Economía

La disputa sobre las tarifas de luz y gas pusieron al ministro de Economía, Martín Guzmán, ante una encrucijada, en un año en el que su necesidad de reducir el gasto público se da de bruces con la urgencia política del oficialismo de cumplir un buen papel en las elecciones legislativas.

En 1950, antes de morder la manzana, Alan Turing escribió un artículo desafiante preguntándose si las máquinas podían pensar. Setenta años después la inteligencia artificial empieza a darle la razón al padre de la computación moderna y, para la comunidad científica reunida en la Universidad de la Singularidad, estamos a pocos años de que los algoritmos reemplacen a los humanos, generando una revolución que modifiquen de manera dramática la creación de riqueza y el mundo del trabajo, con profundas implicancias en materia de los derechos de propiedad y del funcionamiento del Estado.

Fernández no pudo echar a un subsecretario raso. El objetivo de su vice es cambiar a Guzmán por alguien propio. El ministro se quejó en público, pero su desautorización es irreversible.

Las medidas tomadas por la administración estadounidense son un gran favor pero de corto plazo, un ventarrón de cola para la Argentina que puede convertirse pronto en viento de frente. Pero al oficialismo sólo le interesa la elección inmediata; después se verá

La pelea por los subsidios, los cruces por el FMI y el propio Alberto F. vs. Cristina K. hablan de un acuerdo si no imposible, cuanto menos bloqueado. Y corren el foco puesto en el ministro de Economía.

En medio de la virulenta segunda ola de contagios y muertes por Covid, el gobierno de Alberto Fernández ingresó de lleno en esas típicas dinámicas de crisis donde cada problema, conflicto o escándalo es tapado por el siguiente, sin que ninguno quede resuelto.

A fines de octubre, el dólar blue rozó los $195; las cotizaciones libres se disparaban y la brecha asustaba a la Casa Rosada y al Instituto Patria. La soja o “el yuyo”, como la bautizó la actual vicepresidenta en 2008, cuando era Presidenta, llegaba a los US$380 la tonelada, pero no alcanzaba.

Argentina y los impuestos son un caso testigo: se planean para que tengan ciertos efectos y luego ese plan o anuncio no se cumple. La sociedad está enfrentando una situación de cambio constante de reglas. Es necesario cambiar esta costumbre.

Dentro del cúmulo de problemas que tiene nuestro país en su economía, deudas externas y sistema sanitario debido a la pandemia, la coalición gobernante no tiene mejor idea que abrir un nuevo frente que va a afectar seriamente al sector energético y en consecuencia a las demás variables económicas y a la renegociación de la deuda, principalmente con el FMI.

Hay que tener en cuenta que endeudarse no es gratis para el BCRA

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