Internacionales

 

China es el país con más casos confirmados de Covid-19, pero tiene su brote contenido.

Lo peor de la pandemia ocurre ahora en otros lugares: Italia, EE UU y España son los países con más casos confirmados, están entre los que registran más muertos y donde la epidemia crece a un ritmo más rápido. En Italia y en España se han tomado medidas como el cierre de los principales comercios (9 de marzo en Italia, 14 en España) y están a la espera de que el brote desacelere. En Estados Unidos, que ha actuado más tarde, con cierres parciales, y ha ido por detrás en detección, los casos están multiplicándose cada dos días.

A continuación nos fijamos en las regiones que sufren los peores brotes: Madrid y Cataluña, que concentran el 70% de todas las muertes de España; Lombardía y Emilia Romaña en Italia (77% de las muertes); Nueva York y Washington en Estados Unidos (más del 50% de las muertes).

Los datos de casos y muertes indican que todos los brotes están en fase creciente. El gráfico anterior, en escala logarítmica, muestra cuándo ese crecimiento es exponencial: las cifras aumentarán siguiendo una línea recta. Y la pendiente de esa recta, su ángulo, nos dirá con qué frecuencia se duplican los casos y los muertos (cada dos, tres o cuatro días). La clave para interpretar esta información es fijarse en las pendientes (y no tanto en la posición concreta, que depende en parte de dónde fijemos el inicio del brote).

Además, usamos dos indicadores para analizar la tendencia de cada región. El primero es el tiempo de duplicación (td), que mide cada cuántos días se está duplicando el número de casos confirmados y el de muertes. Cuanto mayor, más tarda la enfermedad en propagarse. El segundo, es el número reproductivo efectivo, que es una estimación del número de contagios que provoca de media cada enfermo.

En condiciones normales ese número se ha estimado en 2 o 3 para el coronavirus (para la gripe en invierno ronda el 1,3), pero tenderá a ser inferior cuando se toman medidas de confinamiento y distancia social, porque se reduce el contacto entre personas. Para que un brote epidémico remita, ese número debe hacerse inferior a uno.

Madrid y Cataluña: a la espera. Madrid detectó sus primeros casos de coronavirus a finales de febrero. En las dos primeras semanas se detectaron 782 positivos, que se multiplicaron por seis en la siguiente hasta 4.871. En los últimos siete días, se han multiplicado casi por tres hasta los 12.500 casos actuales. Los muertos tardaron algún día más en llegar, pero el 15 de marzo casi se triplicaron en un día (de 86 a 213). En Cataluña se superaron los 100 confirmados cuatro días después que en Madrid, pero en última semana los casos se han multiplicado casi por seis.

Ahora las dos regiones han reducido el ritmo de casos confirmados, que es algo previsto porque al principio la enfermedad crece, en parte, al ritmo de las pruebas. Todavía es pronto para decir si sus curvas han dejado de ser una recta para aplanarse paulatinamente. La buena señal es que el tiempo de duplicación ha crecido, aunque sigue siendo de entre 3 y 5 días, similar al del brote del crucero Diamond Princess, que se estimó en 4,6. El número reproductivo da señales de mejoría, pero sigue lejos de uno, que es el umbral de contención, y hasta ahora desciende muy poco a poco.

En Italia mejora el principal foco. Italia fue el primer país en el que un brote se expandió de forma comunitaria fuera de Asia. Durante semanas los números de casos y fallecimientos han aumentado de forma exponencial hasta convertirse en el país con más fallecidos, casi 7.000 y superar los 69.000 casos confirmados. Dos regiones han sufrido allí con mayor intensidad este brote: Lombardía y Emilia Romaña.

Lombardía sí parece que empieza a doblar su curva. Allí los casos han pasado de duplicarse cada dos días a hacerlo cada siete. Pero el número reproductivo sigue todavía lejos del uno (1,6), que marca el objetivo necesario para suprimir el brote. En Emilia Romaña, el otro gran foco, los casos crecen todavía muy deprisa y el tiempo de duplicación está estabilizado en cinco días.

