Política

Suele pasar que, antes de las elecciones, todo el aparato de poder entra en ebullición con códigos, con conductas cifradas, que muchas veces la opinión pública, en general, no decodifica correctamente, o no le presta atención. Es la vida de los partidos. 

A pocos meses de la llegada de Biden a la Casa Blanca comienza a deteriorarse la relación con la administración del presidente Fernández. Ya hubo fricciones en la relación bilateral y crece la desconfianza en la administración demócrata frente a la intención de CFK de alinearse con China y Rusia.

Reclamaron por la “falta de coordinación” de las fuerzas federales y provinciales en los distritos

“Perder las elecciones sería un problema. Pero ganarlas puede ser un problemón”. Con menos sarcasmo que realismo, así resume un importante referente oficialista la profundidad y la extensión de las disputas internas que sacuden al oficialismo. Las diferencias de hoy serían solo un pequeño anticipo de lo que muy probablemente suceda en la segunda y última parte del mandato de Alberto Fernández.

“La Generación”, es el grupo de jóvenes sub 40 del PRO que acompañan a Rodríguez Larreta en la gestión de gobierno porteño y apuesta a su proyecto presidencial. Son producto de la militancia, todos universitarios. Algunos los definen como La Cámpora larrerista, pero mucho más abiertos y tolerantes.

La bicefalia está provocando el ascenso de los mediocres. La competencia entre dos líderes asegura que los distintos bandos están protegidos, sin importar lo que hagan o digan. La reciente derrota de los moderados del albertismo, cuando el Presidente nombró a Martín Soria como ministro de Justicia, alentó aún más a las franjas del fanatismo cristinista. La guerra con la Justicia se despliega en distintos espacios y niveles, aunque en todos lados el objetivo es el mismo: acobardar a los jueces independientes para que estos opten por la renuncia o la jubilación.

Fernández se desgastó a una velocidad inédita hasta para los estándares locales. Perdió credibilidad y autoridad y con eso el control del escenario político. Además, resucitó a Macri

Cruce áspero entre Alberto F y Cristina por la demorada designación de Soria en Justicia. 

Aparecen miserias que exceden la lucha de facciones en un año electoral; la pelea entre Berni y Frederic no opaca ni saca de foco los verdaderos problemas que arrastra la Argentina

Una niña llevada a un recorrido incierto sirve como dolorosa metáfora de una nación gobernada sin rumbo

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