Política

Tarde o temprano, Mauricio Macri y su cenáculo empiezan a observar que Javier Milei se lleva mejor con Cristina. Análisis objetivo. Al menos, comparten roles definidos, opuestos, uno es de un club diferente al otro pero coincidentes en la misma liga futbolística. Y preservan, claro, un propósito para mantener el supernegocio: los ingresos del público, los socios, el contrato con la tv, continuar en sus conducciones.

El pasamanos de la historia despierta la relación del trumpismo con el macrismo y del PRO, partido de relaciones peligrosas con el gobierno de Milei.

Su propio encumbramiento determina un vacío de formaciones, la búsqueda hasta de figuras ajenas en la escena política. No se conoce un perfil en ningún partido tradicional para el 2027. 

La magnitud del triunfo del radicalizado Trump sobre la moderada Harris refuerzan la identidad mileísta, en el fondo y en las formas; pero también surgen disonancias, sobre todo en la retórica nacionalista del republicano

Por casualidad o por causalidad, vaya uno a saber, lo cierto es que la principal enemiga política de Mauricio Macri durante su presidencia, Cristina Fernández de Kirchner, cumple hoy el mismo papel con Javier Milei. Y, al revés, el principal amigo político en el mundo de Mauricio Macri durante su presidencia fue Donald Trump, que hoy es aún más amigo de Javier Milei. A Mauricio esas dos grandes ventajas -el desprestigio de Cristina y el poder de Donald- no le sirvieron para nada. Ahora es la oportunidad para que Javier no repita la misma historia.

Probablemente la victoria de Donald Trump persuada a Javier Milei de insistir con el hostigamiento sistemático a la oposición para relativizar cualquier atisbo de reacción al estado de perplejidad en la que está sumida. Reforzados por el resultado de las elecciones de los Estados Unidos, el Presidente confía en los síntomas positivos del verano financiero para sostener la débil posición minoritaria de su representación en el Congreso con esta estrategia defensiva. 

Mientras las encuestas aseguraban que habría una paridad cerrada, el triunfo arrollador de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, anunciado además apenas horas después de que empezara el escrutinio, tiene, obviamente, repercusiones en todo el mundo. 

El Presidente le mandó buenos deseos al republicano, quien se proclamó ganador en las elecciones de Estados Unidos frente a Kamala Harris.

El peligro económico de que gane Trump; la heterodoxia del programa del Gobierno; la mejora en la imagen; recuerdos del kirchnerista Werthein.

Las sociedades traslucen su vitalidad y consolidan su rumbo desde cada cátedra.

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