Su tasa reproductiva de 1,7 también es aun alta. Es probable que las medidas para hacer más y mejores test (a los conductores de coches en Bolonia; casa por casa en Piacenza) contribuyan a que los casos detectados sigan subiendo, aunque quizás la enfermedad está en retroceso. Este tipo de situaciones explican por qué es importante fijarse también en cifras de fallecidos, que sigue el ritmo de la enfermedad sin depender de cuántos test se están haciendo.

Máxima alerta en Nueva York. Es la región con la tendencia más preocupante: los casos se están doblando cada dos días y superan ya los 25.000. En parte, esto puede deberse a que en Estados Unidos se han empezado a detectar casos más tarde, y que solo ahora se están haciendo pruebas de forma masiva: esto puede multiplicar los casos detectados muy deprisa y exagerar el ritmo de los contagios. Pero las cifras de muertes son igualmente preocupantes: desde hace una semana se duplican cada dos días o menos.

Peor que Lombardía en su peor momento y tan mal como Madrid en los primeros días, con la diferencia de que en Nueva York el brote está ya en su segunda semana. Esta situación también se refleja en el número reproductivo del virus en Nueva York que es ahora de 2,7, muy lejos de 1.

Metodología

Fuentes. Los datos de los Estados de EE UU se han obtenido del repositorio público de la Universidad Johns Hopkins y de la págin web de The New York Times. Los de las regiones de Italia, a partir de la información que publica diariamente la Protección Civil Italiana. Los datos de España se han recopilado a partir de los informes diarios publicados por el Ministerio de Sanidad (puedes descargarlos aquí).

Inicio del brote. Los brotes no se detectaron en el mismo momento en cada región. Consideramos como día 0, o de inicio del brote, el día en el que se superaron los 100 casos confirmados en cada región.

Tiempos duplicación y números reproductivos. Hemos estimado el tiempo de duplicación y el número reproductivo del virus en cada región para cada día. Para hacerlo tomamos una ventana de nueve días alrededor de cada fecha y ajustamos una curva exponencial, de la que tomamos su tasa de crecimiento.

A partir de esta tasa de crecimiento calculamos el tiempo de duplicación de forma similar a la de este trabajo de la London School of Hygiene & Tropical Medicine. Para calcular el número reproductivo hemos calculado su relación con la tasa de crecimiento como proponen en este trabajo publicado en Science, asumiendo como tiempo entre contagios 5 días, similar al propuesto por Hiroshi Nishiura y otros.

Borja Andrino/Daniele Grasso/Kiko Llaneras

 

En el peor momento posible, los demócratas y los republicanos vuelven a enfrentarse, demorando un acuerdo que ambas partes admiten que es necesario para el país.

En el peor momento posible, los demócratas y los republicanos vuelven a enfrentarse en el Capitolio, demorando un acuerdo que ambas partes admiten que es necesario para el país. La ley de estímulo de la economía estadounidense por la crisis del coronavirus debería haber sido aprobada el fin de semana, y a pesar de que las negociaciones han llegado al Senado, este ha sido incapaz de llegar a un acuerdo por las divisiones entre partidos. Este lunes vuelve a reunirse a la búsqueda de un acuerdo.

Cada día que pasa, la economía norteamericana se hunde un poco más, con los mercados a la baja, el crédito hundido, el comercio paralizado y una destrucción de empleo de la que sólo se sabrán las cifras reales pasadas unas semanas. Y aun así, el Senado acabó su jornada el domingo sin un acuerdo ansiado por los estadounidenses. Los demócratas han obstruido la aprobación de la ley de estímulo tal y como está concebida porque según dicen se centra en ayudas a las grandes compañías, y no a los asalariados y autónomos.

