Política

El país vive un momento doblemente peligroso. Hubo, por un lado, una amenaza real del régimen teocrático de Irán, a través del diario oficialista Tehran Times. El periódico que mejor expresa las opiniones del gobierno iraní señaló que la Argentina pagará por haber reconocido formalmente que Hamas es una organización terrorista. Lo es. Qué duda cabe. El gobierno de Irán es, además, el responsable de los dos atentados que volaron la embajada de Israel en la Argentina, primero, y la sede de la mutual de la comunidad judía (AMIA), después, en los años 90.

Si Javier Milei observa la multitud de mensajes que le llovieron ayer por del Día del Amigo, inevitablemente recordará otros años de cierto vacío o desierto en la mensajería virtual. Unas pocas palomas mensajeras, si uno es generoso, cuando vivía en el Abasto, luego mejorando relaciones en Olivos y, por último, en su casa de Benavídez, en un barrio cerrado. Le cambió la vida el acceso a la política como economista, enfrentar más que otros al kirchnerismo y sus ramas populistas.

Santiago Bausili y Luis Caputo, los compositores de la sinfonía Fase Número 2 del equipo económico para bajar al dólar del trampolín. Asegura Economía que en invierno no crecerá el verde. Un "veranito" de paz y tranquilidad, pero un ciclo en el que nadie trae un billete al país.

Victoria Villarruel efectuó la semana pasada una inestimable contribución a Javier Milei que el gobierno ignoró por completo. Un procedimiento que viene aplicando sistemáticamente a los aportes realizados por la vicepresidente. Sobre todo si, como en la abrumadora mayoría de los casos, se los sospecha de cuestionar tácitamente a Karina Milei y a Santiago Caputo. Los dos únicos interlocutores del Presidente en la mesa donde se resuelven las decisiones más trascendentes que adopta el Poder Ejecutivo. 

José Luis Espert será candidato a diputado nacional en 2025 y Milei pretende que sea el gobernador en 2027. La tensión interna por este anuncio anticipado ya se expresa en la Provincia de Buenos Aires 

Durante casi cuatro años, un sector del peronismo esperó y se ilusionó con que Alberto Fernández iba a darle nacimiento al “albertismo” para romper el cordón umbilical con Cristina Kirchner. A pesar de que Fernández alentaba esa idea, nunca sucedió. El final de esa historia ya la sabemos, pero sirve para quienes observan con la misma expectativa que Axel Kicillof haga lo que no se animó el ex presidente y funde su propia línea dentro del peronismo. 

En el bloque de Pichetto y Monzó hay enojo con el presidente de la Cámara y en otros sectores piensan en elegir a otro cuando haya que renovar autoridades.

El diputado del PRO y presidente de la Asamblea de ese partido cuestionó a la ministra de Seguridad por declarar que La Libertad Avanza “ya absorbió” a los votantes de su espacio. 

Avanza la Ficha Limpia y la baja de la edad de imputabilidad. Hay expectativa por jubilaciones. El PRO prepara iniciativas y se mantiene el lobby para llevar a Ariel Lijo a la Corte Suprema.

A pesar de la aprobación de las leyes de Milei en el Congreso y de la firma del pacto de gobernabilidad, siguió el deterioro de indicadores financieros clave y aumentó la presión sobre el blue 

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