Opinión

Esa es la cruda descripción del discurso del Presidente ante los empresarios.

El sentido común indica que en la adversidad es conveniente dejar de lado las disputas internas, hacer a un costado las diferencias, y olvidar cualquier rencor que pudiera existir entre los miembros de un mismo frente político, para nadar juntos contra la corriente y tratar de sobrellevar los rigores de una crisis de la mejor manera posible.

Con la extrema cautela con que deben tomarse esta clase de sondeos, las principales tendencias de opinión pública de cara a las elecciones del año próximo sugieren un panorama desolador para el oficialismo. La peor noticia para el peronismo no es esa: la situación económica, de lejos la principal preocupación de los argentinos, se mantendrá igual de mal en el mejor de los casos.

Según Miguel Pichetto, en las programadas elecciones de 2023 debería haber una opción tan clara como la que se viene dando en Brasil, entre el presidente Jair Bolsonaro y el ex presidente Luiz Inácio Lula Da Silva: "En Brasil jugaron los titulares, los dos líderes, Lula y Bolsonaro -indica Pichetto-; es un buen ejemplo para lo que tiene que pasar en el país, no se puede hacer política con los suplentes".

Que muchos políticos kirchneristas inflamados de soberbia, prometan soluciones impracticables a la luz del sentido común, es una prueba más de cuán confundidos andan respecto de los indicios que exhibe la realidad “real”.

Tome un balde de agua. Cuidadosamente vaya derramándolo en el piso. Inexorablemente vera que el hilo del líquido toma un rumbo. No cualquier rumbo: un rumbo determinado. Es el rumbo que le indica el nivel del piso, la inclinación con que fue construido el suelo por el que ahora fluye.

Alberto Fernández reemplazó a tres ministros y designó en su lugar a otras tantas mujeres. Sin embargo, cuesta encontrar algún indicio de que estas designaciones representen algún tipo de relanzamiento, o al menos, de un refuerzo como para enderezar el rumbo de un Gobierno del que no se sabe hacia dónde va.

El tiempo de una superpotencia preponderante parece haber terminado y Washington deberá buscar nuevas alianzas para un nuevo orden una vez terminada la guerra en Ucrania

El desastroso operativo de la policía bonaerense que concluyó con un muerto y numerosos heridos en la cancha de Gimnasia y Esgrima de La Plata y el tardío desalojo de tierras patagónicas usurpadas por violentos grupos autodenominados mapuches tienen en común la incapacidad del Estado para prevenir delitos y garantizar la seguridad de los habitantes. Son indicadores de un Estado ausente y de la republiqueta corporativa en que la inacción cómplice de nuestros gobernantes ha convertido a la Argentina.

Argentina sobrevive el desastre de la inflación, la pobreza, la indigencia creciente, chicos analfabetos y con hambre, moneda destruida y todos los males de la caja de Pandora.

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