Opinión
Un popular spot publicitario actual que, en la televisión argentina, promociona las ventajas de un banco, está protagonizado por el personaje de ficción para los chicos, el Ratón Pérez.
El Presidente organiza un sistema de administración en el cual nadie puede disentir, ni discutir, ni introducir matices; la búsqueda de consensos pasó a ser, en la retórica oficialista, la coartada de “los malos” para trabar el cambio
“Quienes buscan remedios económicos a los problemas económicos van por el camino equivocado”, decía Luigi Einaudi. Un camino que “sólo puede conducir al precipicio”. “El problema económico”, observaba, “es el aspecto y la consecuencia de un problema espiritual y moral más amplio”. No era un aficionado, un académico bueno para soltar sentencias: era un liberal de 18 quilates, un economista de cultura humanista, de los de antes. Fue presidente de la República Italiana en los turbulentos años de la posguerra, luego senador hasta su muerte. Sabía de lo que hablaba.
El Presidente y su amigo estatista: Trump; Elon Musk, en la mira de Janja da Silva; Musk, China e Irán; Xi Jinping y las “fuerzas del Cielo”; un gobierno que beneficia a los más pobres, pero no lo sabe.
Ceguera ante los errores, ceguera ante las evidencias e ignorancia de lo ignorado - Por Guillermo Javier Nogueira
Guillermo Javier Nogueira
Mañana dominguera destemplada, lluviosa, fría. Miro el jardín y nada encaja. Lo que debía estar erguido y en flor está doblado y marchito. Miro en otra dirección con preocupación, casi con alarma al ver otras plantas en pleno desarrollo cuando deberían postergarlo para el otoño. Parece haberse producido un desajuste entre el reloj de la naturaleza y el del planeta.
El bombero apagó el incendio, pero el futuro es un enigma - Por Jorge Fernández Díaz
Escrito por Jorge Fernández Díaz
En la jerga de los bomberos profesionales al fuego desatado le dicen la bestia. La Argentina era, sin exageraciones, un edificio en llamas y nosotros nos estábamos quemando vivos. El bombero ingresó con su brigada, apagó en un año el incendio –quedan igual algunos focos ígneos– y nos salvó de morir calcinados. Se le agradecen los servicios prestados en esta emergencia: fueron eficientes, y los números inflacionarios están a la vista; también la baja del riesgo país y la provisoria estabilidad del dólar, y los tibios pero certeros frenos a la abismal caída económica con la que se pagó toda esta impresionante operación de enfriamiento.
Gente honrada - Por Enrique Avogadro
Escrito por Enrique Avogadro
“Sus virtudes sólo a ella aprovechan, y sus vicios contaminan el mundo”.
- José Maria Eça de Queiroz
La casta y sus enemigos: los outsiders y los estadistas - Por Carlos Salvador La Rosa
Escrito por Carlos Salvador La Rosa
Lo que diferencia esencialmente al político outsider del político estadista es que el primero tiene como condición sine qua non para gobernar dividir todo entre buenos y malos. El enfrentamiento es la esencia de su conducción, mientras que el estadista quiere acabar todo lo que se pueda esa división entre buenos y malos, y encontrar los puntos comunes que pueden construir la unidad de la nación.
La suba de la imagen de Milei y la ecuación que entusiasma al Gobierno - Por Fernando Laborda
Escrito por Fernando Laborda
Cierta irritación social ante la salida a la cancha de Cristina Kirchner favorece el crecimiento del Presidente
La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
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Ramón Cárcano decía que era bueno alejarse cada tanto de los cargos para recuperar el contacto con la realidad cotidiana y recuperar ingresos. Claro, ahora algunos llegan a la política para mejorar su nivel de vida e incluso enriquecerse, por eso se aferran a los cargos.
El espectacular triunfo del candidato republicano en las elecciones presidenciales que se substanciaron en los Estados Unidos no va a obrar un cambio sustantivo en las relaciones hemisféricas -de la primera potencia mundial con los países iberoamericanos- desde el punto de vista estratégico. Sencillamente, porque -en los términos de las prioridades de Washington- nuestras naciones figuran entre las últimas, lejos de Israel, Irán, Rusia, Ucrania, China, Taiwán y Europa. Es seguro que Méjico -por su contigüidad geográfica, nada más- posea, para el próximo gobierno encabezado por Donald Trump como para cualquier otro de raíz demócrata, una importancia especial que Brasil y la Argentina, por ejemplo, no tendrán jamás.
Los dos fueron presidentes. Los dos decidieron volver a ser los mandamases de sus respectivos partidos. Los dos tienen problemas para disciplinar a sus tropas. Los dos tienen problemas serios en la justicia. Los dos están desgastados en la opinión pública. Y los dos tienen serios interrogantes estratégicos que resolver por culpa del fenómeno Milei. Mauricio y Cristina, de ellos se trata, quizá nunca se hubieran imaginado estar pasando por situaciones tan semejantes. Las vueltas de la vida…
Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo culpable, según el fallo de Casación dado a conocer ayer. Y la solidez de los fundamentos de los fiscales y jueces son más sólidos y más grandes que la gran muralla china. Por eso ha sido condenada, lo que habla de que en la Argentina todavía hay República. El problema es si la República, aparte de condenar a una persona tan poderosa, resiste lo suficiente para que algún día la señora también deba cumplir su sentencia. Algo muy difícil que con Menem no pudo ocurrir y ahora parece que pasará algo similar con Cristina: son muchos, y no sólo los kirchneristas, los que no quieren que Cristina vaya presa porque la política sigue considerándose según muchos políticos (e incluso según muchos intelectuales) como un terreno de privilegio y de impunidad.

