Política

Hubiera sido mejor que no fuera presidente de la Celac. Esta es una organización de países latinoamericanos y caribeños que carece de cualquier influencia en la política internacional. Pero Alberto Fernández se escudó en la condición de titular de esa cáscara vacía para vapulear a los Estados Unidos en nombre de Cuba y Venezuela.

Invierno desafortunado para Cristina de Kirchner y Mauricio Macri: a una le sobran los guantes y le faltan medias de lana. Al otro le ocurre al revés. Conclusión metafórica: van a tener frío en los pies o en las manos. Interesa la paradoja: son los dos grandes electores para 2023.

Le enrostró a Biden el endeudamiento con el FMI que propició Trump y le reclamó por la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua sin incorporar un matiz de objeción a esos regímenes dictatoriales: demasiado agravio para millones de víctimas de esos autoritarismos 

Más típico: echaron a ese funcionario por delatar un delito y no por la presunta corruptela en el nonato gasoducto Néstor Kirchner. 

La complicidad del presidente argentino con los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua debe entenderse en función de la identificación ideológica de la vicepresidenta con sus gobernantes 

“A Kulfas ni una embajada ni un cargo en un municipio”, era el mensaje con bronca kirchnerista que recibió el presidente Alberto Fernández luego de pedirle la renuncia al exministro de Desarrollo Productivo. Estaba claro, así es como se castiga a quien rompió los códigos de una organización que actúa sin trasparencia: el que “habla en público” sobre lo que pasa adentro no solo debe ser echado del gobierno, también debe ser castigado de modo ejemplar. 

Las incoherencias en la dirigencia gobernante explican un absurdo: la Argentina gasta miles de millones de dólares para importar gas licuado cuando tiene la segunda reserva mundial de gas no convencional en Vaca Muerta 

El ex ministro proyectó sombras sobre el manejo en la licitación del gasoducto Néstor Kirchner. Y el kirchnerismo le cargó la responsabilidad por la agudización de la crisis económica y social. La interna genera y a la vez describe así el fuerte desgaste del propio gobierno 

El escándalo del gasoducto Néstor Kirchner no sólo se llevó al ministro de Producción y sumó otra investigación judicial de kirchneristas por corrupción en la obra pública; también modificó el escenario electoral para 2023 con la introducción de un nuevo protocandidato: Daniel Scioli. 

Después de tanto procrastinar, Fernández se empieza a encontrar con las consecuencias de lo que no resolvió y prefirió postergar; hoy el Presidente es más dependiente que nunca de lo que no construyó, de lo que no impidió que se construyera y de lo que permitió que se fortaleciera 

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