Política

Para muchos, un piletazo. Semejante al de Charly García cuando embocó una piscina desde un noveno piso. Final feliz, de carambola quizás. Otros sostienen que era un razonable epílogo –anticipado, pero previsto– de la denominada parte tres del programa económico, ya definitivamente reconocido como obra de la consultora de Luis Caputo, ideado –entre otros– por Federico Furiase, Felipe Núñez y Martín Vauthier. Como si Javier Milei lo hubiese comprado llave en mano. 

Resultados dispares para Milei en el inicio de la campaña. Con dólares del FMI levantó el cepo y evitó una devaluación brusca. Pero el peronismo lo derrotó en el Congreso y le armó otro paro 

El Presidente pudo cortar este jueves una larga racha de derrotas y fracasos; este viernes espera ratificar el cambio de época con el anuncio del FMI 

"Te dimos la oportunidad de ser gobernador y antes de ser un ministro", sostienen madre e hijo con el coro camporista. "Sí —replica Kicillof—, pero nunca vi a ninguno de los dos ni de la agrupación en el asiento de atrás del Clio". Deudas pendientes, reproches y el comienzo quizás de una batalla mediática y judicial con denuncias ciertas, arteras o fakes. 

Donald Trump podría ser un problema para Javier Milei. Su asunción es señalada por los analistas más audaces como el instante previo a los sucesivos traspiés del gobierno argentino tras el discurso presidencial en Davos. En esa línea de tiempo, el momento exacto en que la realidad puso en crisis la hipótesis de los beneficios que la administración libertaria obtendría por alinearse sin reparos con la del republicano. Un espejo que devuelve en otra magnitud el reflejo de los controvertidos rasgos del neopopulismo. 

El Gobierno suma derrotas y sus socios lo desafían. El tsunami económico global agravó el frente interno. Se resiente en la opinión pública: caen el apoyo y la expectativa. Mal cuadro para encarar un raid de elecciones locales. 

La fractura en la provincia de Buenos Aires, entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner, puede disparar una revolución política. Sobre el proceso irrefrenable de segmentación que presenta la política nacional se está verificando un caso de primera magnitud: la fractura del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires. 

El peronismo es una criatura con idéntica capacidad para pelearse y para pelear; le infligió a Javier Milei la segunda derrota en el Congreso en menos de una semana 

El peronismo se encamina a presentar dos listas diferentes a nivel provincial y discute la lista de diputados nacionales. Divididos, hay lugar para todos, lo que no ocurriría ni con PASO ni unidad. 

El gobernador tantea qué partidos políticos tienen la personería al día para prestársela. De todas formas, las negociaciones por un frente común no están agotadas. El massismo, convencido de que las reglas electorales terminarán obligando a la unidad. 

Top