Opinión

Sería prematuro afirmar que Milei ya derrotó a la inflación, pero vencerla constituye un pilar en términos de legitimidad de ejercicio y puede contribuir al menos por un tiempo a lograr victorias electorales

El gobierno de Javier Milei ha soplado su primera velita. El Presidente y su hermana habrán imaginado mucho más que tres deseos. La irrupción de Milei en el escenario, su acceso al balotage de noviembre de 2023 y el triunfo que lo proyectaría a la Casa Rosada iniciaron la fase actual de una transición a una nueva era política.

A continuación, las palabras pronunciadas por el autor, en la UCA, en la entrega de los Premios Adepa a la excelencia periodística.

El martes Javier Milei brindó el balance de su primer año presidencial. El miércoles Cristina Fernández de Kirchner asumió como presidenta del Partido Justicialista Nacional, atacando, en particular, la política económica de Milei, quizá sin advertir que fue su política económica la que le permitió a Milei llegar a dónde llegó y cómo llegó.

La fiesta del fiscal González y otros escándalos de los últimos días ratifican la tesis central del Gobierno, pero entre sus filas también aparecen personajes sumergidos en la oscuridad.

El gobierno de Javier Milei ha servido para poner en evidencia una vez más la manera con que la izquierda nacional –autoproclamada “socialismo progresista”-, sigue consumida por una hoguera de creencias que alimentan un “sindicato” de intereses, como ocurre en muchos otros países.

Ebrio de gloria, el Presidente anuncia para celebrar su primer año de gobierno otra cadena nacional. Un ritual plebiscitario, un abuso de poder estatal, nada mal para alguien que odia al Estado. Se ve que lo disfruta. Será que la Argentina nunca derrotó al fascismo. Crecidos juntos en el seno del peronismo, el fascismo de izquierdas y el de derechas sobreviven en la cultura política del país, renacen a cada crisis, se pasan el testigo a cada giro histórico.

Entre la esperanza casi religiosa de un 2025 de crecimiento económico, Javier Milei enfocó su discurso sobre el balance de su primer año de gestión en el círculo rojo económico y sus votantes de la segunda vuelta, sin anuncios concretos para el común de la gente.

Milei: calificar su gestión de nazifascista es un error, una desmesura verbal o una torpeza: ni el concepto de Estado ni el contexto histórico habilitan valerse de esas palabras

La nueva conformación de un frente de centro debe demostrar, derrotando a sus rivales internos en las elecciones de 2025, que no es tibio y que, por el contrario, es un factor de gobernabilidad, estabilidad y credibilidad central

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