Tras dos semanas de negociaciones entre los líderes de ambos partidos y la Casa Blanca, las partes han aceptado un paquete de estímulo que asciende ya a dos billones de dólares (1.8 billones de euros) entre los que se incluyen 350.000 millones para pequeñas y medianas empresas; pagos directos de 1.200 dólares a los afectados (3.000 sin son familias de al menos cuatro miembros) y 110.000 para empresas hospitalarias, entre otros.

El problema para los demócratas, sobre todo los más izquierdistas, es que en esa ley se incluyen ayudas a grandes empresas mucho mayores que las reservadas a los asalariados y autónomos. «No podemos aprobar una serie de ayudas que simplemente se convertirán en dinero de caja para empresas como las de Donald Trump y sus familiares, o para que el departamento del Tesoro se las entregue a los amigos del presidente», dijo la senadora demócrata por Massachusetts, Elizabeth Warren. «Debemos ayudar a los trabajadores y a los hospitales», añadió.

El líder republicano Mitch McConnell, senador por Kentucky, le respondió: «No podemos permitirnos jugar al gato y al ratón justo en este momento».

David Alandete

 

El número de personas fallecidas por causa del coronavirus alcanzó este lunes las 335, y los casos confirmados son 6.650.

Las medidas del Gobierno británico para combatir la pandemia del coronavirus siguen llegando a cuentas gotas, y endureciéndose un poco más cada día. Con cada nueva comparecencia del primer ministro Boris Johnson para actualizar sobre el estado de la crisis, llega una nueva «recomendación», pero este lunes el «premier», que habló mientras los parlamentarios debatían en Westminster la legislación para otorgar al gobierno poderes adicionales para enfrentar el brote, fue más estricto y decretó medidas de distanciamiento social más duras diseñadas para mantener a las personas dentro de sus casas.

«A partir de esta noche debo dar al pueblo británico una instrucción muy simple: debes quedarte en casa», aseguró Johnson en una corta pero dura intervención en la que aseguró que es la única forma de salvar miles de vidas. «Lo fundamental que debemos hacer es detener la propagación de la enfermedad entre los hogares», dijo.

Así, solo se podrá salir de casa con fines muy limitados. «Si no siguen las reglas, la policía tiene el poder de hacerlas cumplir» y declaró que incluso pueden imponerse multas. Según el «premier», la pandemia del coronavirus es «la mayor amenaza que este país ha enfrentado en décadas» y sin «un gran esfuerzo» llegará un momento en que «ningún servicio de salud en el mundo podrá hacerle, porque no habrá suficientes ventiladores, suficientes camas de cuidados intensivos, suficientes médicos ni enfermeras».

Por lo tanto, a partir de ahora nadie debe «reunirse con sus amigos» ni con miembros de la familia fuera del hogar. «Si no sigue las reglas, la policía tendrá los poderes para hacerlas cumplir, incluso mediante multas», advirtió.

Cierre de establecimientos

El Ejecutivo ha decidido el cierre inmediato de todas las tiendas de productos no esenciales, incluidas las tiendas de ropa y electrónica, así como otros locales como bibliotecas, parques infantiles y gimnasios y lugares de culto, además de prohibir todas las reuniones de más de dos personas en público.

Se suspenden todos los eventos sociales como bodas y otras ceremonias, salvo los funerales y, eso sí, los «parques permanecerán abiertos para hacer ejercicio» pero cualquier encuentro de más de dos personas «se dispersará».

Johnson compareció después de haber presidido una reunión del comité de emergencia Cobra del gobierno, y explicó que las medidas estarán vigentes durante «al menos tres semanas».

Por otra parte, el ministerio de asuntos Exteriores le ha pedido a hasta un millón de británicos que están ahora mismo de vacaciones o en viajes de negocios en el extranjero que regresen al Reino Unido de inmediato, ya que es posible que no encontrar vuelos comerciales disponibles en los próximos es cuestión de días.

El ministro Dominic Raab declaró que «instamos encarecidamente a los viajeros del Reino Unido en el extranjero a que regresen a sus hogares ahora donde y mientras haya rutas comerciales para hacerlo. En todo el mundo, más aerolíneas están suspendiendo vuelos y más aeropuertos están cerrando, algunos sin previo aviso«.

