Política

El reclamo para que sigan las clases impactó en la Ciudad y el conurbano. Fortaleció a Rodríguez Larreta y descolocó al presidente.

La familia y su interés concretísimo en la educación se impone como un actor político surgido a fuerza de un oficialismo sordo, el de los Fernández, a los reclamos de una clase media con aspiraciones

Las últimas encuestas de opinión pública favorecen la posición del alcalde porteño ante las restricciones impuestas por Alberto Fernández a la educación presencial; los padres organizados, un nuevo actor social

Lo decisión del máximo tribunal sobre el DNU genera más preocupación en la Casa Rosada que en la calle Uspallata. Un fallo adverso sería un golpe muy duro para la alicaída autoridad de Alberto Fernández, en cambio a Rodríguez Larreta no le quita el sueño porque logró torcerle el brazo al Ejecutivo.

El ideal de esfuerzo compartido del que también fue parte la oposición, en el inicio de la travesía por la pandemia, se esfumó.

Se entiende que Alberto Fernández se ofusque ante las imputaciones de haberse convertido en el ejecutor de políticas, medidas y decisiones que impulsan Cristina Kirchner y Kicillof: su autoridad está en juego

La justicia porteña ratificó las clases presenciales. La Corte debe decidir sobre la inconstitucionalidad del DNU. Podría tratarse de un duro golpe para el presidente y se reafirmaría la proyección de Rodríguez Larreta.

El alza de contagios produjo cambios en el tablero. Fernández se subordinó a las necesidades de Kicillof y Rodríguez Larreta cambió el estilo zen para ponerse a la cabeza de la oposición.

 

El 95 por ciento de la capacidad sanitaria privada de la Capital y el conurbano está completa. El colapso del sistema ya no es una hipótesis: simplemente está a la vuelta de la esquina. No es culpa de la Capital, ni de los runners, ni de los que viajan al exterior. Tampoco la solución vendrá de negarles a los jóvenes las clases presenciales, ni de cerrar el interior de los restaurantes, ni de poner a la Gendarmería en la calle.

Las nuevas restricciones que rigen hasta el 30 de abril generaron otro foco de conflicto entre el Gobierno nacional y el porteño. Cómo llegó Alberto Fernández a tomar esas medidas.

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