Opinión

“Lo cierto es que, para evitar un cataclismo, debe estar dispuesto a dar     
malas noticias y a convencernos de que ellas son correctas e imprescindibles”.
 
- Jorge Fernández Díaz

En el Frente de Todos, Cristina Kirchner podría repetirse como quien toma la decisión. En Juntos, mientras Mauricio Macri duda podrían quedarse sin PASO.

Que el peronismo será derrotado en las elecciones del año que viene es un presentimiento que alientan en primer lugar los propios peronistas. Lo presienten, lo intuyen, lo saben. Es verdad que les tocó gobernar en una coyuntura histórica difícil, pero no es menos cierto que con sus errores (para decirlo de una manera suave) agravaron las dificultades.

Si la frase no se resintiese por su inequívoco tufillo futbolero, cabría definir la irrupción del presidente de la Nación en el coloquio anual de IDEA, en Mar del Plata, y su discurso en ese cónclave empresario, con el conocido giro ‘se agrandó Chacarita’.

Países eternamente improvisados se dan la mano con aquellos que llevan décadas de estabilidad y que eran considerados símbolo de robustez y coherencia política. Las democracias liberales encuentran sus puntos en común con las autocracias.

El ex presidente Macri volvió a estar en los primeros planos de la información ayer, en un caso porque otros se refirieron a él y en otro porque él se refirió a otros.

Cada partido político tiene derecho a celebrar las fechas que considere relevantes para su identidad. Para el peronismo, esa fecha es el 17 de octubre, en conmemoración de los acontecimientos ocurridos en ese día de 1945, que cimentarían la candidatura presidencial de Juan Domingo Perón, victoriosa en las elecciones del 24 de marzo de 1946.

“No es el deseo de tener éxito lo que importa: todo el mundo lo tiene. Lo que se necesita es PREPARARSE PARA HACERLO BIEN”
- Bear Bryant, coach de fútbol estadounidense

El ministro de economía Sergio Massa confirmó el final de su etapa “ajustadora”, si es que algo así existió alguna vez.

Sujeción o ciudadanía, obediencia o responsabilidad; de esto se trata en Ucrania ahora como en Polonia antes, con Putin como con Hitler, en la Argentina ayer y hoy; no es una cuestión de “derecha” o “izquierda”

Top