Política

Alberto Fernández le ha dicho a su equipo político más cercano, con el que se reunió durante el fin de semana y también ayer lunes en Olivos, que aspira a ir al Congreso el primero de marzo para leer su mensaje ante la Asamblea Legislativa con “los números asegurados” en ambas cámaras del Parlamento que garanticen que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional se firmaría a mediados de ese mes. 

La anunciada quita de los subsidios al transporte de colectivos de la ciudad expone una vez más las prerrogativas de las que goza el gobernador bonaerense, tanto como las muchas limitaciones del Presidente y el control vigilante y permanente de Cristina Fernández 

Con diferentes acepciones, la palabra "dependencia" ha dado vueltas durante los últimos días, desde lo social, lo económico y también desde lo político. El término se ha convertido en un lei motiv más que interesante para mirar la Argentina de hoy, ya sea para analizar las cabriolas internacionales efectuadas por el presidente Alberto Fernández o bien para chequear si la sociedad, aturdida por la mediocridad, ya se ha entregado y no quiere saber nada con eventuales alternativas que podrían ponerla a vivir persiguiendo el progreso, una zanahoria positiva mucho más acorde a la realidad de otros lugares del planeta y no al aura de decadencia que envuelve al país. ¿Lo desea realmente? 

La agenda del presidente se limita a comprometer en el ajuste al kirchnerismo y a la oposición. Se desentendió de la gestión de problemas prioritarios como la inflación y la inseguridad. 

Nadie sabe si el Gobierno logrará recomponer las relaciones con la administración de Joe Biden en el escaso tiempo (apenas poco más de un mes) que queda para que el país zafe de un default histórico con los organismos multilaterales 

Para disipar el disgusto que le produjo a Cristina el entendimiento con el FMI, Alberto se volvió obsequioso en declaraciones con rusos y chinos, una forma de colmar el cuarto de la dama con muñecas, osos de peluche y flores. Y compensar a la engañada esposa por su trasnoche y parranda políticas.

El Presidente parece no necesitar realidades para ilusionarse con promesas y obrar como si fueran hechos consumados 

Ninguna duda en los pocos invitados al cumpleaños 63 de Mauricio Macri: reconocen que quiere volver a ser Presidente. 

Damián Selci es intendente interino de Hurlingham, Sustituye a Juan Zabaleta, que pidió licencia hace seis meses para asumir como ministro de Desarrollo Social de Alberto Fernández. Selci ocupó el primer lugar de la lista con la que Zabaleta fue reelecto en 2019 gracias a Martín Rodríguez, su mentor, que ese año dejó de presidir el Concejo Deliberante en ese municipio y pasó a ser el segundo de Luana Volnovich en el PAMI. 

Cristina eligió los subsidios a las tarifas de energía para meterle una llave de paso al acuerdo con el FMI, que Alberto y Guzmán buscan imponer con la política de hechos consumados. 

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