Opinión

Muchos gobernadores buscan asegurar sus ingresos ante la incertidumbre provocada por una crisis que no saben cuándo ni cómo va a concluir.

“Nunca se te ocurra hacer películas con niños ni con perros, ni con Charles Laughton”. Así despreciaba irónicamente un genio del cine a un genio de la actuación dramática.

La decadencia argentina ya es indiscutible. Como un alud empezó con suavidad, casi sin sentirla y como un alud fue ganando velocidad y arrasando con todo en su camino. Como el Imperio Romano de occidente* ¿terminará en estrepitosa caída (año 476)?

“Para corromper a un individuo basta con enseñarle a llamar ‘derechos’  
a sus anhelos personales y ‘abusos’ a los derechos de los demás”.
 
- Gilbert K. Chesterton

Las recientes declaraciones de colaboradores de Milagro Sala despejan cualquier duda respecto del carácter delictivo de esta señora, calificada por el kirchnerismo como luchadora social y víctima de la perfidia y la malicia de los gobiernos antipopulares y gorilas.

Hay verdades que -sin distinción de matices ideológicos- conocen bien todos los políticos. Una de ellas es que, en situaciones críticas, un gobierno que se hace cargo del poder o un ministro de Economía que llega a su despacho, en reemplazo de otro cuya gestión ha sido fallida, deben actuar de inmediato y tomar las decisiones que fueran menester, sin pedir permiso y sin perder tiempo.

El confuso anuncio de recomposición tarifaria generó más dudas que precisiones respecto del futuro del programa económico del FDT. Por un lado, el ahorro fiscal esperado para este año será ínfimo en el mejor de los casos. Por otro, como no se realizaron las audiencias públicas correspondientes, su implementación podría demorarse si el trámite quedase trabado en la Justicia.

No es raro que algunas fotos nos recuerden el pasado menemista de tantos kirchneristas puros y duros de hoy; ¿quién dice que varios no estén listos para hacer el mismo viaje al revés, para subirse al bote salvavidas de Massa antes de que se hunda todo el barco?

En tan solo 24hs han sucedido tantos disparates que uno no sabe bien por dónde empezar. Los abogados dicen: “A confesión de parte, relevo de prueba”: Pablo Micheli, el líder de ATE, de la CTA, comunista de formación, acaba de reclamar un salario mínimo de U$S 500. Quinientos dólares, por si no quedó claro.

Acorralado por la crisis que su torpeza gubernamental creó, el kirchnerismo enfatiza su vocación autoritaria. En los últimos años, se dedicó a impugnar como “discursos de odio” a todas las manifestaciones críticas de la oposición y de sectores independientes.

Top