El número de personas fallecidas por causa del coronavirus alcanzó este lunes las 335, y los casos confirmados son 6.650.

Ivannia Salazar

 

El Senado cierra la sesión sin conseguir votar el plan económico para hacer frente al coronavirus pero continúan las negociaciones. El secretario del Tesoro asegura que las posiciones están “cerca”.

El plan de salvamento económico de Estados Unidos ante la crisis mundial del coronavirus, un paquete sin precedentes que puede alcanzar los dos billones de dólares, siguen negociándose contrarreloj en el Congreso en un escenario de cada vez mayor zozobra en los mercados financieros y en la llamada economía real. Republicanos y demócratas discrepan de varios puntos del programa con el que contener los estragos por el autoimpuesto parón económico, con ya uno de cada tres ciudadanos estadounidenses sometido a la orden de quedarse en casa. Sobre las dos de la tarde (hora local), un segundo voto procedimental fracasó en el Senado por el rechazo demócrata y la jornada acabó en el Capitolio sin un nuevo voto.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, que lidera las negociaciones con los demócratas junto al jefe de la mayoría republicana en la Cámara alta, Mitch McConnell, aseguró a la prensa al final del día que las posturas se encontraban ya “muy cerca”, a falta de cerrar los últimos flecos. Cuando McConnell dio por terminada la jornada en el Senado, las conversaciones prosiguieron.

Además de la expansión de la cobertura sanitaria, uno de los elementos que más inquietan a los demócratas es la bolsa de 500.000 millones de dólares en préstamos para las empresas y Estados, pues deja de su distribución en manos del Departamento del Tesoro, de forma discrecional y con escasa transparencia. En palabras de la senadora Elizabeth Warren, ex precandidata presidencial y muy crítica con los excesos de Wall Street, esa medida se convertiría, de facto, en un “fondo ilegal” para empresas. Además, los demócratas piden que el acceso a estos recursos también tenga como contrapartida el mantenimiento de empleos.

Por la noche, las partes se habían puesto de acuerdo en mejorar la dotación para hospitales, según fuentes de la negociación citadas por The Wall Street Journal, de 75.000 a 100.000 millones de dólares

La pandemia avanza en Estados Unidos a un ritmo que parece tan imparable como lo ha sido en los otros países más afectados, China, Italia, o España. Con más de 35.000 infectados, el doble que el fin de semana, y cerca de 500 muertos, las órdenes de confinamiento, más o menos duras, se han ido imponiendo ya en una decena de estados, lo más poblados.

El cese de la actividad económica asociada, del consumo, de la vida, en resumen, resulta tan abrupto, tan incomparable con las recesiones previas, que la nación ha entrado en pánico por la debacle también económica que se avecina.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, había señalado por la mañana que esperaba alcanzar un acuerdo a lo largo del lunes, dejando claro que el voto procedimental que estaba a punto de llevarse a cabo estaba destinado al fracaso, igual que fracasó el del domingo por la noche. El plan requiere el apoyo de 60 de los 100 senadores, y el resultado quedó en 47-47 por el rechazo demócrata. Sin embargo, la Cámara acabó despidiendo la sesión hasta el martes.

McConnell se expresó con dureza contra la oposición por sus recelos contra el programa y les acusó de tratar de avanzar en sus políticas progresistas usándolo como vehículo. “¿Están ustedes de broma?”, espetó durante su discurso previo al voto. “Los demócratas no nos van a dejar inyectar fondos en los hospitales o en los negocios pequeños salvo que consigan desempolvar su Green New Deal.”

El proyecto de ley diseñado por los republicanos, admitió Schumer, había incorporado ya algunas mejoras propuestas por la oposición, pero aún no ofrecía suficientes garantías para la protección de los empleados de las empresas rescatadas.

