Política

El presidente convocó a los gobernantes del interior a reunirse en Córdoba. Sin embargo, los mandatarios provinciales están divididos en relación al apoyo que pueda recibir el líder libertario. 

Con su discurso de apertura de las sesiones ordinarias el presidente Javier Milei empezó una nueva etapa de gestión. La primera tuvo dos hechos centrales. El más importante fue el ajuste de shock diseñado por el ministro de Economía, Luis Caputo, para evitar la híper que consiguió un equilibrio fiscal tan rápido como precario. El otro, fue el fracaso legislativo del proyecto de reformas llamado “Bases” para dar consistencia legal al saneamiento de las cuentas públicas. 

La dirigencia sindical ingresó en una crisis de confusión por el avance de Milei contra sus cajas. Además, la Casa Rosada no termina de homologar los convenios salariales. El rol de Moyano.

El Senado buscará avanzar contra el mega decreto de Milei.La convocatoria a un pacto reabre la discusión por la coparticipación y el reparto de impuestos.

La verdadera revolución de Milei estuvo en las propuestas políticas, aun cuando algunas de estas contienen decisiones económicas: la reforma sindical, la reforma electoral y la convocatoria a la oposición para firmar lo que él llamó pomposamente el “Pacto de Mayo”, que no es más que un listado de las cosas que hacen desde hace mucho tiempo los países serios del mundo 

“No nos dejes caer en la tentación de escribir sobre el discurso de Javier Milei”, rezaba un periodista, harto de incluir al mandatario en todas sus notas de los últimos dos meses y medio. Propósito imposible: la aparición del Presidente en el Congreso agrando su centralidad como si fuera la final de un Mundial de fútbol y, por primera vez, rompió su cuidada cortesía con exgobernantes y figurones de la pasada administración: castigó con nombre y apellido a Cristina Fernández de Kirchner, a Sergio Massa, a Pablo Moyano, Juan Grabois y a Máximo Kirchner. No aludió personalmente a Alberto Fernández –con quien habla cada tanto, al parecer–, aunque advirtió sobre trapisondas a investigar en seguros que comprometen al ex y afectan al “peor gobierno de la historia”. Una mancha más, indeleble. 

Sin evitar la confrontación y la polémica, el presidente lanzó el desafío político más importante de los últimos años de la democracia argentina. 

Milei hizo un discurso de más de una hora con línea conocida. Pero estuvo lejos de las especulaciones sobre una ruptura sin vueltas con el Congreso. Volvió a la carga contra “la” política, aunque puso foco en la etapa K. Y llamó a discutir la Ley Ómnibus y un acuerdo fiscal 

Javier Milei apuntó contra el Gobierno saliente y la proyección que tiene de Argentina a veinte años. Volvió a cargar las tintas contra la educación bonaerense. El factor Sergio Massa como armador. 

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