Opinión
El “catenaccio” fue una estrategia popularizada por los equipos italianos de fútbol en las décadas del ‘60 y ‘70 caracterizada por la construcción de un sistema táctico tendiente a amordazar las fortalezas del adversario antes que concentrarse en profundizar las propias. Era un sistema embelesado por la idea de reinar sobre la base de la destrucción más que apoyarse en las virtudes propias.
No entiendo a los apaciguadores. A las provocaciones del líder y el séquito de LLA hay que plantarles cara. No se trata de entrar en sus provocaciones, se trata de hacer posibles respuestas públicas individuales o colectivas que expresen la gravedad de lo que están diciendo y haciendo.
El regreso de los dinosaurios a la política argentina - Por Jorge Fernández Díaz
Escrito por Jorge Fernández Díaz
La superstición de la novedad domina y atonta a la opinión pública. Se nos asegura con énfasis que estamos en presencia de un fenómeno nuevo y original, pero como en “Jurasic Park” solo el desarrollo tecnológico y la intervención personal e interesada de los tecno-ricos representan de verdad algo moderno e innovador; el resultado, por el contrario, no es precisamente un viaje al futuro, sino un inquietante regreso a la prehistoria y un resurgir no de criaturas de gran originalidad, sino de los rancios y trillados dinosaurios.
"¡Qué extraña y formidable carrera la de aquel hombre! De repente
aparece en la escena … Todo se pliega ante él o viene abajo. Es cosa
de un instante. Repentinamente se ve que ya no queda más que él”.
- Leopoldo Lugones
A los tibios los vomita Dios, o la biblia según Milei y Cristina - Por Carlos Salvador La Rosa
Escrito por Carlos Salvador La Rosa
Cada uno -Cristina Fernández de Kirchner y Javier Milei- considera al otro como su mejor enemigo. Ambos deben combatirse por la eternidad y sobrevivir los dos hasta que las malezas del medio desaparezcan y llegue el momento en que se encuentren cara a cara.
La mesa está pues servida: autocracia en Rusia, régimen de partido único en China, hirientes dilemas que estallan en los Estados Unidos. ¿No es esta otra señal de cómo la mutación científico-tecnológica, que abarca a todo el planeta, se confunde en diferentes naciones con déspotas y autoritarios?
¿Qué gobernador, intendente, institución sin fines de lucro o cámara empresarial se animará ahora a invitar a Victoria Villarruel a un evento, aunque solo sea por razones de protocolo, y mucho menos si está presente el Presidente?
Cornelio Saavedra advertía el riesgo que implicaban las corporaciones para establecer monopolios y fijar arbitrariamente los precios tanto para comprar insumos como en la venta a la población de sus productos.
Sólo alguien que no entendiese ni la relación de fuerzas existente a nivel internacional ni por dónde pasa el meridiano del poder, podría quitarle importancia a lo que acaba de ocurrir en la residencia de Donald Trump, en Mar–a–Lago. Más allá de cuanto atañe a la futura administración republicana —de puertas para adentro, en los Estados Unidos— el papel que desempeñó Javier Milei —no precisamente de reparto— merece una consideración especial.
Voltaire y la libertad de prensa en la Argentina de hoy - Por Diego Ramiro Guelar
Diego Ramiro Guelar
No es admisible que un Presidente, al margen de su legítimo derecho a defenderse cuando se siente agredido, se exprese en forma amenazante y agresiva contra quienes no coinciden con su forma de pensar.
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El agotamiento demográfico, político, social del síndrome metropolitano – Por Jorge Ossona
Jorge Ossona
El “síndrome metropolitano” argentino procede de la relación disfuncional entre las jurisdicciones de la región que contiene el 40% de la población nacional en un 5% de su territorio: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires –Capital Federal–, su provincia homónima y el anillo que rodea a la primera: el GBA o conurbano bonaerense (CB), que concentra el 70% de la población de la segunda.
Las malas lenguas dicen que Javier Milei es loco, pero de vez en cuando la afirmación es matizada con la variante, “se hace el loco”, aunque, como es bien sabido, los que ceden a la tentación de hacerse los locos son un poco locos.
Las Fuerzas del Cielo: entre Galimberti, la Cámpora y Capusotto – Por Carlos Salvador La Rosa
Carlos Salvador La Rosa
En marzo de 1973, cuando el peronismo ganó en forma rotunda las elecciones presidenciales (con el apoyo incluso de casi la totalidad de los que no lo votaron) tras la promesa del General Perón de retornar para reconstruir la unidad y la paz entre todos los argentinos, a los pocos días, su delegado juvenil -el tristemente célebre Rodolfo Galimberti- afirmó que se crearían milicias populares armadas para sostener al gobierno peronista contra la oligarquía y los militares.
Cristina Fernández arrastró siempre por la vida su origen plebeyo y controvertido, identificándose como émula de Napoleón y los arquitectos egipcios, habiendo llegado a proclamarse “abogada exitosa” ante estudiantes que la interpelaron por el origen de su fortuna personal durante una visita realizada a la Universidad de Harvard, sin que nunca haya puesto su firma en tal carácter en algún escrito jurídico que se conozca.

