Opinión

 

A fines de la década del 60, un Guillermo O´Donnell muy joven publicó Modernización y Autoritarismo, su primer y esencial libro, en el que acuñó el concepto de Estado Burocrático y Autoritario para referirse a las dictaduras que asolaban por esa época a América Latina.

 

 

Dicen que es una guerra. Puede ser, pero hay que tener cuidado, las metáforas siempre esconden alguna trampa: ¿acaso una pandemia se combate con las mismas armas que una guerra?

 

 

El último 28 de febrero, el filósofo italiano Giorgio Agamben escribió su artículo “La invención de una epidemia”, en el que minimizaba la enfermedad diciendo que era apenas diferente de una simple gripe, y añadía que, habiéndose agotado el tema del terrorismo para infundir miedo en la sociedad, el virus era el nuevo pretexto para coartar libertades porque los seres humanos están dispuestos a entregar todo con tal de conservar la salud.

 

 

Mal que nos pese, todos dependemos de un modo u otro del estado de la economía tanto local como internacional.

 

 

Un relato sobre la epidemia, de rigurosa actualidad.

 

 

Escribimos estas breves reflexiones “con el corazón en un puño”, como contribución para destacar la evidencia de lo poco que sabemos sobre cómo comportarnos frente a ciertos cambios impredecibles que están azotando a nuestra civilización.

 

 

La Argentina viene largamente discutiendo el concepto del orden. El debate alrededor de este concepto ha tomado el color del momento político que transitamos y el lado del mostrador donde nos ubicamos, además de un corset ideológico para quienes lo atacan y también para quienes lo defienden.

 

 

“La primera solución para una nación mal administrada es la inflación, la segunda es la guerra. Ambas aportan una salida temporal y construyen una ruina permanente. Y ambas son también el refugio de políticos oportunistas”.
- Ernest Hemingway

 

 

Nicholas Van Orton es un exitoso experto en inversiones, con una existencia acomodada y hasta lujosa, aunque algo maniática, soberbia y vacía, desprovista de vitalidad y alejada ya del sentido común.

 

 

La pandemia del coronavirus mostró, argumenta el autor, lo mejor de la convivencia política. Antecedentes y una indagación sobre las razones.

 

Top