Opinión

 

El gobierno se empeña en usar y vender el relato de un proyecto económico-social que no tiene modo de llegar a buen puerto, que implosionará hacia un agujero negro colosal

 

 

 

"La mayor parte del caviar se guardó para la nomenklatura", decían los revisionistas de la experiencia soviética.

 

 

La confusión es total. Es malo estar confundido y es peor si la confusión la genera el Presidente de la Nación. ¿Quién es Alberto Fernández? Más allá de ser abogado, político y ahora presidente, ¿quién es? ¿Es el que llama a la unidad, el que vino a terminar con la grieta? ¿Es que tiene como Roberto Carlos un millón de amigos, o el que se enoja y reacciona con violencia?

 

 

“Cuando la suerte qu’es grela,
fayando y fayando,
te largue para'o;
cando estés bien en la vía,
sin rumbo, desespera'o”

- Enrique Santos Discepolo

 

 

Las señales y acciones de Política Exterior del gobierno del presidente Fernández son preocupantes en la medida que desandan el avance logrado en los últimos años durante el gobierno de cambiemos, y descolocan a la Argentina en un momento en que una buena ubicación internacional es imprescindible.

 

 

Habría que retrotraer el país 40 o 50 años para encontrarnos con porcentajes de caída similares a los que tendremos como resultado del impacto de la pandemia que se suma a dos años de recesión con inflación, déficit galopante y deuda en default en un mundo que no tiene una brújula ni puede pensar el futuro

 

 

Si el crimen de Fabián Gutiérrez se analiza dejando de lado todo preconcepto ideológico -lo cual no resulta cosa fácil en un país tan cargado de odios- es menester descartar de cuajo la idea de que los responsables del hecho pudieran ser sicarios contratados por el kirchnerismo.

 

 

 

La lucha contra el coronavirus recién empieza en el AMBA. Si, tras la séptima renovación de la cuarentena, cuya primera edición comenzó allá por marzo, todo está como al principio.

 

 

Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras: los astros y los hombres vuelven cíclicamente (Jorge Luis Borges, La noche cíclica). El kirchnerismo es el de siempre.

 

 

El presidente Fernández va camino de ponernos delante de muy pocas opciones para que nos pronunciemos sobre él.

 

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