Política

Aunque signadas por la penosa quietud que provoca la pandemia, las últimas semanas no han estado desprovistas de hechos políticos significativos.

 

No solo en Mendoza soplan vientos de autonomía. Los inquietantes códigos de la Argentina atomizada.

 

La palabra crédito proviene del latín credere. Creer. Su carga semántica remite a "confiar". El crédito es un problema crucial en el país. Hay una evidencia inmediata.

 

Falta mucho para las próximas elecciones. Trece meses si hay PASO, y 16 meses si no las hay. Una eternidad.

 

Agita una campaña pública para derribar la causa en su contra pocos días antes de un nuevo aniversario del atentado impune a la mutual judía, donde murieron 85 personas.

En forma subliminal, las autoridades políticas van instalando que el esfuerzo de esta nueva cuarentena en el AMBA cuya fecha de finalización es el 17 de julio se extenderá. Cada vez con más frecuencia se escucha Agosto o Setiembre.

 

Es difícil recordar un presidente que, como Alberto Fernández, haga tantas declaraciones públicas frente a periodistas (muchos amigos, pocos críticos). Sin embargo, el Presidente es especialmente hábil para esquivar las definiciones sobre temas muy sensibles para el sistema democrático.

 

En el arranque de 2003, cuando aún faltaba mucho para el big bang del universo cambiemita, el sociólogo Juan Carlos Torre acuñó una nueva categoría de argentinos: los huérfanos de la política de partidos, en alusión a las clases media y media baja, que, con la implosión de la UCR, habían perdido su representación política.

 

A Alberto Fernández no sólo se le complicaron la salud pública y la economía. Tiene problemas con el futuro. ¿A dónde pretende llegar por el actual camino?

 

El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, pulseó el fin de semana para bajarle el tono al comunicado de defensa del secretario de Mauricio Macri acusado de espionaje ilegal

 

Top