Opinión

 

Con la curiosidad propia de quienes no logramos entender el sentido de las habituales acrobacias y extravagancias de Cristina Fernández, e interpretar mejor qué podemos esperar de ella luego del reciente pre acuerdo celebrado con el FMI, hemos consultado diversos trabajos de psiquiatras y psicólogos clínicos sobre los procesos mentales inconscientes de las personas.

 

Dilema para Larreta, Facundo, Alberto, Axel, Sergio, Mauricio, Patricia, María Eugenia, Milei.

 

Es esta la primera semana con la noticia de que habrá acuerdo con el Fondo. Contraponiéndolo con la ansiedad, la confusión y las vacilaciones previas, el escenario pasa a ser relativamente más claro.

 

Ser estadista, y no mero político, requiere de dar pasos audaces y trascendentales para modificar el curso de los acontecimientos

 

“Si Putin dictara un decreto para que todos los rusos se lanzaran a la lava, muchos de ellos exclamarían: ‘Oh, Dios mío, pero ¿dónde la encontramos? ¡Sabio líder nuestro, no tenemos lava en nuestro jardín!’. Es que nuestra población se divide en dos: los que apoyan a Putin, y después todos aquellos que saben leer, escribir y llegar a conclusiones lógicas”.

 

“Cansa a los enemigos manteniéndolos ocupados y no dejándoles respirar”.
- Sun Tzu

 

Pese al relato oficial sobre el entendimiento con el Fondo Monetario, lo acordado es algo mucho más modesto.

 

El piquetero Luis D´ Elía convocó a una marcha contra la Corte Suprema para el martes próximo. Su propósito es que los miembros del alto tribunal renuncien a la noche de ese día. Les concede, magnánimo, unas horas para reflexionar, “y puedan desatar la institucionalidad democrática en la República Argentina en un debate que nos permita ver cómo los reemplazamos”. D´Elía tiene una larga experiencia en putsches. Sus acólitos aún recuerdan con admiración el día en que tomó una comisaría para exigir la liberación de un detenido.

 

Finalmente se optó por la racionalidad. El entendimiento es políticamente lo más razonable que se pudo hacer. Lo otro era el salto al vacío. No acordar con el Fondo no le servía al gobierno, ni a la oposición y mucho menos a los argentinos. Punto.

 

Si nos tomáramos el trabajo de hacer un resumen breve respecto de las crisis políticas, económicas y sociales que hemos debido sobrellevar en el último medio siglo, pronto saltarían a la vista -sin necesidad de ser un historiador, economista, sociólogo o estadístico de nota- cuatro fenómenos que sólo se han dado en nuestro país en términos de 1) su recurrencia, 2) su magnitud, 3) la incapacidad de hacerles frente aun cuando -recortadas, como estaban, en el horizonte- nunca nos tomaron de sorpresa y 4) la ineptitud que demostramos para extraer lecciones útiles de esas experiencias desgraciadas.

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