Opinión
El fallecimiento ayer del periodista Roberto García –columnista de PERFIL desde hace veinte años, además de cofundador y director de Ámbito Financiero– junto al reportaje largo de esta edición a Juan Luis Cebrián, el mítico director del diario El País de España, el periódico que cambió la historia del periodismo escrito en lengua española, condensó en mi mente ambas historias como significantes del periodismo.

“La eterna historia del mundo, amigo mío: unas monedas de oro siempre marcan la diferencia. El arte de la política está en saber a quién ofrecérselas”.
Santiago Posteguillo
Néstor Kirchner dilapidó todos sus logros económicos iniciales para hacer de la Argentina el laboratorio de un experimento social estrafalario y delirante: el socialismo del siglo XXI que le propuso Hugo Chávez. Javier Milei busca hacer lo mismo, pero con signo ideológico opuesto: el anarcocapitalismo que le propone Peter Thiel y apadrina Donald Trump.
Si vemos el panorama internacional podemos avizorar que la Argentina tiene una nueva oportunidad. Tuvo varias en el pasado que no supo aprovechar como la ocurrida en los primeros años de este siglo.
El crack de la Selección minimiza, con su genialidad, la polarización que separa a los argentinos; mientras tanto, el caso Adorni y las negociaciones subterráneas por la Corte mantienen en operaciones a la política y a los jueces.
Gallardo con la fotografía de El Carnicero de La Cabaña en su despacho y con un anillo con la estrella roja de 5 puntas, símbolo internacional del comunismo.
A esta altura del escándalo protagonizado por el jefe de gabinete del gobierno nacional, nadie que no estuviese fuera de este mundo podría pasar por alto la inaudita serie de mentiras, contradicciones, sofismas y disparates que, sin solución de continuidad, y por espacio de dos meses, poco más o menos, ha desgranado Manuel Adorni ante la vista y paciencia del país en su conjunto.
La falsedad instalada desde arriba lleva a un terreno peligroso.
La situación interna del jefe de Gabinete se volvió insostenible, estalló en la mesa política y dejó en duda su continuidad; las últimas movilizaciones populares desafían a la dirigencia e interpelan al Gobierno.
Adorni provocó una fisura en la reelección de Milei que aprovecharon Bullrich y Macri. La tentación de los outsiders del outsider.
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Manuel Adorni pertenece al linaje de los que pueden dar una falta envido y un “quiero vale cuatro” sin mirar las cartas. Miente sin pudor y sin culpas.
Los enemigos de la prensa libre y de la justicia independiente - Por Roberto Azaretto
Roberto Azaretto
Sin jueces independientes la Constitución queda en letra muerta; sin prensa libre, nadie se entera de los atropellos. En tal sentido es preocupante el parecido cada vez mayor entre la diarquía de hermanos que hoy manda en el país y la diarquía matrimonial que asoló el país hace pocos años, por la falta de respeto -en ambos casos- a las instituciones de la democracia liberal.

Manuel Adorni no es un héroe (como dice Milei) ni un villano (como dicen el resto de los argentinos). Es algo mucho más profundo y peor: la encarnación acabada de todos aquellos vicios culturales producidos por décadas de decadencia nacional, a los que supuestamente el mileismo vino a destruir.
Periodismo sin humor y sin crítica, ¿la utopía libertaria? - Por José Claudio Escribano (Maestro de los Maestros)
José Claudio Escribano
Réplica a una curiosa posición asumida desde la Fundación Libertad y Progreso.

