Opinión

 

No podía haber magia. Los efectos económicos de la cuarentena total están golpeando con intensidad creciente a la sociedad argentina. No hay recesión anterior que pueda equipararse.

 

 

La decisión del Gobierno nacional de retirar a la República Argentina de la mesa de negociaciones comerciales del Mercosur, en donde se discuten acuerdos del bloque con terceros países o grupo de países, resulta extremadamente preocupante y lesiva para la propia supervivencia de nuestro principal esquema de integración regional.

 

 

Alrededor de 1970, se hizo una encuesta en un grupo de high schools de los Estados Unidos, sobre el sentido ético de los jóvenes estudiantes. La encuesta tomaba como base la ética kantiana y sus exigencias.

 

 

Si hay una habilidad que hay que reconocerle al presidente Alberto Fernández es su destreza para desmembrar oposiciones. Creador del verbo “borocotizar”, cooptó -siendo jefe de Gabinete- al célebre doctor Eduardo Lorenzo Borocotó, en 2005, días después de haber entrado como diputado nacional por la lista del Pro y logró que se pasara a las filas del peronismo.

 

 

Muchas personas deben haberse enfrentado alguna vez en la vida con situaciones en las que uno de sus interlocutores les confesó algo así como: “me volví loco y la cabeza me estalló”, tratando de justificar algún exabrupto.

 

 

Durante el fin de semana se han producido señales muy negativas para el futuro de la Argentina, sin bien, todas, a mi entender, se encuentran en línea con el plan trazado por el kirchnerismo desde hace ya mucho tiempo.

 

 

Henry Kissinger escribió que pocos hombres como el cardenal Richelieu han tenido un mayor impacto en la Historia. Primer ministro de Francia durante el reinado de Luis XIII, en tiempos en que las guerras religiosas asolaban a la Europa de la primera mitad del siglo XVII, Richelieu sirvió los intereses del país más poderoso de entonces en aplicación de lo que pasaría a conocerse como la raison d´etat.

 

 

Hace tres semanas me preguntaba sobre las posibilidades de una propuesta democrática, republicana y popular, capaz de consolidar las difusas demandas del 41% electoral, e incluso ganar apoyos en una zona del otro campo, de modo de construir una mayoría electoral convincente.

 

 

La pandemia del coronavirus enfrenta al mundo a un escenario inédito. Hubo muchas otras pestes, desde luego, y algunas de un poder letal muy superior a la que nos afecta ahora.

 

 

El general vestía de blanco. Bebía a sorbos lerdos un té tibio en la galería del palacio y disfrutaba la última claridad de la tarde rojiza.

 

Top