“Los trabajadores, primero”, recalcó, es la filosofía del modelo de rescate que defienden. El programa contempla el envío masivo de cheques a una gran número de hogares, 1.200 dólares por adulto y 500 por menor de edad, así como 350.000 millones en avales para las pequeñas y medianas empresas con el fin de ayudarles a minimizar los despidos.

Esta brutal crisis mundial desatada por el virus ha llegado en un momento de gran polarización política en Estados Unidos, a menos de un año de las elecciones presidenciales. Esta misma Cámara en la que este lunes se discute el mayor programa de auxilio económico de la historia moderna es la misma en la que hace solo un mes y media se estaba juzgando -y absolviendo- a Trump en el tercer impeachment de la historia del país. De todo lo que encarnaba la vida normal, por turbulenta que fuera, parece que ha pasado una eternidad.

El acuerdo entre demócratas, que controlan la Cámara de Representantes, y republicanos, mayoritarios en el Senado, se da por descontado en última instancia, pero esta es una carrera contrarreloj, en lo sanitario y en lo financiero. Este lunes, antes de abrirse los mercados, la Reserva Federal comunicó que comprará activos de forma ilimitada y durante el tiempo que sea necesario hasta que se estabilicen los mercados.

Es decir, barra libre de crédito con el fin de que la economía no colapse, pero Wall Street parece imperturbable ante semejante anuncio. Con la actividad parada, las acciones de las compañías queman en las manos de los inversores y los títulos bajan en Bolsa. El bloqueo del plan de salvamento y el aumento de las restricciones de movimiento pesaron más en el ánimo de los que compran y venden en las Bolsas.

La ansiedad que genera este parón resultaba obvia en el mensaje que Donald Trump escribió en su cuenta de Twitter el pasado domingo, cerca de la medianoche. "No podemos permitir que la cura sea peor que el problema, al final del periodo de 15 días, tomaremos una decisión sobre a dónde debemos ir”, escribió el presidente estadounidenses. Un mero repaso a las últimas previsiones de los gabinetes de análisis ayudan a entender el miedo: Morgan Stanley ve similitudes con la Gran Depresión de hace 80 años y ha calculado que en el segundo trimestre la economía puede caer un 30% , Goldman Sachs lo deja en el 24% y JP Morgan parece incluso optimista, a este tenor, estimando una contracción del 14%.

Mientras, las dificultades, continúan. Un senador de Kentucky, Rand Paul, ha dado positivo en la prueba del coronavirus y otro que estuvo en contacto con Paul, Mitt Romney y Mike Lee, ambos de Utah, se hallan en cuarentena por precaución.

Amanda Mars

 

Mientras Italia se prepara para una semana "crucial" en su lucha contra la difusión del Covid-19, su gobierno informó hoy una leve baja, por segundo día consecutivo, en la cantidad de víctimas mortales y nuevos contagios de coronavirus, luego de que en las últimas 24 horas fallecieran 601 personas y otras 3.780 se infectaran con la enfermedad.

El titular de la Protección Civil, Ángelo Borrelli, informó en conferencia de prensa que de ayer a hoy murieron 601 personas (frente a las 651 del día previo) y otras 3.780 se infectaron con el Covid-19 (frente a las 3.957 anunciadas ayer).

Así, la de hoy es la segunda baja consecutiva del número de víctimas y contagios tras las cifras difundidas ayer que habían mostrado una reducción del 17% en las muertes y de 18% en los nuevos positivos con respecto al sábado.

En esa dirección, el gobierno considera que ésta es una semana "crucial" en la lucha para frenar los casos de coronavirus, en la que espera ver los "resultados" de las medidas de contención adoptadas desde hace 15 días, reforzadas con el decreto firmado ayer por el primer ministro, Giuseppe Conte, y a las que hoy se añadió la autorización nacional al uso de drones para monitorear a la población.

"La semana será absolutamente crucial y esperamos ver una señal de inversión de tendencia", planteó el presidente del Consejo Superior de Sanidad, Franco Locatelli, en declaraciones que reprodujo el diario Repubblica.

