Política

Fernando Henrique Cardoso suele afirmar que "cuando esperamos lo inevitable, aparece lo inesperado".

 

El papa Francisco opina que el dinero es el `estiércol del diablo' y organiza en el Vaticano reuniones con burócratas internacionales y economistas para combatir el neoliberalismo y la globalización. Se trata de una tradicional y conocida posición de un sector de la Iglesia contra los banqueros y la usura.

 

Mientras el coronavirus avanza en el mundo y lleva a la suspensión o postergación de actividades, la política bonaerense muestra síntomas de cuál es su destino para los meses que vienen de este año.

 

A María Eugenia Bielsa no le sucede nada distinto que a la mayoría de sus pares en el gabinete nacional: no hay fondos para gestionar, la renegociación de la deuda externa con el FMI y bonistas privados cubre todo el escenario del presidente Alberto Fernández, y no se avizora un horizonte cercano para salir de esa encerrona.

 

Mientras el riesgo país trepaba el lunes negro a 2800 puntos -la marca más alta de los últimos 15 años-, los bonos soberanos seguían cayendo en picada en el nivel de flotación de los fondos buitre.

 

El Gobierno va por el recorte de fondos para la Ciudad. Y no desactiva del todo la iniciativa kirchnerista para intervenir la Justicia de Jujuy. El Presidente busca asegurar equilibrios domésticos. Pero parece tentado a dar batallas políticas para fortalecerse en ese juego. Presión a legisladores

 

Alberto Fernández debería pensar si se justifica seguir peleando con el campo. La situación general del mundo (y, por lo tanto, del país) se deterioró dramáticamente en días y horas muy recientes. Podría empeorar aún más. La crisis provocada por la pandemia del coronavirus está construyendo un escenario parecido a la caída de Lehman Brothers en 2008.

 

El derrotero económico no satisface a los integrantes de la alianza peronista, y la corriente política del "albertismo" no termina de nacer

 

Las chances de Juntos por el Cambio serán directamente determinadas por el éxito relativo que puede llegar a tener el gobierno, sobre todo (pero no únicamente) en materia económica.

 

"Cuando las cosas van bien, los peronistas nos mantenemos unidos. Cuando empiezan a ir mal, buscamos enemigos. Primero, los de afuera. Y si se siguen complicando, aparecen los de adentro".

 

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