Opinión

El atentado a la vicepresidenta Cristina Kirchner reconfiguró el escenario político. Las dudas.

La velocidad e intensidad de los acontecimientos en la Argentina ha encontrado una respuesta que puede leerse en los estudios de opinión pública: exhausto de malas noticias y de peleas sobreactuadas, el país sufre una ola de hartazgo social. Cansados y metidos en sus propias histerias e historias, los argentinos no han podido ver el reflejo de la crisis de Chile, un país que pasó de ejemplo a pesadilla y parece no saber qué quiere ni cómo lo quiere cada vez que sus ciudadanos son llamados a votar.

En nuestro país todo es posible. Si para muestra vale un botón, según reza el adagio tan sabio como antiguo, las declaraciones efectuadas el fin de semana pasado por el formoseño Héctor Mayans, nos eximen de mayores comentarios. Véase que cuanto demandó de manera enfática el senador de la provincia norteña, para preservar la paz social, fue la clausura del estado de derecho, nada más y nada menos.

A poco más de una semana del frustrado intento de magnicidio contra la vicepresidenta, se plantean interrogantes que, a la luz del bajísimo umbral de desarrollo institucional que caracteriza a nuestro enclenque sistema político, podrían derivar en conclusiones alarmantes.

A los kirchneristas les molestan las alusiones constantes a las causas de corrupción en escala industrial que CFK protagoniza. Quisieran que los medios hablaran de otra cosa.

Al desplegarse el decisivo segundo semestre de 2022 la política argentina se organiza en torno a dos problemáticas que se entrecruzan en varios puntos: la pugna de la señora de Kirchner en (y con) la Justicia y la gestión de Sergio Massa por consolidar un rumbo que permita superar la sequía de reservas y encaminar la economía hacia un desarrollo "que convierta los recursos en riqueza".

Durante su estadía en Londres -en 1953-, el entonces presidente provisional del Senado durante la gestión del general Juan Domingo Perón ofreció una negociación por las islas Malvinas. Había viajado para para participar de las ceremonias de coronación de la reina

Al gobierno solo parece interesarle sobornarnos para que terminemos confundidos y resignados ante lo inevitable.

Antes que el reclamo oficial para que Argentina sea incorporada en los Brics, el Gobierno debería priorizar la lucha contra la inflación y la pobreza estimulando los mecanismos para crear trabajo y atraer inversiones, dejando de lado consideraciones geopolíticas que, momentáneamente, nos exceden

De un gobierno que después de perder las elecciones hace un acto para festejar la derrota no puede asombrar que a un atentado fallido perpetrado por un individuo contra la vicepresidenta le conteste con un feriado nacional.

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