Opinión

La recuperación de la democracia, en 1983, incluyó una serie de logros culturales impugnados en la actualidad. Después de los derramamientos de sangre de los años setenta, se asumió que una democracia digna de ser vivida debía desplazar la figura del enemigo por la del adversario. No era un detalle menor. La convivencia social deseable no se forja con las leyes de la guerra sino con las leyes de la democracia.

Según confesó el exdictador Jorge Rafael Videla, la oferta de mediación llegó cuando las tropas argentinas ya habían ingresado en Chile. La arrogancia militar de 1978 y el papel crucial del nuncio papal y el cardenal Primatesta.

El “catenaccio” fue una estrategia popularizada por los equipos italianos de fútbol en las décadas del ‘60 y ‘70 caracterizada por la construcción de un sistema táctico tendiente a amordazar las fortalezas del adversario antes que concentrarse en profundizar las propias. Era un sistema embelesado por la idea de reinar sobre la base de la destrucción más que apoyarse en las virtudes propias.

No entiendo a los apaciguadores. A las provocaciones del líder y el séquito de LLA hay que plantarles cara. No se trata de entrar en sus provocaciones, se trata de hacer posibles respuestas públicas individuales o colectivas que expresen la gravedad de lo que están diciendo y haciendo.

La superstición de la novedad domina y atonta a la opinión pública. Se nos asegura con énfasis que estamos en presencia de un fenómeno nuevo y original, pero como en “Jurasic Park” solo el desarrollo tecnológico y la intervención personal e interesada de los tecno-ricos representan de verdad algo moderno e innovador; el resultado, por el contrario, no es precisamente un viaje al futuro, sino un inquietante regreso a la prehistoria y un resurgir no de criaturas de gran originalidad, sino de los rancios y trillados dinosaurios.

"¡Qué extraña y formidable carrera la de aquel hombre! De repente     
aparece en la escena … Todo se pliega ante él o viene abajo. Es cosa     
de un instante. Repentinamente se ve que ya no queda más que él”.
  
- Leopoldo Lugones

Cada uno -Cristina Fernández de Kirchner y Javier Milei- considera al otro como su mejor enemigo. Ambos deben combatirse por la eternidad y sobrevivir los dos hasta que las malezas del medio desaparezcan y llegue el momento en que se encuentren cara a cara.

La mesa está pues servida: autocracia en Rusia, régimen de partido único en China, hirientes dilemas que estallan en los Estados Unidos. ¿No es esta otra señal de cómo la mutación científico-tecnológica, que abarca a todo el planeta, se confunde en diferentes naciones con déspotas y autoritarios?

¿Qué gobernador, intendente, institución sin fines de lucro o cámara empresarial se animará ahora a invitar a Victoria Villarruel a un evento, aunque solo sea por razones de protocolo, y mucho menos si está presente el Presidente?

Cornelio Saavedra advertía el riesgo que implicaban las corporaciones para establecer monopolios y fijar arbitrariamente los precios tanto para comprar insumos como en la venta a la población de sus productos.

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