreso. 

Entre gobernadores circula un trabajo de Synopsis acerca de características de un rival de Javier Milei. Dato que ilusiona a varios: debería ser del interior. 

La sublevación sindical, parcial, se da justo cuando Milei empieza a recibir las mejores informaciones sobre la reacción de los mercados; y mientras Cristina trajina, como nunca antes, para lograr algo en el peronismo 

Corría 2011 y en el apogeo de su poder Cristina Kirchner desafió a sus críticos a que armaran un partido y ganaran las elecciones. Lo que creyó imposible tardó apenas cuatro años en producirse. En 2015 con un partido nuevo Mauricio Macri llegó a la presidencia. 

La protesta fue presentada inicialmente como respaldo a los gremios de Aerolíneas Argentinas. Pero pasó a ser una disputa política mayor que nadie intentó frenar: ni el oficialismo, ni los jefes sindicales con Pablo Moyano a la cabeza. Señales de prematuro cálculo electoral 

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