Italia, que desde el jueves se convirtió en el país con más muertos con Covid-19 en el mundo y hoy llegó a 6.072 víctimas, concentra en tres regiones del norte del país (Lombardía, Piamonte y Emilia-Romaña) más de 80% de las muertes, por lo que el gobierno extremó las medidas en las últimas horas para evitar que el pico se extienda al sur.

En ese contexto rige desde hoy la prohibición de desplazamiento fuera de la comuna de residencia, y en las primeras horas de vigencia de la norma 115 personas fueron rechazadas en la estación de tren de la norteña Milán cuando buscaban viajar a la sureña Bari.

El Ente Nacional de Aviación Civil agregó hoy el visto bueno al uso de drones para monitorear los desplazamientos de la población y comprobar que cumple las medidas de restricción.

A última hora de ayer, Conte firmó el decreto con el que busca cerrar todas las industrias que no sean esenciales, en una nueva vuelta de tuerca a las medidas ya implementadas y que fueron aumentando los controles para evitar la circulación de personas en las calles.

Las nuevas medidas, que finalmente entrarán en vigencia recién el miércoles, para que las empresas tengan tiempo de acomodarse, provocaron el descontento de sindicatos del norte del país, que reclaman "medidas más drásticas", y en algunos casos, como los metalmecánicos y bancarios, anunciaron un cese de actividades para el mismo miércoles.

El gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, anunció que "inmediatamente" comenzarán a probar entre pacientes italianos el fármaco Avigan, testeado con éxito en Japón.

Pese a los pedidos de las autoridades para que se cumplan las restricciones, de acuerdo a los datos del Ministerio del Interior, la cantidad de personas que violan la cuarentena se mantiene en torno a las 10.000 por día, una cifra que atenta, según los especialistas, contra la intención de mantener controlada la difusión del virus.

Mientras los expertos calculan que la cifra de contagiados podría más que duplicar a la oficial, la región del Véneto, también en el norte, anunció un plan para poder llegar dentro de unas semanas a los 20.000 tests diarios, a la espera de poder detectar también los casos asintomáticos que juegan un papel central en la difusión del virus y que hasta ahora la administración central no tiene dentro de sus cálculos.

En esa dirección, el director del hospital de la localidad norteña Magenta, Nicola Mumoli, criticó con dureza que "futbolistas, actores y políticos" puedan acceder al test para determinar si son positivos al coronavirus mientras el examen se niega a los médicos de la zona más afectada por la pandemia.

"Una doctora que trabaja entre pacientes afectados por el Covid-19 se enfermó, pero después de muchas llamadas a los teléfonos nacionales se le negó el examen", denunció Mumoli en una carta publicada en el diario Corriere, mientras "en las páginas de los diarios cuentan las buenas condiciones de futbolistas, actores y políticos, a los que se les hizo el examen", criticó el funcionario, quien consideró que la situación es una "discriminación".

La expresión de Mumoli recoge los dichos de muchos italianos en las redes sociales, luego de que futbolistas como el francés Blaise Matuidi, el argentino Paulo Dybala y su novia la mediática Oriana Sabatini y otros personajes que no cumplen tareas de esencialidad en la sociedad fueran sometidos a las pruebas.


 

El primer ministro adopta las más duras medidas convencido por los números: 793 muertos en un día y 4.821 nuevos contagiado.

 

El cierre de los pasos fronterizos entre Colombia y Venezuela golpea a los miles de migrantes que a diario llegan a la ciudad de Cúcuta.

 

Ambas potencias se lanzan acusaciones sobre el origen del virus y compiten por la imagen pública y el liderazgo frente a la crisis.

 

«Necesitamos 30.000 respiradores (de asistencia pulmonar), solo tenemos 6.000», ha expresado el gobernador estatal, Andrew Cuomo.

 

El Gobierno español compra 640.000 pruebas rápidas que llegarán, asegura, «en los próximos días». Tras casi 800 muertos ayer, Roma comenzará a diagnosticar en el coche y cierra toda su actividad productiva.

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